Ginóbili: ante los fantasmas del adiós

Antes de partir a San Antonio, Manu pasó por LA NACION y dejó sus impresiones sobre el panorama deportivo que se avecina, la recuperación de su lesión, su inquietud por la vida tras el retiro y las cosas que más lo molestan de la NBA
Aunque la vorágine de las actividades satelitales que lleva un basquetbolista de elite lo mantiene por estas horas sumamente concentrado, en unos días más Emanuel Ginóbili empezará a preparar sus maletas para regresar a San Antonio, hacerse los chequeos médicos tras su operación en el peroné y comenzar, a los 32 años, la pretemporada de la NBA en su último año de contrato con los Spurs. Temas que tiene muy presentes y que analizó en profundidad durante una visita a la redacción de LA NACION.

-No va a estar esperándote Fabricio (Oberto, que pasó a Washington)...

-Es verdad. Lo voy a extrañar seguro. Pasábamos mucho tiempo juntos y era mi compañía en los viajes. Aunque estoy mucho más contento por haber compartido cuatro años con él, cosa que no esperaba, que perderlo ahora. La verdad es que no me puedo quejar. Cuando llegué a la NBA estaba feliz de poder estar ahí y no pensaba jugar con un argentino? Después me tocó hacerlo, ganar un campeonato, ¿qué más puedo pedir? Lo veré dos veces al año, cuando nos enfrentemos.

-¿Qué vas a encontrar al regreso?

-El otro día pregunté quiénes estaban trabajando y no eran muchos. Los nuevos estaban ahí, más Tim (por Duncan), que está con un plan de trabajo distinto, por el tema de las tendinitis en las rodillas. Yo voy a hacer mis cosas y en octubre arrancaré con el resto del equipo.

-¿En qué etapa estás de recuperación de la lesión?

-Creo estar bien. Ya pasaron cuatro meses del último partido y si no se me curó será porque estoy mal en serio... Lo que pasa es que los Spurs no quieren que juegue partidos, me dicen que no hay apuro ni necesidad. Así que me dan para correr en la cinta, bicicleta, pesas? Saltar, no. Algunos ejercicios de impacto, pero pocos.

-¿Estás con un poco de miedo?

-Eh?. Puede ser con alguna duda. Tengo tantas ganas de estar bien que a veces tengo algún pensamiento negativo. Si bien creo plenamente en mí y soy optimista, si me llegase a pasar lo mismo sería un golpe muy duro, por eso que algún fantasma hay. Pero no pienso en eso.

-En estas lesiones aparecen algunos contratiempos mecánicos en los movimientos. ¿Te recomendaron alguna postura en particular a partir de ahora?

-Teóricamente, la fractura por estrés en el peroné fue por un problema mecánico más que por la fractura por sí sola. Me dicen que puede haber sido el tema de equilibrar o proteger la pierna operada, y otros me dicen que no es tan así. El peroné casi no recibe peso, la tibia recibe todo, y el peroné acompaña; así que no sé qué fue lo que provocó dos veces la lesión en el mismo lugar. Cuando vuelva me van a hacer estudios de biomecánica.

-¿En la franquicia están un poco perseguidos con la lesiones de ustedes?

-Y, la verdad es que están un poco más sensibles.

-Es increíble, pero a los NBA que juegan en la selección de Estados Unidos nunca les pasa nada? ¿Son distintos físicamente?

-Sí, son diferentes. Y la verdad es que históricamente han tenido un uso distinto del físico. Gasol, Scola, Parker, yo, desde los 18 años que casi todos los años tenemos algún problema. Es que 100 partidos de NBA, 20 de selección, más toda la pretemporada, es como que el cuerpo lo siente un poco más. Si sos NBA toda la carrera y no jugás con la selección, tenés cuatro meses de vacaciones todos los años, como mínimo. Es mucha la diferencia. Y bueno, en los casos de los que te mencioné y otros tantos ejemplos, se sufre un poco más. Más allá de que un Carmelo Anthony, un Wade o LeBron, son bestias , están a otro nivel físico. Por eso, en San Antonio están un poco sensibles. De hecho, a Tony (por Parker) lo hicieron viajar inmediatamente cuando se enteraron de la última lesión, aun cuando el médico de la franquicia, que estaba con él haciendo un trabajo especial, les dijo que no había problema con su mano. Por eso tuvo que viajar casi 20 horas, llegó, se hizo la resonancia y después lo dejaron volver a Europa.

-Respecto de la NBA, ¿qué es lo que menos te gusta?

-Los trades (canjes), es muy cruel. Que te digan que en 24 horas tenés que estar en otra ciudad y si no te presentás te empiezan a descontar del sueldo? Uno tiene familia, casa, la escuela de los hijos? Y nadie te consulta nada, no te preguntan qué pensás. A mí no me tocó, pero sí al Chapu y a Fabri. Al Chapu lo bajaron del ómnibus y le dijeron que se tenía que ir a otro club. El golpe emocional es muy grande. Igual, la NBA tiene muchas cosas buenas, aunque para mi físico es muy intensa la temporada, especialmente sobre el final. Son muchos viajes, y como yo tengo la suerte de jugar playoffs es más largo todavía. Esas cosas son las dos que no me gustan, el resto está muy bien armado.

-¿Los preparan para el retiro?

-Ahora se está hablando más del tema y te ayudan si lo pedís, no te obligan. La Asociación de Jugadores tiene preparado todo un programa al respecto, te aconsejan, te dan material de lectura, porque es un tema complicado en serio. Más allá de lo que pasa con la plata, tiene que ver con la vida útil de cada uno. Además, créase o no, los NBA somos inútiles, no sabemos hacer otra cosa que jugar. Desde los 18 años picamos una pelota nada más, siempre hay alguien que hace las cosas por nosotros y cuando tenés que enfrentarte con la vida cotidiana, como hacer la cola de un banco, son cosas que nunca hiciste, y bueno... Ahora me ponen una multa, le doy la plata a alguien para que me la pague... Siempre hay alguien que lo hace por vos. Que no me digan que no te podés acostumbrar a esa vida porque es lo más lindo que te puede pasar. El tema es que después estás afuera. No viajás más en un chárter, el grupo ya no te trata igual, en el restaurante ya no te tratan como antes, hay millones de cosas que pasan. Son cosas chicas que te hacen bajar la autoestima. Es un tema muy complicado en serio.

-De todas maneras, vos ya tenés otras actividades?

-Creo que eso no me va a pasar. Pero voy a extrañar muchísimo la falta de competencia y a sufrir ese tema. ¡El día en que me retire voy a ir al psicólogo! Pero, por ejemplo, a Pepe (por Sánchez) no lo veo extrañando para nada; y para David Robinson (ex Spurs), el poscarrera es algo buenísimo.

* La maratón solidaria, otro acto de afecto

"Ya tenemos 1200 inscriptos y supongo que a última hora, si el día está lindo, vendrán muchos más", dijo Manu, sobre la Maratón solidaria que largará mañana, a las 10.30, frente al Teatro Municipal de Bahía Blanca.

* Aplausos para Scola, un líder con entrega

"El compromiso de Luis (Scola) con la selección es para aplaudir; pero lo que más me sorprende es que, a los 29 años, sigue jugando al máximo, con la misma actitud y entrega de siempre, hasta en los amistosos", lanzó Ginóbili, en referencia a uno de los líderes de la generación inolvidable.

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