LA GIMNASIA Y LA COMIDA FRUGAL REMPLAZARON A LOS GRANDES BANQUETES Sarkozy quiere ministros flacos y les impone dieta

Para ser parte del gabinete del presidente Nicolas Sarkozy se exige ahora una nueva condición: ser flaco. El candidato debe ponerse a dieta antes de ser nominado y después mostrar tanto talento y disciplina como una buena figura.
Los ministros franceses y secretarios viven en una rigurosa dieta de queso cottage, compota de frutas y agua mineral mientras los fotografos del palacio del Eliseo se divierten frente a figuras ministeriales que bailan en trajes que antes eran a medida.

Sarkozy perdió 7 kilos desde que conoció a Carla Bruni, una fanática del fitness. El más obediente es el ministro del Interior, Bruce Hortefeux, que visiblemente parece la mitad de lo que era. Jean louis Borlo, borrachín y ministro de Ecología, cortó el vino rosé y adelgazó hasta perder su cara redonda. Los huéspedes del Eliseo se quejan porque los chefs sólo sirven comida dietética y frugales porciones de pescado, ensaladas y frutas.

Los tiempos de primeros ministros y presidentes gordos son del pasado. Los jamones y cerveza que Jacques Chirac compartía con periodistas y fotógrafos después de un largo día de gira son hoy una herejía culinaria y la comida gourmet es una palabra prohibida en el Eliseo.

El trauma de Sarkozy con la gordura se inició en el verano del 2007, durante sus vacaciones en EE.UU. con su ex esposa Cecilia, cuando Paris Match lo fotografió con sus rollitos en un barco.

Despues, llegó Carla Bruni a la vida del presidente. La ex modelo corre diariamente, tiene una personal trainer que la orienta y decide su dieta y a quien Sarkozy ha adoptado como propia.

Es más: el desmayo que el presidente francés tuvo en Versailles y que le valió una inmediata internación tuvo sus causas en la espartana rutina alimentaria y su falta de sodio.

Los ministros están indisimuladamente a dieta después de su regreso de las vacaciones de verano. La pérdida súbita de peso del ministro del Interior Bruce Hortefeux inquieta hasta a sus amigos. El ministro de Integracion Eric Besson también adelgazó.

El menu hipocalórico es obligatorio en el Eliseo: las entradas son livianas, el pescado es preferido a la carne y los deliciosos quesos franceses estan prohibidos. La famosa cave del Eliseo está archivada porque los ministros adoptan el agua mineral en vez de un grand cru francés.

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