Giacomino redobla apuesta y quita más privilegios al sindicato

El intendente derogó el "código de descuento" para créditos comerciales y financieros a los afiliados al sindicato. Actualmente, la mitad de la planta de empleados sufre quita en sus sueldos por estos créditos, que en algunos casos llega al 40% del sueldo.
El intendente Daniel Giacomino decidió profundizar su política de bajar los privilegios concedidos al Suoem por su antecesor Luis Juez, al firmar ayer un decreto por el cual se deroga el "código de descuento", con el cual el sindicato había montado "financieras truchas".

El "código de descuento" es un mecanismo que permite al gremio hacer acuerdos con comercios y otras entidades, para que sus empleados saquen créditos comerciales o financieros, y luego el municipio, con el solo envío del Suoem de las compras realizadas por sus afiliados", les descuenta la suma a los empleados en las liquidaciones de sueldos.

Javier Alegre, subsecretario de Gobierno, dijo ayer que se trata de "códigos de descuentos que se pueden otorgar en forma facultativa por parte del intendente, que hasta el día de hoy (por ayer) no habían gozado de ningún tipo de regulación". Y agregó que el Suoem actualmente no está dando cuenta del origen de las deudas en el "código de descuento" por actividades sociales.

En los recibos de sueldos, este código es el 704, también designado de "actividades sociales" (el de la cuota sindical, que también se debita automáticamente, es el 502).

Al asumir en diciembre de 1999, Germán Kammerath optó también por suprimir el "código de descuento", debido a que, al no tener límites porcentual sobre los sueldos percibidos, cerca de 1.000 municipales cobraban mensualmente una suma simbólica de 10 pesos. En realidad, hizo lo mismo que desde el gobierno impulsara el entonces José Manuel de la Sota, también porque parte de la planta provincial estaba agobiada por la significación que alcanzaban los descuentos sobre los salarios.

Este fue uno de los pecados capitales de Kammerath contra el sindicato porque, si bien derogó el famoso código y les refinanció las deudas a los empleados, se comenzó a ganar la inquina de los sindicalistas, que vieron desaparecer privilegios y "retornos" que llegaban de comercios y, principalmente, financieras, gratificados con un "paquete cerrado" de clientes, con sueldos y capacidad importante de pago y, encima, sin riesgos por la estabilidad laboral de que gozan.

Juez, a poco de asumir, comenzó a lubricar lo que luego definiría como una "relación maravillosa" con el gremio, restituyéndole el "código de descuento" al Suoem, cuyos débitos han ido creciendo con el tiempo, al punto de que en la actualidad la mitad de la planta utiliza este sistema y, en algunos casos, llega a costarle al empleado el 40% del sueldo.

Según información proveniente del propio gremio, hay tres financieras que, código de descuento mediante, le prestan dinero a los afiliados a tasas usurarias, que arrancan del 60% anual (sistema francés) y sobrepasan el 100%.

Estas financieras y otros comercios le darían al sindicato un 5% del monto del crédito, además de otras "gratificaciones" a sus principales referentes.

Pero hay otras teorías más audaces sobre la participación del gremio en estos negocios financieros, que no hacen más que ratificar lo que ya se decía en aquella primera embestida de Kammerath: el sindicato tiene montadas, a través de terceros, negocios financieros directos sobre los créditos a municipales.

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