Giacomino quiere relanzar su gestión.

Hablará poco y nada de política. No estarán el gobernador Schiaretti ni Juez.
Sin los socios políticos que lo llevaron al Palacio 6 de Julio y con serias dificultades financieras como para poder mostrar una ciudad encarrilada tras su primer año de gobierno, el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, intentará redefinir hoy ante los cordobeses el rumbo de su gestión, al inaugurar las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante.

La ceremonia arrancará a las 9.30 en la sede del cuerpo legislativo (Pasaje Comercio 447) y no contará con la presencia de Luis Juez, líder del Frente Cívico y ex socio político del intendente, ni del gobernador Juan Schiaretti. Este último estaría representado por el presidente provisorio de la Unicameral, Francisco Fortuna, y por el ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Massei.

Giacomino llegará a pronunciar su mensaje hoy tras haber reunido ayer a la totalidad de sus funcionarios en un encuentro orientado a fijar las pautas centrales de la gestión para 2009.

Aunque –como es habitual– los detalles del discurso (sería de 45 minutos) no trascendieron, el jefe municipal optaría por enfrascarse en la definición de “políticas de gestión”, tratando de esquivar cualquier referencia de corte partidario o electoral. Es que, como telón de fondo de ese acto institucional, en las bancas estarán sentados los 16 concejales del bloque oficialista que libran una fuerte puja, detrás de la interna Giacomino-Juez en el Frente Cívico.

Según trascendió, el intendente consumirá buena parte de su alocución para insistir sobre la necesidad de gestar “consensos” para que la ciudad avance. Esa línea se inscribe en la política de buenas relaciones que mantiene –a diferencia de lo que ocurría con su antecesor, Luis Juez– con las jurisdicciones provincial y nacional, y que motivó airados reclamos de parte del ala juecista de la bancada de ediles del oficialismo.

También desgranará Giacomino algunas ideas referidas a la necesidad de gestionar la capital bajo el concepto de “metrópolis”, incluyendo al Gran Córdoba, lo que supone una mayor complejidad en las obras y servicios a encarar.

En el rubro obras, se espera que ratifique algunos emprendimientos que tiene ya encarados con fondos y ayuda de la Provincia y la Nación, ya que durante 2008 no acumuló muchos logros para mostrar. “También habrá varios anuncios de obras propias”, señalan desde el giacominismo.

Es una incógnita si habrá alguna nueva definición sobre la pulseada que lleva al Ejecutivo con los empleados municipales, que reclaman un aumento salarial que Giacomino no está dispuesto a conceder.

El único antecedente de Giacomino abriendo las sesiones remonta a un año atrás, cuando formuló una autocrítica por los tropiezos iniciales (el revés legislativo para aumentar el boleto) y empezó a esbozar su distanciamiento de Juez. La vuelta de página lo muestra hoy con nuevos compañeros de ruta política (se reconoce un “soldado K”) y tratando de domar una caja municipal pobre de billetes.

La organización

Regreso. Después de varios años en que la ceremonia se realizó en los CPC, esta vez las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante arrancarán en la sede del cuerpo legislativo.

Pocos. Por las reducidas dimensiones del local, sólo ingresarán quienes tengan invitación. La mayoría serán funcionarios municipales y provinciales, representantes de instituciones y sólo un asistente por cada concejal. No estarán Juan Schiaretti ni Luis Juez.

Afuera. El público sólo podrá seguir el discurso desde la cochera que está junto al recinto, a través de una pantalla gigante. Esa restricción que dispusieron los organizadores generó reclamos de la oposición.

Pulido. Giacomino leerá un discurso prolijamente estudiado, que le demandará unos 45 minutos, y que hasta anoche recibía retoques en su texto. Los lineamiento del mensaje fueron fijados por el politólogo Mario Riorda, que asesora al intendente.

Comentá la nota