Giacomino apuesta a grandes contribuyentes y a la ayuda K

Con esos ingresos espera reunir los $ 46 millones que necesita para pagar sueldos / Derivó $ 6 millones a Tamse y a Crese / El Concejo no le permitió reasignar partidas de obra pública.
En la Municipalidad de Córdoba trasunta un moderado optimismo por la marcha de la recaudación propia, que en su totalidad irá a pagar el sueldo de diciembre a los empleados, que insumirá 46 millones de pesos.

El problema es que, al ser tantas las cuentas pendientes, lo que entra por una caja, a veces sale por otra. Ayer el municipio giró tres millones de pesos a Crese para que liquide el anticipo salarial a sus empleados, y hoy remitirá una suma similar a Tamse, para abonar 2.040 pesos a cada chofer. En este último caso, la Nación aportó por su lado algo más de dos millones de pesos.

"Entre esas dos erogaciones nos llevaron dos días de recaudación. Así que nos quedan seis días hábiles para que los municipales puedan cobrar el 8 de enero", graficó una fuente del Palacio 6 de Julio.

El mismo problema de atender varios frentes a la vez se repetirá la semana que viene, cuando Crese y Tamse deban pagar sueldos. Por eso desde el municipio apuntalaron a ambas empresas para que consigan fondeo bancario por su cuenta y permitan así destinar la recaudación de la Municipalidad sólo a sus casi 10 mil agentes.

En este escenario, la apuesta fuerte del intendente Giacomino está centrada en dos rubros: la recaudación de grandes contribuyentes, y el prometido aporte de 15 millones de pesos de la Nación, cuya llegada espera ansioso para la semana que viene.

En el caso de los ingresos, mediante resolución se anticiparon para el 6 de enero vencimientos de ese mes y febrero, con la pretensión de que el aporte de los grandes contribuyentes ayude al fisco a salir del atolladero que se le plantea en los primeros días de 2010. Por esa vía esperan reunir 30 millones de pesos.

Sin votos

Ayer el propio Giacomino admitió que están "juntando" la plata para sueldos y que espera "los 20 millones de la Nación", aunque la expectativa real en ese caso pasaría por recibir 15 millones.

Al fijar su interés en esas dos instancias, el intendente relativizó el impacto real de la negativa que cosechó ayer en el Concejo Deliberante, que no le autorizó a cambiar el destino de 26 millones de pesos presupuestados para obra pública, para destinarlos a sueldos y pago de servicios.

Curiosamente, al mismo tiempo que el intendente desdeñaba esa alternativa, el jefe de su bloque, Gustavo Barrionuevo, pedía encarecidamente a la oposición que acompañara la iniciativa y hasta solicitó un par de veces "reconsiderar" la votación, que luego volvió a perder.

Para tratar dicha rectificación, al giacominismo le hacían falta 18 votos sobre 26 ediles presentes, pero logró sólo 17. Votaron a favor la UCR (cuatro), vicentistas (cinco), riutortistas (tres) y giacoministas (cinco); en contra lo hicieron los siete juecistas y dos peronistas.

Del debate legislativo y de afirmaciones de los propios funcionarios municipales surge que el Ejecutivo tiene otras alternativas contables para rectificar las mencionadas partidas en lo inmediato, sin perjuicio de que más adelante sí o sí deberá emprolijar los cambios para no recibir objeciones del Tribunal de Cuentas, ni del Concejo.

Al margen de esa partida de 26 millones, hay otros dos ítems con problemas similares, pero cuya corrección será más complicada aún.

Se trata del Fondo de Obras Públicas y del Fondo Federal Solidario (conocido también como fondo "sojero"), que según ediles juecistas tenían acumulados, respectivamente, 20 y 19 millones de pesos, que el Ejecutivo habría utilizado ya para cubrir gastos corrientes.

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