Giacomino acusó a Juez, indirectamente, de ser un corrupto

"Es el segundo hombre después de Jesucristo que multiplica los panes y los peces", dijo, en alusión a la compra de autos y otros bienes con un sueldo de $ 4.000 compartido con su hermano.
Nunca Daniel Giacomino había llegado tan lejos en sus cruces con Luis Juez, como lo hizo anoche en el programa "Día 8" que se emite por Canal C. Porque los dichos del jefe comunal dicen, indirectamente, que el campeón de la ética e ideólogo del "fin del choreo" es un corrupto.

El programa comenzó discurriendo sobre problemas de su gestión, deslizándose paulatinamente a los inconvenientes que enfrenta en el Concejo Deliberante, en donde se encuentran estacionados y sin fecha de tratamiento varios temas importantes, debido a la reticencia de la banca a juecista.

"Democrático para nada", fue la primera de una andanada de acusaciones que comenzó a prodigarle Giacomino al ex intendente, cerrando este primer capítulo de imputaciones al señalar que echó a funcionarios juecistas sencillamente porque, teniendo como referente a quien consideraba que él era un corrupto, poco tenían que hacer en su equipo de gobierno.

Tras admitir las limitaciones políticas que tiene en el Concejo, corrigió rápidamente el orden de problemas que se presume que enfrenta: "La oposición más grande que he tenido proviene directamente de Juez".

La ráfaga posterior de críticas no tuvo desperdicio:

 "Absolutamente no tiene retorno mi relación (con Juez)".

 "(Juez) se metió mucho en mi gestión" (el acuerdo inicial era de que Giacomino gestionaba y el ex intendente hacía política).

 "No me ha pedido que le devuelva la Virgencita y la verdad es que tiene mucho que agradecerle".

 "Es que Juez es el segundo hombre después de Jesucristo que multiplica los panes y los peces. Con un sueldo de 4.000 pesos compartido con su hermano, construyó quincho y pileta, y cambió varias veces su auto cuando era intendente; cuando ya dejó la gestión, compró un Sharan y un Vento (ambos Volkswagen de alta gama).

Finalmente, Giacomino evitó expedirse sobre una posible denuncia penal por enriquecimiento ilícito de su antecesor, pero la pelota quedó picando al señalar que ésa era una cuestión judicial ajena a él.

Desde hace dos años duerme en el despacho del fiscal Anticorrupción, Hugo Amayusco, una denuncia contra Juez por enriquecimiento ilícito, formulada también por un ex socio político del anterior jefe comunal, el ex presidente del Tribunal de Cuentas de la Municipalidad, Jorge León.

León renunció a su banca en el Tribunal de Cuentas a pedido de Juez, luego de que se detectara que en un local comercial de su propiedad, Tiendas Mechy, había comenzado con varios días de anticipación la fallida consulta popular lanzada para el 10 de diciembre de 2006 por el entonces intendente para bloquear un reajuste tarifario del servicio de agua.

León accedió a renunciar por promesas de "compensación" hechas por Juez, que no sólo nunca cumplió, sino que además, tras la firma de su dimisión, el ex intendente "correspondió" con una andanada de críticas y descalificaciones, colocando a su ex aliado como chivo expiatorio del verdadero papelón que fue la encuesta popular.

Notificado de la traición, León correspondió con una denuncia de enriquecimiento ilícito, con abundante documentación, que Amayusco nunca consideró, al menos que haya investigado pero sin expedirse públicamente.

Aunque lo más probable es que Amayusco haya entendido -en esto la perceptividad de la inmensa mayoría de los funcionarios judiciales es finísima- que como el denunciante no gozaba del asentimiento de los llamados "medios independientes" y, en cambio, Juez era un político muy expectable, lo más conveniente era guardarlo en el fondo de su escritorio.

Ahora, tras las sugestivas palabras de Giacomino, un dirigente digamos que bastante más expectable que León, es probable que el fiscal Amayusco se decida por abrir la investigación o, por el contrario, ha favor de su archivo definitivo. En cualquier caso, con notificación pública.

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