Giaco y Vicente, peleados por TV

El intendente y su vice intercambiaron críticas y facturas sobre la situación, pero a través de los medios.

La violencia que se desató en la sede del Concejo Deliberante provocó cruces casi igual de beligerantes —aunque no físicos– entre los máximos responsables del Gobierno de la ciudad: el intendente Daniel Giacomino y su vice y titular del Concejo, Carlos Vicente.

El primero en arrojar acusaciones fue el jefe comunal, quien mientras los militantes del Suoem interrumpían con violencia la deliberación de los ediles responsabilizó a Vicente y su actuación por los desmadres.

"Dos horas antes de que esto ocurriera mi secretario, Marcel Bonetto, habló con el secretario administrativo (del Concejo), Eduardo Arancibia, por pedido del comisario Gambarte, quien había dicho que podía haber lío y que estaba muy pesado el ambiente", dijo Giacomino. Según su relato, la recomendación insistente de la intendencia al cuerpo fue reforzar la presencia policial en el lugar, consejo que fue desoído.

Visiblemente ofuscado, Giacomino reiteró sus declaraciones en notas a varios canales televisivos y radios, insistiendo en las dificultades que había tenido para hablar en línea directa con Vicente.

Respuesta. Poco después, y también a través de los medios de comunicación, llegó la respuesta del viceintendente: "Conmigo no se comunicó nadie, es absolutamente falso y el que diga eso miente. Ayer (por el miércoles) estuve reunido dos horas con el secretario privado del intendente (Marcel Bonetto) y ni mencionó este tema", dijo.

"Desde hace más de 15 días que no habla conmigo y no se porqué hace declaraciones a los medios en lugar de hablar conmigo", afirmó aludiendo a la reacción de Giacomino. "Yo no soy una persona que busca siempre justificarse y echarle la culpa a los demás. Asumo mis responsabilidades", disparó.

En horas de la tarde, y con la espuma algo más baja, operadores del intendente buscaron bajarle decibeles a sus declaraciones y ensayaron puentes con la viceintendencia. Giacomino no quiso realizar más declaraciones periodísticas, y desde su entorno ensayaron cierta "retractación" de las acusaciones del mandatario a su vice.

Así, desde la intendencia, la lectura pasó a ser que la violencia ejercida por el Suoem quizá tomó de sorpresa a la cúpula del Concejo, que no tuvo chances de evitar los incidentes.

Golpismo. A lo sucedido en el recinto, Vicente lo calificó como de "una situación de gravedad" , y aseguró que para la preparación de la sesión se habían tomado las medidas de seguridad que creyeron necesarias. "Había 10 policías, lo que pasa es que esto rebasó todas las previsiones", justificó.

Por su parte, Giacomino dijo que el accionar del Suoem "raya con el golpismo".

En Trabajo siguieron los hechos "preocupados"

El escándalo que tuvo en vilo todo el día al Concejo Deliberante fue seguido con atención por la Secretaría de Trabajo, escenario de la álgida negociación que llevan adelante el Suoem con el Ejecutivo municipal. Esa puja está en pausa debido a la conciliación obligatoria impuesta por la cartera a cargo de Omar Sereno.

Y justamente la vigencia de esa tregua fue el principal argumento esgrimido por el sindicato de los municipales para irrumpir en la sesión en la que los ediles planeaban tratar dos proyectos que, según los gremialistas, violentaban la conciliación: la imposición de un tope al gasto en salarios y la regulación de los servicios esenciales que deben seguir vigentes durante las protestas gremiales. "En términos estrictamente legales, los proyectos no violan la conciliación obligatoria, porque no aluden a nada de lo que está en el acuerdo que se discute. Pero sí pueden considerarse políticamente inoportunas, ser leídas como una especie de provocación en un momento en el que las partes deben propender al diálogo", fue la lectura que trascendió desde el entorno de Sereno.

Desde la cartera confirmaron la vigencia de la conciliación, y recordaron que el lunes hay audiencia.

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