Ghirardi: "Estamos parados en la punta de un volcán"

Ghirardi: "Estamos parados en la punta de un volcán""¿Cómo esperar una policía inmaculada en una sociedad corrupta?", se preguntó Ghirardi.
Así lo dijo el secretario de Seguridad Provincial. Apremiado por asaltos y homicidios recientes, el funcionario de Binner dijo que la exclusión y la penetración social del narcotráfico alimenta la escalada de violencia y delitos.

La inseguridad como factor de tensión social volvió a colarse en la agenda santafesina a partir de delitos recientes que tuvieron repercusión mediática y que han llevado al responsable de esa área en el Gobierno de Hermes Binner a postular que "la seguridad no se construye sólo con la Policía, si no se completa con una política integral que revierta la exclusión que hay en todo el país". El secretario de Seguridad Pública, Horacio Ghirardi, recordó: "Hace ocho años, el 60 por ciento de la sociedad estaba en la pobreza. Encima, el tráfico de droga aumentó y se metió en los sectores marginales no sólo como objeto de consumo sino como medio de vida, y también se incrementó el uso de armas de fuego. Estamos parados en la punta de un volcán cuya base es una hecatombe social".

En las últimas horas, organizaciones civiles de la ciudad de Santa Fe reclamaron mayor seguridad debido a una serie de asaltos que tuvo su pico el martes, con el homicidio de Luis Tonuitti, dueño de un minimercado. En Rosario, los peones de taxi cortaron anteayer la entrada por la autopista Aramburu (ruta 9), en protesta por el robo en el que un colega fue baleado; y para colmo, en la zona oeste de la ciudad, un hombre asesinó el viernes al kiosquero que se negó a venderle cerveza, y ayer a la mañana un ladrón mató al playero de una estación de servicio.

"Los indicadores son preocupantes, pero no se han desmadrado como parece en el imaginario público y en el tratamiento mediático. En 2009 hubo 124 homicidios dolosos en Rosario, igual que en 2003. Y el 70 por ciento de esos asesinatos fueron por motivos interpersonales -los llamados ajuste de cuentas y crímenes pasionales-, no en ocasión de robo", distinguió Ghirardi.

El funcionario sí señaló que aumentó el uso de armas de fuego y el consumo y tráfico de droga. "Son parte de la explicación del fenómeno de la inseguridad. El narcotráfico se metió en los barrios con drogas baratas, y ya no hablamos de bandas profesionales sino de sectores populares que agregaron esta actividad, la venta al menudeo, como sustento. Ese rasgo hace estragos".

El secretario de Seguridad adelantó que está preparando un convenio con el Registro Nacional de Armas para lanzar en marzo una campaña masiva de desarme voluntario. "El año pasado, la Policía secuestró en Santa Fe 2.600 armas. Queremos profundizar ese trabajo y aprovechar la predisposición de las mujeres a entregar las armas del hogar. Ellas tienen más conciencia y lo hacen como autoprotección y preservación de su familia", dijo el funcionario.

Ghirardi ve la raíz de la violencia y el delito en un momento donde "hay ciudadanos que no sólo ya no participan del mercado laboral, sino de ningún mercado ni sistema, que no tienen vivienda, que crecen en la calle, sin familia, escolaridad ni tradición de padres trabajadores". En ese sentido, reclamó la necesidad de "intervenciones en infraestructura, construcción de ciudadanía, políticas de salud, educación y reinserción socioeducativa. De lo contrario, seguiremos actuando sobre la punta de un volcán".

POLILADRONES. En paralelo con el anuncio de la incorporación de 1.300 nuevos policías para este año, otra noticia condimentó esta semana el malestar por la inseguridad: la detención de cinco agentes de la Unidad Regional II de Rosario que se dedicaban a extorsionar delincuentes y a robarles dinero, bienes y estupefacientes, presumiendo que no los denunciarían. Ghirardi destacó que fue la Policía la que desbarató esa banda formada por hombres propios y planteó: "La Policía tiene 18.000 agentes en 19 regionales. También hay muy buenos policías con ganas de cambiar las cosas. Ahora hay decisión política, por eso creamos una subsecretaría de control y tratamos de mejorar el reclutamiento de policías que tengan vocación y no sólo ingresen por asegurarse una salida laboral, y mejorar su bienestar con la entrega de uniformes, la reactivación de los ascensos y el pago de reclamos administrativos".

El funcionario concluyó: "Cuando hay corrupción en el Poder Judicial, en la política, en los empresarios, y hasta en el ciudadano medio que tiene ciertas actitudes como comprar un repuesto o un celular de procedencia ilegal, ¿cómo esperar una policía inmaculada en una sociedad corrupta?".

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