Gesto de Obama al mundo musulmán

Gesto de Obama al mundo musulmán
"No somos sus enemigos", afirmó
NUEVA YORK.? En una entrevista con una de las cadenas televisivas más importantes de Medio Oriente, la primera concedida a un medio extranjero desde que se hizo cargo de la Casa Blanca, el presidente Barack Obama buscó anteanoche enviar al mundo musulmán un mensaje de respeto y reconciliación. Afirmó que Estados Unidos no es enemigo del islam, que hará todo lo posible por lograr un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos e, incluso, le tendió la mano a Irán.

"Mi labor con el mundo musulmán es comunicarle que los estadounidenses no somos sus enemigos. A veces cometemos errores; no hemos sido perfectos. Pero Estados Unidos no nació como una potencia colonial y no hay razón para no restaurar el mismo respeto y la misma colaboración que Estados Unidos tenía hacia el mundo musulmán tan recientemente como hace 20 o 30 años", indicó el mandatario al canal Al-Arabiya, con sede en Dubai. La entrevista marcó un abrupto cambio de tono y estilo con respecto a la relación que tuvo su antecesor, George W. Bush, con las naciones islámicas.

Tras recordar que él mismo vivió en un país musulmán ?pasó su infancia en Indonesia, de donde era el segundo marido de su madre? y que tiene parientes seguidores de Mahoma, Obama subrayó que también se ha comprometido a cambiar la imagen del islam en Estados Unidos.

"El mundo musulmán está lleno de gente extraordinaria que simplemente quiere vivir sus vidas y ver a sus hijos vivir mejores vidas", afirmó. "En todos mis viajes a través del mundo islámico he entendido que más allá de tu fe, y Estados Unidos es un país de musulmanes, judíos, cristianos y no creyentes, la gente tiene ciertas esperanzas y sueños comunes", agregó.

La entrevista, que fue grabada en la Casa Blanca, coincidió con el arribo a Egipto del nuevo enviado especial para Medio Oriente nombrado por Obama la semana pasada, el ex senador George Mitchell, veterano diplomático que fue clave para terminar con el conflicto armado en Irlanda del Norte. Mitchell, que permanecerá una semana en la región, visitará también Israel, los territorios palestinos, Jordania, Turquía y Arabia Saudita, antes de hacer unas escalas en Francia y Gran Bretaña.

El flamante mandatario explicó que instruyó a Mitchell para escuchar con atención a cada una de las partes para luego incluir sus puntos de vista en cualquier propuesta que se formule.

"Muchas veces Estados Unidos comienza por dictaminar qué hacer en vez de escuchar. Así que ahora escucharemos antes. No podemos decirles a los israelíes o los palestinos qué es lo mejor para ellos. Ellos tendrán que tomar sus decisiones -señaló-. Pero creo que ha llegado el momento de que ambas partes se den cuenta de que la senda en la que están no conduce a la prosperidad y a la seguridad para sus pueblos. Al contrario, es hora de volver a la mesa de negociaciones."

Aclaró, asimismo, que en sus esfuerzos diplomáticos, Washington se mantendrá como un fuerte aliado de Israel, cuya seguridad es condición sine qua non para cualquier acuerdo. Y que cualquier solución al conflicto en Medio Oriente debe incluir un Estado palestino contiguo, que permita el libre movimiento de sus ciudadanos, y que pueda comerciar con otros países.

"Hay israelíes que reconocen que es importante lograr la paz. Y están dispuestos a hacer sacrificios si el momento es adecuado y si existe una colaboración seria de la otra parte", remarcó para luego elogiar el plan de paz presentado por el rey Abdullah de Arabia Saudita, que implica el reconocimiento de Israel por parte de los países árabes a cambio de la retirada israelí a las fronteras que tenía hasta 1967.

Y subrayando la necesidad de un acuerdo de paz para las generaciones futuras, dijo: "Al final del día, lo que cuenta es si un niño en los territorios palestinos estará mejor, tendrá la posibilidad de un futuro mejor, y si un niño en Israel podrá confiar en su seguridad. Si podemos concentrarnos en mejorar sus vidas, en mirar hacia adelante y no sólo pensar en los conflictos y tragedias del pasado, creo que tenemos la oportunidad de lograr un progreso real".

Por otra parte, desestimó las recientes amenazas de la red terrorista Al-Qaeda, que para Obama no han demostrado más que están nerviosos por la perspectiva del cambio.

"Lo que eso me dice es que sus ideas están en bancarrota -subrayó-.Yo no puedo respetar a organizaciones terroristas que están dispuestas a matar a civiles inocentes; las perseguiremos. Pero para el resto del mundo islámico, lo que ofrecemos es una mano de amistad".

Mensaje a Irán

Y resaltó que para él es imposible pensar aisladamente en el conflicto entre israelíes y palestinos, cuya solución debe incluir las relaciones con vecinos, como Siria, el Líbano e Irán, e incluso tener en cuenta lo que sucede en Irak, Afganistán y Paquistán. En este sentido, aprovechó su interlocución para enviar un mensaje de buena voluntad al gobierno de Irán, a quien la administración de Bush calificó como parte del "eje del mal" por sus subrepticias actividades nucleares. De acuerdo al anterior gobierno en Washington, el proceso de enriquecimiento de uranio iraní tiene como objetivo producir armas nucleares, mientras que Teherán insiste en que tiene fines energéticos y pacíficos.

"Como dije en mi discurso de asunción, si países como Irán abren sus puños, encontrarán nuestra mano tendida. Es importante para nosotros estar dispuestos a hablar con Irán, expresarle muy claramente cuáles son nuestras diferencias, pero también dónde hay vías potenciales de avance", aseguró.

Sus declaraciones tuvieron eco ayer en el Departamento de Estado, donde la nueva jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton -ex rival de Obama en las primarias demócratas-, sugirió a los iraníes aprovechar el momento para hacer su primera movida.

"Hay una clara oportunidad para los iraníes, para demostrar su voluntad de involucrarse positivamente con la comunidad internacional", destacó Clinton, quien durante la campaña había tenido una postura mucho más férrea con respecto a Teherán y hasta llegó a ridiculizar la propuesta de Obama de entablar conversaciones directas con las autoridades iraníes.

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