Un gesto de la Iglesia, que no prosperó

Bergoglio le ofreció la unción de los enfermos
Por pedido expreso del cardenal Jorge Bergoglio, el padre Juan Torrella, vicario de Educación del Arzobispado de Buenos Aires, fue ayer al Sanatorio de los Arcos para dar la unción de los enfermos al ex presidente Néstor Kirchner, internado por un problema cardiovascular en la arteria carótida. Pero no pudo cumplir su cometido.

A las 19, sentado en un Peugeot 306 estacionado sobre la calle Holmberg, el padre Juan Torrella esperaba la orden del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, para poder ingresar al sanatorio. El jefe de custodios de Fernández le había dicho que el ministro estaba a unas cuadras y que lo esperara para que ingresaran juntos al sanatorio.

Sin embargo, el sacerdote no pudo lograr su cometido y tuvo que retirarse a las 19.40, luego de que el jefe de la custodia presidencial le informara que él tenía órdenes de que no entrara nadie.

Según fuentes del arzobispado, Bergoglio recibió temprano una llamada en la que le informaron sobre el estado de salud del ex presidente. Dispuso, entonces, enviar a un sacerdote con el sacramento de la unción de los enfermos para que tuviera una pronta recuperación y se reconfortara en la fe, según reconoció un vocero.

Fuentes del Arzobispado dijeron a La Nacion que la actitud de Bergoglio puede entenderse como "el gesto de un pastor que mira al hombre que sufre más que al hombre con quien se enfrentó durante tiempo", recordando las diferencias que hubo entre la Iglesia y el Gobierno.

En el mismo sentido se expresó el padre Torrella, quien aseguró que el de la unción de los enfermos "es un gesto religioso que va más allá de la política, y al que tiene derecho todo bautizado".

"La presencia de la Iglesia es para acercar el consuelo, la fortaleza y la asistencia que uno necesita en este trance. Simplemente, tiene ese objetivo: los sacramentos se dan para que la persona se sienta con mucho ánimo y con fortaleza".

Acompañado por José María del Corral, presidente del Consejo de Educación del Arzobispado, el padre Torrella esperó 40 minutos la autorización del ministro para ingresar.

Ayer en la catedral de Buenos Aires, se rezó en una misa especialmente por la recuperación del ex presidente. Fuentes del Arzobispado dijeron a La Nacion que Bergoglio "reza y lo tiene al ex presidente Kirchner en sus oraciones para que tenga una pronta recuperación".

La unción de los enfermos es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica. Se realiza a través de un rito en el cual se unge con óleo sagrado a las personas que han visto afectada su salud.

También puede ser administrada a personas mayores de 59 años, aunque no padezcan enfermedades.

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