Gestiones en Santiago para repatriar los cuerpos

Expresó su condena el gobierno de Bachelet.
La cancillería chilena tuvo ayer un día agitado, al convertirse en un "centro de operaciones" de las acongojadas familias de las víctimas del incidente ocurrido en Pensacola.

El cónsul general de Estados Unidos en Chile, Chris Bendsen, prometió la máxima cooperación posible de Estados Unidos. "Hemos estado en contacto con tres de las familias de las personas afectadas y vamos a hacer todo lo posible para facilitar su viaje", explicó.

Sin embargo, el canciller subrogante, Alberto van Klaveren, explicó que podrían presentarse retrasos importantes en la entrega de los cuerpos, debido a los procesos judiciales abiertos en Estados Unidos contra el principal sospechoso.

"El autor de este crimen tan horrendo está detenido y, obviamente, habiendo un caso policial de por medio, hay trámites y formalidades que cumplir, y en consecuencia eso va a depender de las autoridades locales", argumentó.

Anoche, a última hora, viajaron cuatro familiares de los heridos y fallecidos a Pensacola, con el objetivo de agilizar la repatriación de los cuerpos y traer a los sobrevivientes de regreso a Chile lo más pronto posible.

A través de su vocero, Francisco Vidal, el gobierno de Michelle Bachelet comunicó su pesar por lo sucedido: "Esta es una tragedia lamentable, brutal. Lo que tenemos que hacer nosotros ahora es ayudar a las familias", afirmó.

Comentá la nota