La gente pidió seguridad jurídica

Por Adrián Ventura

La derrota del oficialismo es una oportunidad para introducir en el estilo de gestión presidencial algunos cambios que deberían estar orientados a recuperar la seguridad jurídica.

Durante los últimos años, el Gobierno tomó muchas medidas inconsultas y arbitrarias: buscó cambiar unilateralmente el régimen de retenciones, expropió empresas, confiscó cuentas previsionales de las AFJP, se entrometió en el directorio de grandes firmas, manipuló los datos del INDEC, alteró las reglas electorales para anticipar los comicios y para promover el engendro de las candidaturas testimoniales.

Se puede suponer que el voto popular que castigó al Gobierno en los comicios fue un voto a esas políticas.

No todo está perdido para la Argentina. Los argentinos tenemos una esperanza.

Podemos tener la esperanza de que los argentinos aprendimos una lección: así como en los ochenta aprendimos el valor de la democracia y, en los noventa, aprendimos a valorar la estabilidad económica, ahora estamos aprendiendo a valorar el consenso y la estabilidad de las reglas de juego, es decir, el respeto de la seguridad jurídica.

Nuestra Constitución dice que hay que respetar las leyes electorales, el derecho de propiedad, la libertad de expresión y, en suma, una serie muy conocidas de principios democráticos. El programa es conocido. Sólo hace falta cumplirlo.

La alteración de las reglas de juego hizo que el gobierno, durante los últimos años, perdiera legitimidad. El gobierno, ahora, tiene la oportunidad de reconstruirse desde el respeto a las reglas de juego constitucionales y liberales y abandonar sus ensueños totalitarios.

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