"La gente necesita control y transparencia sobre el trabajo de los legisladores"

Horacio Ramiro González accedió a su primer cargo legislativo en diciembre de 1999, cuando asumió como diputado provincial en representación de la 1ª Sección Electoral. Cuatro años antes había sido electo concejal en su Ituzaingó natal, donde se desempeñó como presidente del cuerpo deliberativo.

Contador de profesión, González renovó dos veces su banca en la Cámara baja. Fue reelecto en 2003 y en 2007. La última vez sumó el reconocimiento de sus pares cuando fue designado presidente de la Cámara de Diputados, pese a los pronósticos que con insistencia señalaban que en ese lugar iría un delfín del gobernador Daniel Scioli.

No obstante, en estos 16 meses González se ha mostrado como un eximio articulador de consensos, no sólo en el ámbito legislativo sino también con el mandatario provincial y el resto del Poder Ejecutivo.

Con una mirada abarcadora de la política, González opina que "el legislador tiene la obligación de volver a las ciudades de donde vienen. Es decir, un diputado puede hacer su trabajo en las comisiones, en el recinto, pero en realidad viene a gestionar y a trabajar en función de las necesidades de su región".

En diálogo con LA CAPITAL explicó que "nosotros asumimos esta gestión teniendo claro que la gente quería una apertura de los cuerpos legislativos, porque la ciudadanía percibe a las legislaturas como ‘cuevas’, como lugares oscuros".

Durante una extensa entrevista, en la que se refirió también a la Justicia, la situación de inseguridad y las perspectivas en este año electoral, remarcó el objetivo que persigue a diario: profundizar el vínculo entre los legisladores y la sociedad. "Por eso impulsé una apertura que significa que la Cámara de Diputados pueda estar donde están las problemáticas y que la gente pueda venir a la Cámara", indicó.

- ¿Cómo se implementó esta apertura a la sociedad?

- Comenzamos a trabajar con ‘Comisiones Itinerantes’. Empezamos a visitar pueblos y ciudades, y los diputados en gran número van a trabajar con la gente las distintas problemáticas de cada localidad. En esas jornadas han llegado a viajar 25 o 30 diputados, de las comisiones de Vivienda, de Educación, de Tierras, de Seguridad, que escuchan las demandas de la gente.

- ¿En dónde se han realizado estas reuniones de comisión fuera del Palacio Legislativo?

- Durante 2008 hicimos la experiencia en Zárate, Hurlingham, Chascomús, General Belgrano, Ituzaingó, entre otros distritos. Nos ha dado muy buen resultado y ha significado una recepción muy buena de parte de la gente. Conjuntamente con esto, hacemos trabajos en los distritos con las entidades de bien público, a las que entregamos subsidios como un reconocimiento al trabajo que hacen estas entidades.

- ¿De qué modo plantearon el acercamiento de la comunidad a Diputados?

- Siempre tuve la idea de que la Cámara tiene que estar abierta para que la gente pueda traer una inquietud, un proyecto, un reclamo. Para eso, creamos una Oficina de Atención Ciudadana (OACi), con diputados de guardia, que atienden personalmente la problemática de la gente.

- ¿Y cómo funciona?

- Excelente. Nos ha dado muy buenos resultados. Tenemos no sólo a los diputados de turno personalmente atendiendo en la oficina creada a tal efecto en el edificio anexo, sino que también tenemos el 0800-333-6224, la línea de la OACi. La gente trae sus inquietudes, se presenta porque quiere conversar sobre alguna ley, o alguna dificultad que tienen en su ciudad. Si podemos solucionar las demandas desde la Cámara, elaboramos algún proyecto de ley con la temática que esté faltando o que no haya sido bien interpretada. Si no podemos hacerlo, como articulamos muy bien con los distintos ministerios, derivamos a la gente para que los ayuden en su búsqueda de soluciones.

- En general, la ciudadanía tiene la percepción de que los legisladores no los representan…

- La representatividad, que está tan cuestionada, tiene que ver con la lejanía de la gente. Nuestro trabajo es hacer leyes. Y la gente a veces siente que este es un trabajo muy etéreo, no tan contundente como tapar un bache o cambiar una luminaria. Pero si nuestra actividad no tiene que ver con las necesidades de la gente, tampoco tiene sentido. Por eso, con estas iniciativas de estar cara a cara, hemos tenido muy buena respuesta. En nuestros viajes nos hemos sentido muy cómodos, más allá de que la gente debata o discuta algún tema que los preocupa o aqueja, no hemos tenido ningún inconveniente. Porque nos lo pueden plantear a la cara.

- El año pasado se realizó la digitalización del recinto. ¿Cómo surgió la iniciativa?

- La gente necesita control y transparencia de las cosas que nosotros hacemos. Y no podía ser que en pleno 2008 la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires no tuviera un sistema digitalizado de control de quórum, y donde uno pueda comprobar perfectamente cómo se conforman las mayorías al votar. Por eso informatizamos el recinto. Con el sistema digitalizado, el legislador al llegar a la banca con su huella digital marca su presencia, de esa forma controlamos el quórum y también los votos. También pide la palabra del mismo modo.

- ¿Cómo se realizó este proceso de digitalización?

- No contratamos empresas privadas, ni consultoras, ni nada. Hicimos un convenio con la Universidad Nacional de La Plata, que con sus expertos informáticos nos diseñó todo el sistema. A cambio, la Cámara le otorgó a la UNLP un subsidio de 700000 pesos que destinó a la construcción de cuatro laboratorios para producción de vacunas. Allí se van a producir más de 4,5 millones de vacunas para nuestros chicos.

- Recientemente se presentó el Observatorio Social Legislativo. ¿De qué se trata?

- Tiene entre sus funciones recabar datos, a través de distintas organizaciones, que nos sirven como diagnóstico y como precedente para sancionar leyes. Por otro lado, también hace un seguimiento posterior para ver cómo se aplican las leyes y cuál es el impacto de la implementación de las leyes en la sociedad. Esto lo hacemos con gente de la cultura, de la justicia, de organizaciones no gubernamentales, del ámbito académico. El tema no es solamente hacer leyes, sino con la calidad de las leyes y cómo le van a servir a la gente.

- Desde el inicio de la gestión del gobernador Daniel Scioli se vio un acompañamiento de los diputados a varios proyectos impulsados por el Ejecutivo que se convirtieron en ley. ¿Cuál fue el papel que le tocó desarrollar en este proceso?

- La tarea de la Presidencia de Diputados no sólo implica administrar una Cámara, sino que es una búsqueda de consenso constante, de diálogo entre las distintas fuerzas políticas, tratar de aunar criterios. No siempre hemos votado de la misma forma, porque lógicamente cada uno con sus ideales políticos tiene visiones diferentes de las cosas. Pero en esta Cámara siempre se han debatido y realmente creo que estamos articulando muy bien el trabajo.

- ¿Cómo es la relación que mantiene con el Ejecutivo?

- La relación es óptima. Con Daniel Scioli tenemos una relación cotidiana, directa. Como nunca los ministros han venido a la Cámara de Diputados a explicar los proyectos de ley. Con el presupuesto han estado prácticamente todos, no sólo con el bloque oficial, sino se reunieron con los distintos bloques. Hemos votado unas ocho leyes que tienen que ver con la justicia, con respecto a la seguridad, la educación, la reforma tributaria. Y los ministros han estado para hablar con todos. Esto también facilita las cosas.

- ¿Qué perspectivas de trabajo legislativo hay en este contexto electoral?

- Este es un año especial y por eso me he reunido con los presidentes de los bloques, para apelar a la responsabilidad de ellos. Hemos acordado que la Cámara tiene que seguir teniendo el mismo funcionamiento. En otros años electorales se ha dado que los legisladores están en campaña, entonces fallaban las sesiones por falta de quórum. Yo he pedido el compromiso de seguir legislando, funcionar al mismo ritmo. Que las actividades de la campaña no frenen una gestión, un trabajo. Y en esto están todos los bloques de acuerdo.

- ¿Qué lectura hace del adelantamiento de las elecciones?

- Creo que fue muy acertada esta medida, porque sin ninguna duda el trabajo político de cuando se esta en campaña no es el mismo que cuando se está gestionando.

- ¿Qué opinión tiene de la reciente fractura del bloque FpV-PJ?

- La Cámara tiene una fisonomía nueva, con los distintos bloques. En la Legislatura siempre está la expresión de las ofertas electorales. Por lo tanto, ahora hay una oferta electoral con De Narváez y Felipe Solá que se ve expresado en la Cámara. Pero también hay una expresión de la Coalición, con el radicalismo. Hay una expresión del Pro y hay un Pro disidente. Es algo que no hay que tomar con dramatismo. Está bien que la gente tenga opciones para votar y que vea el trabajo que viene haciendo cada uno de los bloques y cada uno de los legisladores que quiere se candidato. Va a ser más trabajoso buscar consensos, pero creo en la responsabilidad de los diputados que están trabajando, sean del bloque que sean.

- ¿Qué perspectivas ve para el 28 de junio, cómo cree que va a quedar configurada la Cámara?

- Yo soy sumamente optimista. Creo que lo que hay que hacer es mostrar el trabajo. Quienes están en la oposición capaz que no pueden mostrar un trabajo de gestión, pero pueden plantear temas para modificar o mejorar. Nuestra campaña tiene que ser trabajando. Y la gente tiene que evaluar nuestro trabajo. Nosotros tenemos una forma de ver el país y de ver la política. Este bloque oficial, que tal vez sea el mayor bloque político del país, acompaña un proyecto nacional que encabeza Cristina Fernández de Kirchner y que tiene su correlato en la provincia de Buenos Aires con Daniel Scioli. Soy muy optimista con respecto a los resultados que vamos a obtener en los comicios del 28 de junio. Porque la gente tiene memoria. Tenemos que avanzar en el crecimiento, pero con coherencia. Y este gobierno ha mostrado coherencia, autoridad y firmeza para salir de una crisis que no fue creada por nosotros.

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