“La gente debe optar: democracia o dictadura”.

El obispo emérito de Puerto Iguazú dialogó con LA GACETA y se refirió a las pretensiones reeleccionistas de los gobernantes como una forma de corrupción en el poder. Recordó que los misioneros demostraron madurez cívica.
“La gente debe pensar si quiere un gobierno democrático o una dictadura”, dijo a LA GACETA, en una conversación telefónica, el obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, al ser consultado sobre la reforma de la Constitución de Tucumán para establecer la reelección indefinida.

Piña, que en 2006 le ganó los comicios de convencionales constituyentes a Carlos Rovira -en ese entonces gobernador de Misiones-, impidiendo la modificación de la Carta Magna para que se establezca la reelección, habló de la alternancia necesaria en el poder, de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner y del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. El diálogo fue como sigue:

- ¿Cómo cree que puede incidir la reelección indefinida como la que se planea en Tucumán en un sistema republicano de Gobierno?

- En un sistema republicano es esencial la independencia que debe haber entre los poderes del Estado y la alternancia en el poder. Un régimen que se prolonga indefinidamente se corrompe, eventualmente. Es como el agua cuando se estanca, se pudre. Lamentablemente nuestros gobernantes han entrado en una fiebre reeleccionista.

- ¿Por qué cree que se da esa fiebre reeleccionista? ¿Es el poder que termina seduciendo al hombre?

- Efectivamente. La ambición del poder puede generar eso, y ciega al hombre. Es una de las pasiones más fuerte que se tiene.

- ¿Cómo estima que se puede contrarrestar ese “vicio”?

- Ellos se ciegan a sí mismos también. En el fondo hay algo de soberbia y eso impide ver la realidad. Se cierran en sí mismos y se escuchan solamente ellos, y no a los que piensan distinto, no pudiendo hacer ni siquiera una autocrítica.

-¿Usted piensa que la democracia tiene herramientas para derrocar esas ambiciones?

- La única solución es la formación cívica de nuestro pueblo. Un ciudadano cívicamente maduro no va a permitir esto; cosa que no pasa en Venezuela. Cuando uno escucha los discursos de Hugo Chávez dice: “ahí lo que falta es un poco de cordura”. ¿Cómo es posible que se pueda engañar así a todo un pueblo?

- En el caso del matrimonio integrado por Cristina Fernández y Kirchner parece que también hay una especie de reelección indefinida: una vez ella, una vez él. ¿No le parece?

- Bueno, evidentemente, les gustaría ¿no? Pero me parece que no les están saliendo bien las cosas.

- ¿Pero si les salieran bien las cosas intuye que lo practicarían?

- Yo todavía tengo fe en que el pueblo argentino nunca lo permitiría.

- ¿Conoce la situación de Tucumán, donde también se intenta una estrategia similar de reforma constitucional para mantenerse en el poder?

- Me han informado de ello. Es lo mismo que pasó en Misiones y aquí por suerte pudimos pararlo.

- Allá tuvieron un obispo Piña para ayudar a frenar a Carlos Rovira (2006).

- Más que el obispo Piña, fue el pueblo de Misiones el que ayudó a pararlo y el que demostró un grado alto de madurez cívica.

- Pero siempre hace falta un referente opositor que concentre...

- Sí, eso también es cierto.

- Dadas estas situaciones, ¿no cree que faltan referentes políticos para que el pueblo se identifique?

- Pienso que sí hay dirigentes, pero no es fácil. El oficialismo se maneja con la billetera, con el clientelismo, con los fondos del Estado.

- La reforma constitucional es prácticamente un hecho. ¿Qué les diría a los dirigentes tucumanos y al pueblo que deben aprobarla o no?

- Es cuestión de que la gente vaya tomando conciencia, y piense si quiere un gobierno democrático o una dictadura.

- En Misiones, luego de las elecciones en las que usted participó, ¿hubo algún cambio?

- Hubo de todo. Lamentablemente, al año siguiente de las elecciones, el oficialismo se movió con mucho dinero y algunos de nuestros legisladores se “borocotizaron”, lo cual es algo vergonzozo. Yo no sé con qué cara esa gente puede representar al pueblo que los ha elegido. Pero es muy claro que se mueven por intereses económicos.

- Viendo la situación económica mundial y los conflictos del Gobierno nacional con el campo, ¿en qué cree que puede terminar todo?

- Está todo muy complicado. Una crisis mundial la verdad que afecta a todos. Y a esto se han sumado hechos que me parecen muy malos. Si el Gobierno nacional no toma medidas acertadas, en vez de ir solucionando los problemas, los irá empeorando.

- ¿Piensa que Julio Cobos tuvo una actitud a lo “Piña” al votar lo que votó?

- Creo que es un hombre que obró de acuerdo con su conciencia.

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