La gente cree en un resurgimiento radical, y en Cobos como su líder.

La muerte de Raúl Alfonsín renovó el entusiasmo por el radicalismo en una gran porción de la población. PERFIL realizó un relevamiento para determinar cuáles habían sido las principales consecuencias de la movilización popular de esta semana. Un 54 por ciento consideró que el fallecimiento del ex presidente contribuirá a que la UCR reviva, pero las opiniones estuvieron divididas al evaluar la conveniencia de unificar a todos los referentes del partido. Cobos fue la figura que más se beneficia con el nuevo escenario. Sin embargo, la gente descree que haya una transferencia automática de votos.
Raúl Alfonsín ya descansa en paz. Mucho se habló y se dijo durante esta semana respecto de las características que lo definieron como líder, de su importancia para la recuperación democrática y del legado que dejó. Lo importante ahora será visualizar los efectos que su muerte tenga en la política. La primera medición para determinarlo, realizada en forma exclusiva para PERFIL, indica que para la mayoría de la gente el radicalismo puede vivir un resurgimiento y que Julio Cobos podría ser el dirigente más beneficiado. Sin embargo, el boom alfonsinista, al parecer, no tendrá efectos automáticos sobre el panorama electoral y el masivo respaldo con que se despidieron los restos del prócer radical no se trasladaría directamente a las urnas.

Las conclusiones surgen de un sondeo de opinión pública realizado por Ibarómetro, el viernes y ayer. Casi el 20 por ciento de las 1.200 personas consultadas en Capital y el Gran Buenos Aires cree que el dirigente que más se beneficia políticamente con la muerte de Alfonsín es el vicepresidente, Julio Cobos. Muy cerca, el 17,6 por ciento sostiene que la Unión Cívica Radical, en su conjunto, es la que quedó mejor parada. En un segundo orden, quedaron Ricardo Alfonsín (9,8 por ciento) y Elisa Carrió (3,1 por ciento). No obstante, es para destacar que más del 35 por ciento piensa que no habrá ningún beneficiado, un anticipo de lo difícil que les resultará a todos capitalizar políticamente el fallecimiento del caudillo.

Resurgir. Desde 2001, cuando Fernando De la Rúa renunció a la Presidencia, el radicalismo entró en una crisis que le provocó una fuga de importantes dirigentes, como Carrió, Ricardo López Murphy o Margarita Stolbizer, entre otros. La situación se profundizó cuando en 2007 los gobernadores y muchos intendentes que tenía la UCR, liderados por Cobos, se aliaron con el kirchnerismo para formar la Concertación Plural. Desde la pérdida de poder del matrimonio Kirchner, ese último grupo volvió a tender puentes con el radicalismo orgánico. Los primeros, que formaron otros partidos, como la Coalición Cívica y Recrear, también se volvieron a acercar al centenario partido, esta vez como aliados. Se empezó a formar lo que se denominó el pan-radicalismo.

Ahora, con la muerte de Alfonsín, no pocos dentro del partido vieron la oportunidad de seguir consolidando el proceso de reunificación y lograr así que el partido vuelva a crecer. La encuesta exclusiva de PERFIL va en el mismo sentido: el 54 por ciento de los consultados afirma que la partida del líder puede contribuir a un resurgimiento del radicalismo. Sin embargo, los encuestados no coincidieron a la hora de determinar si es conveniente que todos los radicales, los que se quedaron y los que se fueron, vuelvan a unirse en un mismo partido. El 39,7 dijo que sí y el 37,8, que no. El 22,5 restante no supo o no quiso contestar.

¿Efecto electoral? Con las multitudinarias movilizaciones, tanto en el velorio como en el sepelio, que generó la partida de Alfonsín, muchos radicales sintieron que las aspiraciones electorales iban en ascenso. El gran despliegue de banderas partidarias y de boinas blancas por la Ciudad, imagen que hace mucho no se veía, los entusiasmó. Sin embargo, la encuesta de Ibarómetro muestra que para la mayoría, ni el Gobierno ni la alianza de Macri, De Narváez y Solá se van a ver perjudicados.

En el caso del Gobierno, el 23 por ciento de los consultados contestó que la muerte del ex presidente perjudica a los Kirchner. Por el contrario, el 64,7 piensa que no lo beneficia ni lo perjudica.

Mayor aún es la evaluación en el caso del trío del PRO-peronismo. El 74,9 por ciento de los encuestados sostiene que ese grupo ni se beneficia ni se perjudica y sólo el 13,6 por ciento cree que se ve perjudicado.

Imagen del líder. Casi el 50 por ciento de las 1.200 personas encuestadas coincidió en que el atributo más importante de Alfonsín fue su "honradez". En un segundo escalón, con poco más del 10 por ciento, quedaron su "sinceridad", su "espíritu republicano y su "patriotismo". Por último, el 5 por ciento contestó "su espíritu combativo".

En los motivos que provocaron la masiva conmoción social tampoco hubo muchas dudas. El 65 por ciento se lo asignó a "los valores que representa su figura". Allí adentro se puede contar a los que lo revalorizaron por méritos propios o por contraposición al estilo político de los Kirchner. Otras respuestas fueron "los argentinos exageramos todo" (18,9%) y "la influencia de los medios de comunicación" (10,7%).

Por último, la encuesta muestra que Alfonsín ya tiene ganado un lugar en la historia. Poco menos del 50 por ciento sostiene que Juan Domingo Perón es la figura más importante del siglo XX. En un segundo lugar, ahora, hay que contarlo al caudillo, y ya prócer radical, con el 22,9 de las respuestas. Atrás quedaron Hipólito Yrigoyen, Arturo Frondizi y Ricardo Balbín.

En Mendoza sellaron la unidad

El espíritu de unificación que generó la partida de Raúl Alfonsín impulsó al cobismo y al radicalismo a sellar un acuerdo en Mendoza de cara a las elecciones del 28 de junio. Ocurrió ayer durante el congreso partidario del CONFE, donde con Julio Cobos a la cabeza, el sector convalidó el pacto rubricado previamente con la UCR.

El acuerdo establece que los dos sectores dirimirán los candidatos a cargos electivos en una interna el 26 de abril. El plazo para la presentación de listas vence mañana a la medianoche. Sin embargo, la interna no se llevará a cabo porque lograron consensuar los candidatos. "Aunque se logre la unidad de la lista, se presenta igual por razones formales", explicó a PERFIL un vocero cercano a Cobos.

El intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, le contó a una radio local que lo que aprobó el CONFE "es el acuerdo que se había firmado con la UCR y había ratificado el Comité Nacional conducido por Gerardo Morales".

"Este acuerdo se presentó en la Justicia y vamos a pedir la homologación judicial. Es un convenio de dos partidos que dirimen sus controversias unificadamente y que es un tránsito a la unificación del partido. Esto es un poco lo que quiere el conjunto de simpatizantes radicales y la inmensa mayoría que lo sigue a Cobos en muchas partes del país", precisó el jefe comunal.

La lista de la unidad para senadores será encabezada por el actual titular del bloque de la UCR, Ernesto Sanz, quien será secundado por la diputada nacional del cobismo Laura Montero.

Más temprano, Sanz le había dicho a PERFIL que eso aún no estaba totalmente resuelto: "Como en todo cierre de listas, se está negociando hasta último momento". Pero por la noche, los dirigentes llegaron a un consenso. El ex intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur, será quien encabece la lista de diputados. Montero afirmó que ayer, en Mendoza, se dio un gran paso hacia la reunificación nacional de la UCR. Y concluyó: "Cobos logró un capital que va más allá del radicalismo. Sin embargo, la mayor parte de sus pasos la dio en la UCR".

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