El 63% de la gente no se anima a dejar su dinero en los bancos por más de dos meses

Según las últimas cifras del BCRA, actualmente 3 de cada 5 pesos en el sistema están a menos de 60 días. Hace un año, el 50% de los depósitos bancarios tenía ese horizonte de tiempo
No es, ya, ese temor que hace unos años podía atribuírsele a la crisis de confianza de 2001; sino uno más actual, que va en constante aumento. La mayoría de quienes deciden confiar su dinero a una entidad financiera, en este país, deciden hacerlo sólo por dos meses; y sólo uno de cada diez está dispuesto a hacerlo por más de medio año.

Es una maldición eterna de la que no podrá librarse muy fácilmente el sistema financiero argentino. Y un obstáculo imposible de eludir, también, en ese "camino de regreso" al crédito que los organismos oficiales intentan emprender sin mucho éxito en el mercado local, desde hace meses: los bancos podrán hoy jactarse de contar con una buena liquidez, y atesorarla cuidadosamente (aún a costa de bajos retornos), pero sufrirán cada vez más esa tendencia del ahorrista argentino, vertiginosamente "cortoplacista", que hace tiempo les impide lanzarse hacia los buenos negocios.

Eso surge de las últimas cifras reveladas por el Banco Central, y actualizadas hasta el 30 de abril pasado: el 63% de los depósitos a plazo fijo del sector privado en todo el sistema tienen hoy un vencimiento menor a los 60 días; y sólo un 9% de ellos, uno mayor a los 180 días. No fue siempre así: hace un año, esas proporciones eran de 53% y 16,2%, respectivamente.

"La tendencia ya viene hace un tiempo. Es el miedo que tiene la gente a poner la plata a mayor plazo por la inestabilidad de la economía, y es un gran escollo para prestar, porque es difícil que los bancos puedan colocar esos fondos a más de ese plazo. Es ideal para fondear consumo, pero no sirve para financiar a largo plazo", consideró el analista de una consultora.

El mes pasado resultó algo más alentador para la banca, porque se frenó el fuerte drenaje que venía registrando en las últimas semanas de marzo: los plazos fijos cayeron poco más de $ 150 millones en abril, contra los más de

$ 1.200 millones que habían retrocedido en el mes anterior. Se frenó, también, la creciente "dolarización", porque el avance de los ahorros en moneda extranjera fue de apenas u$s 64 millones (había alcanzado en marzo los u$s 411 millones).

"Durante los primeros meses del año hemos observado un marcado crecimiento en los depósitos, manteniendo el plazo promedio de nuestra cartera", tranquilizó una fuente del área de pasivos de un banco privado. "Hoy nuestro cliente diversifica su dinero en las distintas alternativas de inversión del banco: un ‘mix’ entre el plazo fijo tradicional y los estructurados (precancelables, con tasa combinada: fija y Badlar)", agregó.

De todos modos sorprendió, para algunos analistas, que la menor demanda de divisas en el mercado cambiario no se haya traducido en un crecimiento más fuerte de los ahorros. "Si el tipo de cambio se mantuvo estable, con mercado vendedor por la fuerte liquidación de divisas, y no hubo movimientos importantes en los ahorros de los bancos, puede haber sucedido que el dinero que ingresó al país se haya volcado en activos financieros, y que ello justifique la furiosa ganancia que estos mostraron durante abril", sugirió un consultor. Según Fernando Izzo, de ABC Cambios, durante abril ingresaron al país casi u$s 1.300 millones sólo por la exportación de cereales. Los registros de Ciara hablan, precisamente, de una liquidación de u$s 1.550 millones entre el 30 de marzo y el 3 de abril. "Si hay viento de cola y los commodities siguen altos, por ahí puedan continuar estas cifras", agregó Izzo. Eso podría augurarle un buen pasar, este mes, al dinero de los bancos.

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