General Motors presentará el lunes la convocatoria

Los acreedores aceptaron una oferta de la compañía, que pasará a manos del gobierno
DETROIT.- Después de haber realizado con éxito ayer una nueva oferta de canje de bonos por acciones que fue aceptada por un importante grupo de acreedores, la automotriz General Motors se encamina a presentar el próximo lunes la convocatoria, la más importante de la historia industrial de Estados Unidos.

Según informó a la Comisión de Valores (SEC, por sus siglas en inglés), el acuerdo con los tenedores de unos 27.000 millones de dólares en deuda prevé el canje por un 10% de las acciones de la futura empresa reestructurada y el posible acceso a otro 15%.

Un comité que reúne a algunos de los acreedores consideró el plan patrocinado por el Tesoro de Estados Unidos "la mejor alternativa" frente a la crisis que atraviesa la automotriz.

Para hacer realidad la oferta, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos indicó que una cantidad suficiente de tenedores de bonos tendrá tiempo hasta mañana para presentar declaraciones diciendo que no se opondrá a la venta de activos de General Motors a la compañía que surgirá después de la quiebra y que estará bajo control del gobierno norteamericano.

General Motors añadió: "Hemos sido informados de que el comité no oficial y otros grandes tenedores de deuda [que de forma colectiva tienen aproximadamente el 20% de la emisión principal de bonos] apoyan los términos económicos de la propuesta".

Anteayer se había cumplido el plazo dado por la empresa a sus acreedores para que aceptaran canjear al menos el 90% de la deuda no asegurada por el 10% de las acciones de la nueva General Motors.

El periódico The Detroit News dijo que muchos tenedores de bonos mostraron su apoyo a la nueva oferta porque, "contrastada con la otra opción, que implica litigios en el Tribunal de Quiebras inciertos y costosos, representa la mejor alternativa".

El canje era el último requisito impuesto por el presidente estadounidense, Barack Obama, para que la automotriz pudiera acceder a una bancarrota controlada por el gobierno.

A partir del próximo lunes, el gobierno controlará el 72,5% del paquete accionario de la compañía, mientras que el sindicato United Auto Workers, a través de las acciones entregadas al fondo de inversiones que garantiza las prestaciones sanitarias de trabajadores y pensionistas de General Motors, tendría un 17,5%.

El 10% restante estaría en manos de la "antigua General Motors", es decir, los acreedores, aunque la cifra podría subir hasta el 25%.

Inquietud por Opel

Mientras tanto, una pelea entre Berlín y Washington amenazaba con dejar a la compañía Opel sin protección financiera frente a la inminente bancarrota de su matriz, General Motors.

El ministro de Relaciones Extranjeras alemán, Frank-Walter Steinmeier, dijo ayer que logró garantías de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, de que ella misma presionaría para encontrar una solución para Opel. "Clinton dijo que se pondría en contacto con el secretario del Departamento del Tesoro, [Timothy] Geithner, para conseguir tanto apoyo de Estados Unidos como sea posible para esta situación", dijo en un comunicado.

Alemania intenta cerrar un esquema que le permita a Opel operar durante la eventual bancarrota de General Motors. Está previsto que Obama y la canciller alemana, Angela Merkel, se reúnan la próxima semana. De momento, el diálogo se encuentra estancado luego de que los negociadores estadounidenses afirmaron que Opel necesita 400 millones de dólares para no caer en la bancarrota.

El destino de Opel y sus trabajadores es un asunto de gran relevancia política en Alemania, donde el desempleo subió por séptimo mes consecutivo, según datos divulgados ayer, y donde el gobierno enfrenta elecciones en septiembre.

Comentá la nota