General Motors presenta un nuevo plan con 21 mil despidos

El gigante automotor norteamericano General Motors, al borde la bancarrota, presentó ayer un nuevo plan de reformas, más duro que el que había presentado a fines de marzo y que había sido rechazado por la administración de Barack Obama. El proyecto actual prevé el despido de 21.000 empleados y el cierre de 13 plantas, y simultáneamente reestructura la deuda de 27.000 millones de dólares.
Si el plan es aceptado por los accionistas, el Estado federal y el sindicato de automóviles UAW pasarían a controlar conjuntamente el 89% del capital del fabricante, contra 10% para los poseedores de obligaciones y 1% para los accionistas actuales. A pesar de la perspectiva de nacionalización de hecho de GM, el mercado se mostró entusiasta ayer. Y la acción ganó 20,71% a 2,04 dólares.

El gobierno de EE. UU., que ya otorgó a GM 15.400 millones de dólares en préstamos, dio a la automotriz hasta 1° de junio para presentar un plan de saneamiento definitivo a cambio de asistencia.

"Adoptamos medidas duras, pero necesarias, que son importantes para la supervivencia a largo plazo de GM", dijo el titular del grupo, Fritz Henderson, al presentar el que es ya el tercer plan de ahorro en cuatro meses.

GM, que debe demostrar a la administración de Barack Obama que es capaz de regresar al equilibrio financiero, va a suprimir empleos extras para llevar el número de empleados en Estados Unidos de 61.000 a fines de 2008 a 40.000 en 2010. El total de plantas pasará de 47 a 34 de aquí a fines de 2010 y 31 en 2012. Y el número de concesionarios bajará 42% de aquí a fines de 2010.

Los accionistas se mostraban escépticos ayer. Pero la Casa Blanca consideró que la propuesta es "una etapa importante en los esfuerzos de reestructuración de la compañía", aunque aclaró que todavía no decidió si acepta el nuevo plan.

GM también anunció la desaparición de su marca Pontiac el año próximo, que pretendía conservar. De esta manera, la empresa se enfocará en las cuatro grandes marcas estadounidenses Chevrolet, Buick, Cadillac y GMC.

"Queremos asegurarnos de poner los recursos tras las marcas adecuadas para volver a ganar mercado", declaró Henderson. Y confirmó que existen conversaciones "con varias partes" para la cesión de la marca 4x4 Hummer, "negociaciones en curso" sobre la marca alemana Opel, y prometió una decisión de aquí a fin de año sobre Saab y Saturn.

Henderson subrayó que estas medidas deberían permitir que GM evite declararse en quiebra, siempre que los poseedores de obligaciones acepten la propuesta. "Si debemos declarar quiebra, lo haremos", destacó, al aclarar que en ese caso "es posible que los poseedores de obligaciones no reciban nada por sus títulos".

Comentá la nota