General Motors, en manos del Estado

La compañía se declaró ayer en convocatoria, la mayor en la historia de la industria estadounidense; Obama defendió su intervención
WASHINGTON.- Tal como se esperaba, el gigante del sector automotor General Motors (GM) se presentó ayer en convocatoria de acreedores, la mayor en la historia industrial norteamericana, ante un tribunal de Nueva York. Ahora dependerá del Estado, que le inyectará 30.000 millones de dólares adicionales.

Para el presidente Barack Obama, el plan aprobado por su gobierno es "viable y realista" para una rápida recuperación de la compañía.

"Tengo completa confianza en que, si es bien manejada, una nueva General Motors puede emerger [?] y que puede ser nuevamente parte integral del futuro económico de Estados Unidos", declaró Obama.

El fabricante de autos, emblema del capitalismo estadounidense desde su fundación, en 1908, y líder del mercado durante siete décadas, se acogió a la ley de quiebras después de reconocer un pasivo de 172.000 millones de dólares.

La convocatoria de GM, que cuenta con unos activos de 82.290 millones de dólares, se daba por sentada después de que la empresa fuera incapaz de recomponer sus finanzas en los últimos cuatro meses. Ayer, sus acciones dejaron de cotizar en el Dow Jones, de la Bolsa de Nueva York.

La empresa, que cuenta con 230.000 empleados en todo el mundo y fabrica más de 20.000 autos cada día, podría salir de la quiebra en un plazo de entre 60 y 90 días, según anunció el director general de GM, Fritz Henderson, que descartó un impacto de la convocatoria de acreedores en las plantas de la compañía en Europa, América del Sur y Asia.

Si se cumplen esos plazos, GM podría seguir los pasos de su competidora Chrysler, que se declaró en convocatoria en abril. El juez que tutela su quiebra autorizó el traspaso de sus activos al grupo que nazca de la fusión con Fiat, por lo que la tercera automotriz de Estados Unidos podría salir de su situación de bancarrota en los próximos días. El otro "gigante" de Detroit, Ford, aseguró que cuenta con capacidad suficiente para hacer frente a la crisis.

Ayuda justificada

Obama justificó los planes de ayuda a GM (50.000 millones de dólares en total) y a Chrysler (8000 millones de dólares) por los daños a la economía estadounidense que, a su juicio, habría provocado el hundimiento de esas dos compañías.

Aunque la Casa Blanca tendrá el control de GM, Obama aclaró que Washington no se inmiscuirá en su gestión y sólo actuará en los casos "más extremos". "El gobierno actúa como un accionista muy renuente. Serán los directivos de la empresa los que tomen las decisiones. Nuestra meta es contribuir a que GM se recupere y salir rápidamente", dijo.

El plan para General Motors establece que durante el período de convocatoria la firma sea dividida en dos: una "vieja GM", que contaría con los activos a liquidar, y una "nueva GM", con los activos más rentables del grupo y bajo el control de los nuevos accionistas. El Tesoro aportará 30.100 millones de dólares y controlará el 60% de su capital. Canadá y la provincia de Ontario, donde GM posee varias fábricas, desembolsarán 9500 millones de dólares y obtendrán el 12% de las acciones.

El fondo de gestión sindical encargado de financiar la cobertura médica de los jubilados manejará el 17,5% de la empresa, mientras que otro 10% quedará en manos de los acreedores de la compañía, que el sábado aceptaron una oferta gubernamental para renegociar la deuda de 27.100 millones de dólares.

Para su reestructuración, la empresa confirmó en un comunicado que cerrará 14 centros industriales en Estados Unidos en un período de tres años, lo que supondrá la desaparición de unos 21.000 puestos de trabajo.

General Motors vendió cerca de tres millones de vehículos en Estados Unidos el año pasado, con una participación de mercado del 22%. El gran desafío de GM, según los expertos, es crear una oferta de productos de precios razonables y eficientes en consumo de combustibles. Para ello, reducirá a la mitad sus marcas actuales y fabricará un nuevo auto, de dimensiones reducidas.

"Ahora comienza la parte dura, que es volver competitivas a GM y a Chrysler. Si no lo hacen, estaremos haciendo esto otra vez en unos pocos años", dijo Christopher Richter, analista del sector automotor. "La implicación inmediata es que las firmas van a achicarse, lo que significa que rivales como Toyota y Honda ganarán participación", agregó el experto.

Agencias AP, AFP, Reuters y EFE

Otras intervenciones

* AIG : el Tesoro de EE.UU. tiene casi el 80% del capital de la que fue la primera aseguradora mundial, tras aportar 170.000 millones de dólares para evitar su quiebra.

* Fannie Mae y Freddie Mac : los dos colosos hipotecarios fueron colocados bajo la tutela del Estado en septiembre, y el Tesoro le abrió una línea de crédito de 200.000 millones de dólares a cada empresa para mantener una situación neta positiva.

* Citigroup : el Tesoro, que aportó 45.000 millones de dólares de ayudas al ex número uno mundial de las finanzas, proyecta convertir próximamente en acciones ordinarias una parte de sus títulos preferenciales, lo que le asegurará el 34% del capital de esa compañía.

* Chrysler : el plan de reestructuración aprobado por los tribunales estipula que el gobierno estadounidense controlará el 8% del capital de la empresa. El gobierno canadiense dispondrá del 2% de las acciones de la compañía.

* GMAC : el brazo financiero de General Motors está participado por el Tesoro en un 35,4%, tras la inyección de 12.500 millones de dólares recibida.

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