General Motors echó a 435 operarios, pero el Gobierno lo dejó en suspenso

El Ministerio de Trabajo santafesino obligó a acatar la conciliación obligatoria.

Por: Mauro Aguilar

El despido de 435 operarios de la planta de General Motors de Alvear, 15 kilómetros al sur de Rosario, quedó sin efecto luego de que la empresa acatara la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Santa Fe. La delicada situación obligó incluso a abrir un diálogo con Carlos Tomada.

Ayer mismo se inició una etapa de negociación y los empleados cuentan con la garantía de que conservarán sus empleos al menos por los próximos 15 días hábiles, tiempo en el que se extenderá la conciliación. De todas maneras, desde la propia cartera laboral admitieron a Clarín que General Motors, aduciendo los efectos de la crisis internacional global y una merma en la producción, terminará avanzando inevitablemente en un ajuste de su personal.

De hecho la firma ya había advertido sobre esa posibilidad el mes pasado, durante una visita que autoridades del Gobierno provincial realizaron a la planta de Alvear. "La crisis va a impactar y fuerte. El tema es ver cómo lo planificamos. Queremos que todo se produzca en forma consensuada", explicó a este diario Alicia Ciciliani, de la secretaría de Trabajo.

"No son momentos para despedir gente. Sino para que las empresas hagan esfuerzos", advirtió el ministro de Trabajo de Santa Fe, Carlos Rodríguez.

Los funcionarios mantuvieron ayer la primera de una serie de reuniones con la empresa --en los próximos días también será convocado el gremio-- para conocer los problemas económicos y financieros que aduce y el alcance del ajuste que piensa poner en marcha en los próximos días.

En el encuentro se detalló que General Motors dejará de fabricar el modelo Grand Vitara y comenzará a trabajar sobre un nuevo automóvil, lo que obligará a reacomodar a su personal.

El Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) mantuvo en la semana un conflicto con la automotriz por el despido de un empleado. Tras la intervención del Ministerio de Trabajo, el miércoles se dictó la conciliación obligatoria, lo que impedía concretar despidos.

Sin embargo, los operarios no pudieron ingresar el jueves a la planta. La empresa adelantó en dos días un cierre temporario programado desde hace tiempo para realizar ajustes técnicos.

La fábrica reabrirá sus puertas el 3 de noviembre. Ese día deberán ingresar todos los operarios, incluso los 435 cesanteados --algunos contratados, otros de planta permanente--, la quinta parte de los 2.200 que se desempeñan allí.

"Si no vuelven atrás con la medida, el gremio y la gente van a tomar la planta. Hasta que no se revierta eso, no se va a producir un auto más allí", advirtió el delegado gremial Gabriel Bienucci.

La empresa, a través de un escueto comunicado, aseguró que está buscando "un ámbito de diálogo con el sindicato".

El Gobierno provincial advirtió que los despidos afectarán a un grupo de industrias del sur de Santa Fe que realizan tareas derivadas desde la automotriz.

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