General Motors amplía su planta

Invertirá $ 90 millones para fabricar más unidades del Chevrolet Agile, modelo que fue financiado por la Anses
Ocho meses después de recibir un préstamo del Gobierno por 259 millones de pesos, la automotriz General Motors (GM) resolvió destinar $ 90 millones provenientes de fondos propios de su división Mercosur para ampliar su planta industrial de Rosario.

Justamente, el crecimiento de la demanda interna y externa del Chevrolet Agile (el modelo cuyo desarrollo fue financiado con fondos de la Anses) fue el disparador de la inversión anunciada ayer por el flamante presidente de la filial local de la automotriz norteamericana, Sergio Rocha. "La venta del Agile ayudó a contribuir con nuestra caja", sostuvo Rocha en un reducido encuentro con periodistas.

Mientras la casa matriz de GM decidió adelantar para mediados de este año la cancelación total del préstamo de US$ 6700 millones otorgado por el gobierno norteamericano pese a que tenía cinco años para hacerlo, en la Argentina la postura es, por el momento, continuar con el cronograma de pagos a lo largo de cuatro años. "Nosotros decidimos invertir esos fondos en más producción", explicó Rocha, consultado sobre la diferente postura de la empresa ante el crecimiento de sus ventas. Según un comunicado del Ministerio de Industria y Turismo, que encabeza Débora Giorgi, GM ya repagó casi el 40% del préstamo otorgado por el gobierno argentino.

La inversión incluye la incorporación de 300 nuevos trabajadores, que se suman a los 575 que fueron contratados (muchos de ellos habían sido suspendidos cuando estalló la crisis) para la fabricación del Agile. La empresa prometió además ampliar de $ 500 millones a $ 660 millones el presupuesto destinado a adquirir autopartes locales.

Cierre de la planta

La ampliación de la fábrica -que exigirá su cierre durante la última quincena de este mes- servirá para extender la capacidad máxima de producción de 115.000 a 125.000 unidades anuales, tanto para el Agile como para el Corsa Classic, el otro modelo que se fabrica en el centro industrial de Alvear, a 20 kilómetros de Rosario. Hoy, la proporción es 80 a 20 en favor del modelo presentado a fines de octubre por la presidenta Cristina Kirchner.

El año pasado salieron de la planta de GM poco más de 82.000 autos, una caída de casi el 27% respecto de 2008. Pero, para 2010, en la empresa creen que pueden batir el récord de 115.000 autos alcanzado en 2007 y lograr una expansión de la producción de entre el 40 y el 50% en sólo un año. Todo ello, aclaran, estará atado a que continúe el excelente desempeño del mercado brasileño, que en 2009 volvió a batir su récord (más de 3 millones de unidades) y para este año espera seguir creciendo un 10 por ciento.

Rocha presentó este plan ante la ministra Giorgi, que le ratificó que está muy avanzado el proyecto para impulsar un programa de financiamiento para el desarrollo de la industria nacional de autopartes. "Esto, junto con las demás herramientas de promoción existentes para el sector, irá configurando una industria local no sólo proveedora de plantas locales, sino exportadoras para modelos que esas empresas fabrican en otros países; es decir, autopartistas globales", dijo la funcionaria.

La fuerte demanda que tuvo el Agile en los mercados argentino y brasileño causó algunos retrasos en la entrega durante los primeros meses, reconoció ayer Rocha ante una consulta de LA NACION. "Pero hoy está todo normalizado", dijo. La ampliación de la fábrica buscará evitar nuevas restricciones de ese tipo. "Hoy no vendemos más porque no tenemos más", sostuvo Rocha.

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