Un geiser en plena vía pública

Varias zonas de la ciudad presentan charcos provocados por pérdidas en la red de agua potable. En una breve recorrida por el Plan 5000, Villa Santillán y el barrio Fitte este diario encontró seis roturas.
El paisaje del domingo exhibía varios charcos en las calles de Santa Rosa, pero nada tenían que ver con la lluvia del viernes, pues respondían a las incontables pérdidas que tiene la red de agua potable de la ciudad.

LA ARENA asistió ayer a una vivienda de la calle Wilde 1.076, casi Pío XII, donde una especie de geiser le daba a la vereda un aspecto inusual. Fue alrededor de las 10 de la mañana. Minutos después, una cuadrilla de la Dirección de Hidráulica resolvió el problema, aunque los vecinos repitieron lo que usualmente suele escucharse en estos casos: "Vienen lo arreglan y a los pocos días se vuelve a romper".

Otro grupo de vecinos adoptó una actitud activa ante lo que consideraron la inacción de los responsables de reparar las roturas. Sobre la calle General Acha, casi Wilde, dos frentistas tomaron las herramientas que tenían a mano, cavaron y arreglaron la cañería para terminar con una pérdida que llevaba días derramando litros y litros de agua.

"El otro día vinieron acá, al lado, arreglaron otra pérdida, y ésta, que tenían a dos metros de la otra, la dejaron así", se quejó uno de ellos, pala en mano. A pocas cuadras de allí, en Pío XII 1.243, casi Pasteur, otra vereda derramaba un caudal nada desdeñable de líquido.

Línea municipal.

A metros de ese lugar se veía otro charco que avanzaba por el cordón cuneta. El mismo llevaba hasta la calle José Ingenieros 1175 donde un vecino tenía una naciente en su vereda. "Vinieron y me lo arreglaron, pero me aclararon que la pérdida está de la línea municipal hacia adentro. Ahora se volvió a romper y me voy a poner yo a arreglarlo", explicó el dueño de casa.

Siguiendo por la misma calle, rumbo al centro de la ciudad, a metros de la esquina con Bolivia, desde el asfalto brotaban litros y litros. "Ya llamé a reclamos y al número de Obras Sanitarias, pero todavía no vinieron", explicó un hombre mayor, mientras el cronista gráfico de este diario tomaba fotografías.

Sobre la calle Mariano Aguilera, casi Elpidio Pérez, en pleno barrio Fitte, otro charco crecía a media mañana de ayer. "Es el caño que lleva el agua desde el troncal hasta el baño de la casita del placero, en la Plaza Mitre. Vienen lo arreglan y se les vuelve a romper en otro lado. No sé por qué no cambian el caño completo y listo. No es demasiado largo", protestó un frentista.

La mayoría de los vecinos que hablaron con este diario se quejaron por el derroche de agua. "Se está perdiendo dinero", dijo uno de ellos. "Tanto que nos dicen que hay que cuidar el agua...", añadió otro.

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