Gebruers: "Uno de los curas quiere fugarse"

El abogado de un grupo de víctimas de Servi Trinitatis, Omar Gebruers, denunció que uno de los dos curas imputados en la causa, Ricardo Latorre Cañizares, "estaría gestionando la validación de su licencia de conducir como un acto preparatorio de fuga" para irse a España.
Sin mencionarlas, aunque afirmando que la información le llegó a través de personas de su absoluta confianza, Gebruers indicó que el sacerdote prepararía la presunta fuga "ante el riesgo de un dictado de un procesamiento" en su contra, en la causa penal que tramita la jueza Laura Armagno en el Juzgado de Instrucción 3. Para ello se basó en que "estaría gestionando la validez de la licencia de conducir, que tiene vigente en Santa Rosa" para ser usada en su país de origen. Una hermana suya es concejala de Cuenca por el conservador Partido Popular.

Latorre Cañizares y Antonio Martínez Racionero son los dos curas de la Catedral denunciados originalmente por once familiares de internas y ex internas de la orden religiosa por los delitos de reducción a la servidumbre -penado con hasta 15 años de prisión- y defraudación. Ambos fueron indagados como sospechosos por el juez Carlos Flores hace nueve meses, pero éste dejó el cargo al ser ascendido y aún Armagno no resolvió la situación procesal de ellos. Las opciones son procesarlos o dictarles la falta de mérito. En aquél acto ante Flores, los sacerdotes no aceptaron responder preguntas.

Ambos son oriundos de la ciudad española de Cuenca, donde en los '80 fue creada la orden de Servi Trinitatis por un sacerdote ligado al franquismo, y llegaron a Santa Rosa hace 14 años. En la ciudad abrieron el cenáculo donde funciona el instituto secular en O'Higgins 35. Martínez fue hasta hace poco el número dos de la Iglesia Católica pampeana y ocupa el mismo lugar en la estructura mundial de S.T. Además fue uno de sus cofundadores.

Gebruers dijo, además, que Latorre tiene su pasaporte vigente y "contactos suficientes para obtener uno nuevo en 24 horas e importantes sumas de dinero, obtenidas por los delitos cometidos contra las víctimas. También cuenta con cobertura de la jerarquía eclesiástica argentina y española, y todos los medios que le brinda la organización criminal internacional con la que opera y se llama instituto secular Servi Trinitatis".

El abogado querellante recordó que Flores había dictado una orden de restricción de movimientos tanto contra los imputados como contra las víctimas, pero que el Tribunal de Impugnación Penal, "ante una presentación conjunta de víctimas y victimarios, todos patrocinados por el abogado (Francisco) Marull, en clara representación de intereses contrapuestos, la levantó totalmente por aplicación del derecho de libertad de tránsito previsto en la Constitución Nacional".

Gebruers remarcó que actualmente, además de la que instruye Armagno, se están tramitando otros dos expedientes penales contra Servi Trinitatis, uno en el Juzgado Federal de Santa Rosa y otro en el Juzgado Provincial Nº 3 de Lomas de Zamora, en la Provincia de Buenos Aires. Paralelamente él promovió la apertura de otra causa civil, que está en el Juzgado de la Familia y el Menor local, para conseguir que una interna regrese con su familia. "Intentamos rescatarla de las garras de sus captores ya que su vida, si permanece dentro de la organización, corre riesgo", expresó.

De acuerdo al profesional, Latorre Cañizares, en todos esos expedientes, está acusado no sólo de reducción a la servidumbre y estafa, sino de otros delitos graves como "captación de menores de edad para alejarlos del hogar de sus padres, violación de correspondencia, abusos y contrabando de medicamentos y divisas".

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