Gaza: soldados israelíes admiten la ejecución de civiles palestinos

Reconocieron además todo tipo de atrocidades. El Ejército abrió una investigación.
La ofensiva militar de Israel contra la Franja de Gaza, de principios de año, incluyó todo tipo de atrocidades: desde la ejecución de civiles hasta la destrucción intencionada de bienes, de acuerdo a los testimonios de los propios solados israelíes que actuaron en la invasión y que fueron recogidos ayer por los medios de prensa, provocando una ola de conmoción que llevó al Ejército a anunciar una investigación.

Los soldados dieron a conocer sus testimonios durante una asamblea en una academia militar, el mes pasado. Allí aseguraron que durante la ofensiva en Gaza -entre el 27 de diciembre y el 18 de enero-, tenían órdenes "permisivas" y que dispararon contra mujeres y niños palestinos desarmados y dañaron de manera gratuita la propiedad privada.

Uno de los comandantes hizo referencia, por ejemplo, a la orden de disparar contra una anciana palestina, que salió a la calle a unos 100 metros de distancia de un puesto de control israelí. El oficial relató el episodio como un "asesinato a sangre fría".

Otro comandante narró cómo un tirador de élite abatió a una mujer y a sus dos hijos, después de que entraran por error a una calle distinta de la que le habían indicado los soldados que la habían desalojado de su casa. "No creo que (el tirador) se sintiera mal, porque desde su punto de vista estaba actuando de acuerdo con el reglamento", consideró.

"Yo no sé si era sospechosa o no", contó por su parte otro soldado israelí sobre la muerte de una mujer tiroteada por las fuerzas israelíes en una calle principal. "No conozco su historia, sólo sé que mis superiores enviaron gente al tejado para que la eliminara".

Según uno de los oficiales, en general entre las fuerzas israelíes impera la impresión de que "la vida de los palestinos es mucho, mucho menos importante que la de nuestros soldados". A menudo, los efectivos disparaban a ciegas y sin advertencia previa cuando tomaban las casas de los palestinos por asalto, agregó.

"Los superiores nos dijeron que estaba bien hecho, porque todo el que se queda (ante el avance de las tropas israelíes) es un terrorista", narró otro soldado en la academia. Siguió: "Yo no lo entendía, ¿a dónde iban a ir?".

"En Gaza hicimos cosas que diez días antes nos hubieran parecido horribles y que en aquellos momentos, con los bombardeos y viendo a los compañeros heridos, nos parecían normales", dijo a EFE un soldado que declinó dar su nombre.

Un militar cuyo testimonio recoge el diario Yediot Aharonot, aseguró que "cuando entrábamos en una casa debíamos tirar la puerta y empezar a disparar adentro y subir piso a piso. A eso lo llamo asesinato. En cada piso, identificábamos a una persona y le disparábamos".

"Esperábamos tener una discusión sobre la guerra, en la que oiríamos sobre experiencias personales de los soldados, pero no esperábamos los testimonios que escuchamos. Nos quedamos absolutamente conmocionados", admitió el director de la academia militar de Tivón, Dani Zamir.

Las declaraciones difundidas ayer por los medios locales aparecieron esta semana en una publicación para graduados de la academia. El Ejército anunció ayer que el fiscal general militar, Avichai Mendelblit, encargó a la policía militar investigar las acusaciones.

Según un portavoz militar, "se examinarán los sucesos narrados durante la asamblea".

"En las últimas semanas se ha estado estudiando el asunto y esta mañana (por ayer) el jefe de los servicios jurídicos, general de brigada Avichai Mendelblit, a cargo de la disciplina del Ejército, ha ordenado la apertura inmediata de una investigación penal", confirmó a EFE un portavoz militar.

Durante la ofensiva murieron, según el Centro Palestino de Derechos Humanos, 1.434 palestinos y otros 5.303 resultaron heridos. Entre las víctimas mortales se encontraban 960 civiles.

Con la ofensiva, Israel pretendía frenar los lanzamientos de cohetes palestinos contra ciudades israelíes próximas a la Franja de Gaza. Sin embargo, dichos ataques continúan.

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