Gavier defiende su acusación a activistas de Luz y Fuerza

El fiscal de Instrucción Ernesto Gavier polemizó ayer con el juez de Control Gustavo Reinaldi, quien le anuló de manera parcial la investigación que hizo sobre los 18 activistas del gremio de Luz y Fuerza imputados por los disturbios ocurridos durante una protesta en agosto de 2008.

Reinaldi había tumbado parte de la instrucción de Gavier al sostener que aquellos episodios no configuraron "un delito de intimidación pública". Además, en lo que desató más polémica, el juez suscribió que "la protesta pública no es una actividad ilegal"; por lo tanto no es delito.

Ayer, el magistrado ratificó. que durante aquella movilización en rechazo a la reforma previsional en la Provincia, "se cometieron delitos particulares", como daños a la propiedad, pero que ello "no encuadra en el delito de intimidación pública".

"Romper una vidriera, destruir un cartel constituye un delito; lo que ocurre es que el fiscal imaginó como un relato único esta descripción de intimidación pública", señaló Reinaldi. Y agregó que "cada uno de esos delitos debe ser acusado de manera particular" y no en el conjunto de la acción gremial.

Sin embargo, Gavier defendió su investigación y, en desacuerdo con el juez, adelantó que estudia apelar el fallo ante la Cámara de Acusación de Córdoba.

Dijo que para él está bien formulada la acusación contra los activistas y que, más allá de "daño y resistencia a la autoridad", debe caber también el delito de "intimidación pública".

"La acusación de la Fiscalía sostenía que todos estos delitos, como daño, resistencia a la autoridad, agresión, son individualizados con una finalidad específica, que es generar intranquilidad en la población, y a nuestro criterio están tipificados por el Código Penal como intimidación pública", afirmó.

Gavier insistió con que la acusación esta bien encaminada y que si no hubiera sido así "no la habría firmado".

Indicó, además, que existen "elementos de prueba" para sostener que los "dirigentes gremiales organizaron la agresión" a los efectivos policiales, ya que, –a juicio de Gavier–, "aportaron la logística para que los otros lo hicieran", en alusión al accionar de los más revoltosos.

Por su parte, el abogado Claudio Orosz, uno de los defensores de los 18 trabajadores procesados, celebró el fallo de Reinaldi.

"Nosotros habíamos marcado que los hechos, tal como estaban relatados, no se adecuaban a la figura de la intimidación pública, por toda una serie de requisitos doctrinarios", dijo.

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