Gatica anotó su segundo revés contra el diputado _D. Duretti

Vuelto al llano de la diputación rasa, el ex funcionario del Ejecutivo que regresó a la Cámara Baja, Darío Duretti, anotó hoy la segunda derrota en términos políticos personales, cuando su alfil en Bragado, el titular del PJ distrital, anunció finalmente su alejamiento del espacio referenciado en el legislador, en una movida de impacto doble: no sólo porque se distanció de quien lo había apadrinado para llegar a ese cargo, sino –y sobre todo- porque se encolumnó detrás de Eduardo Gatica, el sucesor de Julián Domínguez en la Cámara Baja.
En efecto, según confiaron a INFOCIELO fuentes partidarias de ese distrito del interior bonaerense, Mariano Marini, quien había recalado en la conducción del partido en Bragado impulsado por Duretti, anunció hoy formalmente su alejamiento del ex funcionario provincial por "desavenencias políticas" y confirmó su acercamiento a Gatica, a quien, enroques legislativos de por medio, considera –ahora- como ‘referente natural’ del oficialismo en ese partido.

El alejamiento del titular del PJ de Bragado del sector referenciado en Darío Duretti, no es menor: no sólo porque fue éste último quien lo impulsó en la última elección interna del PJ para que recalara en ese cargo, sino por derivación de la puja que se desató en el cuerpo, mientras se discutía el reemplazo de Julián Domínguez, quien asumió finalmente al frente del Ministerio de Asuntos Agrarios de la Nación.

Aquella vez, se supo, Duretti fue el más ferviente detractor de la figura de Gatica para ocupar ese lugar, aunque, finalmente, terminó imponiéndose la lógica de ‘respetar’ la decisión de Domínguez para elegir a su sucesor. ‘Retrucable’, trasendió que la posición de Duretti para ponerle una compuerta a la asunción de Gatica descansó en una lógica bastante precaria: "Es personal sin estabilidad", habría dicho, para oponerse a la designación del bragadense. El que lo cruzó en la acalorada discusión por "La" sucesión, fue el marplatense Garivoto: "Bueno, si va a haber algún tipo de problemas por esas cuestiones, entonces el vicepresidente soy yo. ¿Alguno va a osar decirme algo?", se preguntó, para cerrar la discusión.

Así las cosas, el portazo del presidente del PJ distrital, Marini, pero particularmente su encolumnamiento detrás de la figura de Gatica –a quien, por lo demás, había enfrentado en términos del espacio en las internas del partido- significaron un duro golpe para Duretti. Pase de facturas por su posición, encendida, contra la designación del reemplazante de Domínguez.

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