Gasto público ya es récord: ¿habrá un ajuste el 29?

Gasto público ya es récord: ¿habrá un ajuste el 29?
• Tras las elecciones, deberían sobrevenir medidas ante la magra recaudación de impuestos actual
Hace 10 días el economista Ricardo Arriazu expuso claramente que el problema que enfrenta el Gobierno es que fijó una serie de variables claves como salarios, tipo de cambio y gasto público con un precio de la soja de 600 dólares (actualmente ronda los 400 dólares). Y visto que ningún analista proyecta que en el mediano plazo se recuperen estos precios, esto determina un importante faltante de caja para el Tesoro. Además, ya no hay más AFJP disponibles para echar mano; y por eso surgen especulaciones por una posible colocación de deuda compulsiva sobre los encajes de los bancos.

En medio de la compulsa preelectoral nadie esperaría que el Gobierno comience a poner en regla sus cuentas. Pero una vez finiquitada la confrontación, irremediablemente algo deberán hacer. Porque por un lado la recaudación no muestra visos de experimentar una fuerte recuperación.

# Crecimiento

Los últimos datos dan cuenta de que en realidad la recaudación tributaria está lejos de crecer el 16% cuatrimestral, sino la mitad, porque seis puntos corresponden a la eliminación de las AFJP y otros dos a que la Tesorería pisa la devolución de IVA y los reintegros a los exportadores, según estima M&S Consultores.

Pese a ello, datos del Estudio Broda muestran que la presión tributaria alcanzó un récord en torno al 31% del PBI contra un promedio del 21% de los años 90.

Pero lo que más inquieta a los analistas es la dinámica del gasto público, que ya superó niveles récord y este año alcanzaría un 34,5% del PBI (en 2008 fue del 30,8%). Esto implica que a lo largo del kirchnerismo el gasto primario consolidado creció 7,5 puntos del producto hasta 2008, según el Estudio Broda.

En 1980, el máximo alcanzado equivalió a el 25,6% del PBI para caer al 20,8% en 1990. Durante la administración Menem tocó su pico en 1999, con el 25,8% y Néstor Kirchner arrancó su Gobierno en el 23,5% y lo dejó en el 29,1% para que Cristina de Kirchner lo elevara el año pasado al 30,8%.

En términos de dólares corrientes, durante el período de Martínez de Hoz, el gasto primario consolidado creció el 278% entre 1997 y 1980 (56% anual). En la convertibilidad, entre 1990 y 1999 aumentó a un ritmo del 11% anual, totalizando un 148%. En las administraciones kirchneristas acumula un crecimiento del 331% entre 2002 y 2008 (28% anual).

Hasta el momento, toda moderación en el gasto está asociada con una desaceleración de las erogaciones por subsidios. En el primer trimestre de 2009 se vio que tanto sueldos como jubilaciones crecieron más del 30%, la obra pública casi el 40% y otro tanto las transferencias a las provincias, mientras los subsidios cayeron más del 5% frente a los de un año atrás.

Fue precisamente el buen precio de la soja el que evitó que Cristina de Kirchner comenzara su Gobierno -como le tocó a De la Rúa- con un ajuste económico ortodoxo para hacer caja y una devaluación para sostener las reservas. Al ritmo de gasto y recaudación actual, se estima que están faltando cerca de tres puntos del PBI para cerrar las cuentas fiscales.

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