Gasoducto: el reclamo que Ricardo piensa profundizar

Luego de que el ministro De Vido insistiera con que el GNEA será abastecido con gas patagónico, la provincia tiene pensado ir a fondo con la necesidad de contar con esa energía más barata y que es menester para atraer inversiones.
El ministro de Planificación dijo que la ampliación del gasoducto Transmagallánico permitirá que el demorado proyecto "también pueda recibir gas del Sur del país", además del que se importará de Bolivia.El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, confirmó que las provincias del nordeste argentino (NEA), que hoy no están conectadas a la red de gas natural, serán abastecidas con el fluido proveniente de la Patagonia además del que se importará de Bolivia mediante el Gasoducto NEA (GNEA), en lo que es una buena noticia para la región y para la provincia en particular, cuyas nuevas autoridades piensan profundizar el reclamo de contar con ese beneficio que hace a la calidad de vida de la población pero por sobre todo es clave para apuntar al desarrollo.

Este reclamo provincial irá de la mano de las buenas relaciones que ha decidido llevar la gestión de Ricardo Colombi con el Gobierno nacional, pero tampoco son sencillas, porque se trata de una megaobra que no sólo depende de la voluntad política, sino de financiamiento, que es precisamente lo que ahora escasea y mucho.

Ya en diciembre, De Vido dijo en la inauguración de la Bolsa de Comercio del Chaco, que "el gasoducto para la región será una realidad" y que la ampliación del gasoducto Transmagallánico que se desarrolla en Tierra del Fuego permitirá que "el GNEA también pueda recibir gas del sur del país, además del que nos envíe Bolivia".

Hasta al momento la alternativa del gas patagónico era contemplada como una opción de emergencia en el caso de que fallaran los proyectos originales. Estos eran:

>Gas proveniente solamente de Bolivia mediante el GNEA proyectado en conjunto con el vecino país; y

>Gas proveniente del noroeste (de los campos de Salta).

En septiembre del año pasado, el secretario de Energía, Daniel Cameron, dijo a la prensa que el Gobierno se inclinaría por la opción patagónica en el caso de que la conexión con los campos del noroeste "no diera los frutos".

Así las cosas, y a juzgar por las declaraciones de De Vido y dada la urgencia por aprovisionar de gas a la zona del NEA, el Gobierno nacional evaluaría al menos dos opciones simultáneas para cumplir con una deuda histórica, concepto que Corrientes planea, por medio de la Subsecretaría de Energía y también del Ministerio de Obras y Servicios Públicos (una buena noticia es que ese cargo esté ocupado por un peronista como Aníbal Godoy), enfatizar ante las autoridades nacionales.

Para el avance de estas expectativas, es clave que los gobiernos argentino y boliviano cierren un nuevo acuerdo "definitivo" sobre la provisión de gas. La agenda, aunque se informó que se conocería "en los primeros días de 2010" e incluiría una actualización sobre el inicio de las obras del GNEA que lleva un enorme retraso, aún no ha tenido ninguna novedad.

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