Los Garcías de Charly

Los Garcías de Charly

El niño del oído absoluto, el adolescente que cantaba a su muerte, el trotamundos que tenía una máquina de hacer pájaros, el virtuoso y sutil rebelde, el genio creativo, el desbordado por los excesos, la víctima de su genio…

Edgardo Videla, Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza

Carlos Alberto García Moreno nació el 23 de octubre de 1951, en Caballito, fue el hijo mayor de una familia acomodada, que se codeaba con exponentes de la cultura de esos años, es recordada la anécdota en que Charly siendo un niño, llamó la atención de Don Eduardo Falú, de visita en su casa, al señalar una cuerda desafinada en la guitarra del folclorista. Charly, con 5 años comenzó a estudiar en el conservatorio Piazzini de Buenos Aires, con una formación clásica, ya era a los 12 años profesor de música teoría y solfeo.

El mismo Charly, que rechazaba la música popular y amaba a Chopin, cuenta que escuchar “Twist and Shout”, por The Beatles, transformó su mirada de la música y del mundo, comenzó a escuchar a Dylan, a los Stones y a los Who. Rompió el molde de la educación familiar, se dejó crecer el pelo, y comenzó a reclamarle una guitarra eléctrica a su padre.

Sui Generis

Apenas comenzó la secundaria formó To Walk Spanish, una banda que hacía covers de The Byrds entre otros, y conoció a Nito Mestre, que cantaba en The Century Indignation. Juntaron las bandas y formaron Sui Generis. Cuando el grupo estaba afilado para comenzar a presentarse, a Charly lo llaman para realizar el Servicio Militar Obligatorio. De esta etapa, donde Charly llegó a tomar un tubo completo de anfetaminas, y fue declarado con “personalidad esquizoide”, por lo tanto le dieron la baja, salió el primer éxito de Sui Generis, “Canción para mi muerte” que compuso internado en el Hospital Militar. El parate por la colimba provocó una deserción masiva en la banda, por lo que con García de vuelta, Sui Generis comenzó a presentarse en vivo solo como dúo, con Charly y Nito.

A medida que ganaban experiencia, comenzaron a recorrer discográficas, en ese proceso de golpear puertas, conocen a Pierre Bayona, el mítico “Gordo Pierre”, que se convirtió en su manager. Mediante sus gestiones logró que el dúo apareciera en la película “Rock hasta que se ponga el sol”, de Aníbal Uset, y grabara su primer disco “Vida”, en 1972, acompañado por músicos como Claudio Gabis de Manal. La película apareció al año siguiente, meses después de que saliera Vida, y logró muy buenas críticas este dúo adolescente que aparecía junto a León Gieco, Arco Iris, o Luis A. Spinetta. Charly habla de esta época, comparándose con un arquitecto que sueña con grandes rascacielos, y tiene éxito con un departamentito.

El segundo disco, de 1973, “Confesiones de Invierno”, muestra al dúo acompañado por una banda más consolidada, incluso abandonando la temática adolescente en algunos momentos, como en “Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario o no”, o un crecimiento musical, que se acerca al jazz-fusión en “Un Hada Un Cisne”.

Hacia 1974, la situación política de Argentina estaba enrarecida, comenzaron a censurarse el arte, y a perseguir a los músicos de Rock, la aparición de la Triple A, trajo un clima de tragedia al ambiente del Rock Nacional. Charly García, compró un melotrón con lo que la composición para el tercer disco de Sui Generis, cambió bastante, las largas partes instrumentales en los temas, provocaron que Nito Mestre no se sintiera cómodo, y los permanentes ataques de la censura, atentaban contra la continuidad de la banda. “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, salió a la venta en diciembre de ese año, sin lograr el éxito esperado, a pesar de ser un álbum muy maduro y con muchos cuestionamientos, precisamente, a las instituciones como el matrimonio, (Pequeñas Delicias de la Vida Conyugal), el poder de los militares(Las Botas Locas y Juan Represión, ambos censurados), de las generaciones mayores,(Para quien canto yo entonces e Instituciones), muchos temas fueron directamente, descartados por la censura, y otros debieron ser “limados”, a lo que Charly, responde desde el disco con el tema “Las Aventuras del Sr. Tijeras”.

García propuso disolver la banda, luego de un recital despedida en el Luna Park. Este concierto, que finalmente fueron dos, convocó por primera vez en la historia del Rock Argentino, a 25.000 personas, y se grabó en un disco doble en vivo llamado “Adios Sui Generis”. También se filmó una película, que apareció con el mismo nombre, dirigida por Bebe Kamin.

Sui Generis demostró la masividad que estaba alcanzando el Rock Nacional. Charly siempre dijo que tomó conciencia de lo que significaba Sui Generis en el recital despedida.

A Rodar (PorSuiGieco y La Máquina)

Sin compromisos a la vista, Charly se reunió con los amigos que los años de Sui Generis le habían dado, y juntos decidieron salir de gira por el país en un colectivo, “PorSuiGieco y su Banda de Avestruces Domadas”, estaba conformada por Raúl Porchetto, Nito Mestre, Charly, León Gieco, y la compañera de García, María Rosa Yorio, recorrieron el país como una especie de comunidad hippie rodante durante 1975, para llegar al disco en 1976, “PoSuiGieco”, que también sufrió a la censura, debiendo eliminar a “El Fantasma de Canteville”. Y aporta un clásico como “La Mamá de Jimmy”.

Cerrado PorSuiGieco, Charly se encontraba sin rumbo, y volvió a las giras, esta vez con un nuevo proyecto junto a otros músicos. Con la innovación de ser una banda con dos tecladista, y un sonido decididamente sinfónico, con Carlos Cutaia ex Pescado Rabioso en teclados, Oscar Moro que venía de Los Gatos, en batería, José Luis Fernandez de Crucis en bajo, y Gustavo Bazterrica,en guitarra forman “La Máquina de Hacer Pájaros”, que graban su primer disco homónimo ese año, sin tener buena repercusión en la crítica y en el público, aunque en vivo no les iba nada mal. El segundo disco “Películas” llega al año siguiente, pero la banda ya venía en picada, según Charly las razones de la separación fueron la falta de interés de Bazterrica, y la insistencia de los otros miembros de querer componer canciones. “La Máquina..” , influenciada por Yes, Camel y muchas bandas del Rock Progresivo internacional, se adelantó mucho al sonido de su tiempo y los dos álbums son joyas de colección.

Seru y los años de sangre

Luego de haber sido padre, en 1977, se separó de María Rosa Yorio. Temía mucho por su vida tras el Golpe Militar de 1976, la situación era desesperante para todo el mundo que se expresaba de alguna forma, y decidió irse del país. Para recaudar y poder lograrlo, organizó junto a David Lebón, el Festival del Amor, en noviembre del 77, en donde se grabaría el álbum “Música del Alma”, con la participación de Gieco, Nito Mestre, y los músicos de La Máquina, además de Charly y Lebon.

Con lo recaudado, alquiló junto a Zoca su nueva pareja, y con Lebon, una casa en una playa de Brasil, viviendo de la habilidad para la pesca. Mientras tanto trabajaban en un nuevo proyecto al que se unieron el conocido Oscar Moro, y un joven músico llamado Pedro Aznar en bajo y teclados. El sonido logrado por los cuatro, que se llamaron “Seru Giran”, los dejó más que conforme, y graban el primer álbum, de igual nombre, en Brasil y lo mezclan en USA, para lanzarlo en Argentina en 1978. Las críticas fueron deplorables, tildaban al álbum de pretencioso, cuando este fue presentado en vivo la recepción fue muy pobre, y las críticas fueron agresivas, hasta los tildaron de homosexuales, literalmente, en la prensa, lo que provocó que la relación de la banda con los críticos fuera decididamente mala en los primeros años. El disco contenía clásicos como “Eiti Leda” o “Seminare”.

Para 1979, en respuesta a esas críticas, lanzan “La Grasa de las Capitales”, cuya portaba parodiaba a la, por esos años nefasta, revista Gente. El tema central, era una crítica a la sociedad porteña de aquella época, y “Los Sobrevivientes” es un poético relato de la persecución que sufrían los jóvenes durante el Gobierno Militar. Comenzaron a limarse las asperezas con el público y la prensa.

La consagración definitiva llegó con el tercer álbum “Bicicleta”,(1980) una obra impecable, en donde resaltan temas como la metafórica “Canción de Alicia en el País” que inspirada en Alicia en el país de las Maravillas, criticaba a la Dictadura, y a su tenebrosos personajes, con grandes baladas de Lebón, y un increíble arreglo a lo Piazzolla, en “A los Jóvenes de Ayer”. En vivo comenzaron a ser demoledores, y tomaban muy en serio la puesta en escena. Llevar las escenografías al interior era muy costoso, por lo que una periodista cordobesa los criticó duramente por esto, Charly le contestó con “Peperina”(1981), tema que da nombre al cuarto disco, que los encontraba como los dueños de la escena del rock nacional, y en un alto nivel, resalta “José Mercado”, que cuestionaba irónicamente las políticas económicas de José Martinez de Hoz, Ministro de Economía de la Dictadura. Ese mismo año Aznar fue convocado por el guitarrista estadounidense Pat Metheny para incorporarse a su banda, con lo que Seru, armó un recital despedida en 1982, y posteriormente la banda se disolvió, con lo que Charly, enseguida, comenzó su carrera solista.

Músico, productor y Genio

El mismo año que Seru se despide, Charly trabajaba en la Banda de Sonido de Pubis Angelical, una película de Raúl de la Torre, que salió en un álbum doble con el que sería su primer trabajo solista, “Yendo de la cama al living”, que contaría con notables participaciones como Spinetta y Aznar (Peluca Telefónica, Canción de 2x3 ), Mestre, (Superhéroes), y Gieco ( Yo no quiero volverme tan loco), en plena guerra de Malvinas , “No bombardeen Bs As”, tiene un resumen genial de la sociedad. A su vez, la guerra, provocó un boom del rock argentino, ya que se prohibió la difusión de música en inglés, y las bandas argentinas comenzaron a entrar a las grabadoras, Charly produjo a los miembros de la banda que lo acompañaron, que formaron Los Abuelos de la Nada,( junto a Miguel Abuelo), también a Los twist, y a Andrés Calamaro.

En 1983, Charly se cortó el pelo y se fue a Nueva York, allí grabó “Clics Modernos” , considerado uno de los mejores discos del Rock Nacional, con un sonido renovado, y con temas “bailables”, aunque no dejaba la denuncia política, (Los Dinosaurios), o la reflexión autobiográfica, (2,0,1,Transas). A partir de la gira presentación de este álbum, se forman GIT, con Guyot, guitarra, Toth, bajo e Iturri, batería, y aparece desde Rosario, el tecladista Fito Paez, para acompañar a García. Además de Fabi Cantilo en coros y Daniel Melingo en saxo. Esta misma banda, ingresa al estudio en 1984, y graba el excelente “Piano Bar”. Durante la gira presentación Charly tuvo algunos exabruptos, y fue detenido en un par de ocasiones.

De 1984, hasta 1990, Charly desplegó una etapa creativa, y de colaboraciones que darían grandes clásicos para la historia. Luego de “Terapia Intensiva” de 1984, compuesto para una obra de Antonio Gasalla, comienza colaboraciones con Spinetta, en un proyecto que no se concretó, y del que quedan las versiones de ambos y en conjunto de “Rezo por Vos”. En 1986, aparece una colaboración con Pedro Aznar, que se llamó “Tango”, de donde sale otro clásico “Pasajera en Trance”. Para 1987, lanza “Parte de la Religión”, gran trabajo, donde aparece el mencionado Rezo por vos, y temas como “El Karma de Vivir al Sur”, dedicado a su hijo Migue, o “Buscando un Símbolo de Paz”, con Lebon como invitado. Luego compuso la música del film Lo que vendrá, de Gustavo Mosquera, donde también actuó. Hacia 1989, lanza “Como conseguir chicas”, compuesto en medio de una crisis con Zoca, la mujer que había compartido los últimos 12 años con Charly, y que lo abandonó al salir el disco, por lo que, a excepción del clásico “Funky”, la temática es mucho más lúgubre y depresiva, anticipando la etapa de excesos que siguió.

Del Himno al Say no more

La década del 90, abría con un Gobierno Menemista, volcado al Neoliberalismo. Charly disolvió la banda que lo había acompañado los últimos 5 años, y encaró su sexto disco con sus amigos de toda la vida, “Filosofía barata y zapatos de goma”, contó con la ayuda de Calamaro, Rinaldo Rafanelli, Fabiana Cantilo, Nito Mestre, Aznar, Fabián von Quintiero e Hilda Lizarazu, además de Lolita Torres en coros, y Gustabo Cerati en “No te mueras en mi casa” Fue grabado en un mes, y contaba con clásicos como “De Mi”, un cover de The Byrds, «Me siento mucho mejor» , y para una nueva polémica una soberbia versión el Himno Nacional Argentino. El mismo año, junto a Aznar, encaran “Tango 4” y “Radio Pinti”, con la participación de Enrique Pinti y de Illya Kuryaki and the Valderramas. Seru Giran se reúne, 10 años después lanza un disco y graban un recital.

Genio desbordado

A partir de esto, Charly comenzó a diluirse en su propio pasado y en una genialidad, que se expresaba en chispazos aislados, y lamentablemente sus escándalos mediáticos comenzaron a hablar más que su obra. En 1994 se lanza su ópera-rock “La hija de la lágrima”, que provocó la deserción de los fans más veteranos y el descubrimiento de nuevas generaciones. En noviembre, Charly fue internado por la fuerza en una clínica psiquiátrica. En 1996 editó “Say no More”, el primer disco lanzado en su propio sello homónimo. El álbum provocó en el público la misma reacción del anterior. Víctima de los excesos, recibió la ayuda de Mercedes Sosa, quien lo conocía desde su infancia, lo que derivó en una colaboración llamada “Alta Fidelidad”, en 1997. Luego vino “El Aguante”, 1998, lleno de versiones de clásicos internacionales. Para el 2000, fue Nito Mestre quien se le acercó al rescate, en un intento de que reflotar Sui Generis lo ayudaría emocionalmente, de esta época salió “Sinfonías para Adolescentes”.

En el 2002, Charly sacó a la venta “Influencia”, en 2003, afectado por la muerte de su guitarrista María Gabriela Epumer, aparece “Rock &Roll Yo”. Y luego comenzó un periodo de giras, y escándalos, los excesos de drogas y alcohol, lo llevaron a realizar entradas a clínicas psiquiátricas, que terminaron, en una internación definitiva, después de un episodio descontrolado en un hotel de Mendoza en donde Charly se arrojó a una pileta dese el octavo piso. Luego de recuperarse, y aumentar 20 kilos en la quinta de Palito Ortega, apareció en 2010, “Kill Gil”, su último trabajo oficial. 
García, hoy por hoy, es un genio autodestructivo encerrado en un hombre medicado. Un genio que se fue diluyendo en su propio ego a partir de los 90, y se fue consumiendo a si mismo. En mi opinión personal álbums como “Instituciones”, como “Bicicleta” y como “Piano Bar”, entran en los mejores álbums de la historia del rock nacional, son obras fundamentales. Dudo mucho que Charly recupere, el nivel de estos discos. Por suerte, para las generaciones que tienen la imagen del Charly de los excesos, tienen estas obras para conocer un pedazo de la historia, de uno de los personajes más emblemáticos de la cultura argentina.

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