Ganó Mujica y dijo que no hay vencedores ni vencidos

El ex guerrillero se impuso por 7 puntos al centroderechista Luis Lacalle. Llamó a la unidad y señaló que no será "dueño de la verdad". Tabaré Vázquez deja el poder con 70% de aprobación y una economía pujante.
José Mujica hizo ayer historia en Uruguay. Tal como lo vaticinaban todas las encuestas, el candidato del oficialismo se convirtió en el primer ex guerrillero tupamaro que llega a la presidencia de este país al derrotar en el balotaje a su contrincante de centroderecha, Luis Lacalle, del centenario Partido Nacional.

Al cierre de esta edición, con datos del escrutinio primario, la fórmula integrada por Mujica y Danilo Astori obtenía un 51,5% de los sufragios, contra el 44,4% que fueron para el binomio de Lacalle y Jorge Larrañaga. Los guarismos vinieron a ratificar el pronóstico de las cuatro principales encuestadoras, que daban al centroizquierdista Frente Amplio una ventaja de varios puntos sobre el ex presidente Lacalle en la intención de voto.

Bajo una lluvia torrencial, miles de frenteamplistas salieron anoche a celebrar por las calles de Montevideo, tocando las bocinas de sus automóviles, agitando banderas y detonando petardos y bombas de estruendo en un clima general de respeto por los adversarios y sin incidentes.

Las celebraciones también se trasladaban al interior, aún incluso en la zona norte del país, algunas de cuyas localidades se encontraban cubiertas por las aguas en virtud de unas inundaciones que complicaron la votación y forzaron a la evacuación de al menos 5.000 personas.

Anoche, el ex presidente Lacalle, de 68 años, reconoció el triunfo de Mujica, de 74 años, y le deseó suerte en su mandato. "Mujica es ahora el presidente de todos los orientales. Este es un solo país, aunque hayamos votado en mitades diferentes", sostuvo.

Poco después, desde el cuartel general del Frente Amplio, en el hotel NH Columbia, ante un agitado Río de la Plata y una larga alfombra de adherentes que cubría unas seis cuadras sobre la rambla, Mujica agradeció la palabra de su rival y volvió a lanzar una oferta de diálogo y de colaboración a los opositores, tal como lo había hecho en la campaña.

"Recuerden en una noche de alegría a los compatriotas que tienen tristezas y que son nuestros hermanos de sangre. No hay vencedores ni vencidos. Apenas elegimos un gobierno que no es dueño de la verdad y que los necesita a todos", dijo Mujica.

También agradeció al presidente Tabaré Vázquez: "Gracias Tabaré, por tu buen gobierno", aseguró, mientras muchos tenían lágrimas en sus ojos o directamente lloraban abrazados a sus seres queridos."No es hora de discursos programáticos, querido pueblo. Te estás mojando, nos estamos mojando ¡Viva la alegría, viva la esperanza, viva el compromiso!", gritó. "Me voy a equivocar, pero no le daré la espalda a los problemas", dijo en su despedida, dejando a todos con un nudo en la garganta mientras un viento fortísimo desde el río comenzaba, en ese momento, a hacer flamear las banderas.

Con la llegada de Mujica, el Frente Amplio instala otro récord histórico pues es ésta la primera vez que se sucede a sí mismo en la mayor magistratura del país. Eso fue posible por la gestión de Vázquez, que acaba con un inédito 70% de aprobación popular.

Los votos obtenidos por Mujica superaron los porcentajes de la primera vuelta, el último 25 de octubre, cuando logró el 47,9% contra 30% para Lacalle. La cifra le bastó para retener la mayoría absoluta en ambas cámaras del Parlamento.

La llegada de Mujica a la presidencia abre una nueva etapa en la política uruguaya. El líder frenteamplista ya ha adelantado que llamará a la oposición a integrar su gobierno, aunque más no fuera en algunos puestos de los entes descentralizados o públicos, como un modo de control de la gestión de gobierno.

Cuatro son las áreas temáticas sobre las que propuso acordar políticas: energía, cambio climático, educación y seguridad.

Pero, con todo, su gestión deberá enfrentar varios escollos como el planteado por un menor crecimiento de la economía en virtud de la crisis financiera global que aún no amaina. Frente a ello, sin embargo, deberá atender las amplias demandas sociales de vastos sectores desfavorecidos de la población.

Mujica sostuvo días atrás que la Argentina, con la que aún está pendiente de resolución el conflicto por la pastera de Botnia, será su primer destino oficial como presidente.

La mujer de Mujica, Lucía Topolansky, también una ex guerrillera, fue la más votada dentro de las listas de senadores del Frente en la primera vuelta. Por esa razón, ella será la encargada de tomar el juramento constitucional a su marido en la Asamblea Legislativa del 1 de marzo próximo, cuando Mujica asuma sus funciones.

Comentá la nota