Ganó Berlusconi, pero sintió el impacto de los escándalos

Su partido obtenía el 35,6%, por debajo de lo que habían anticipado las encuestas
ROMA.- Golpeado por los escándalos por su presunta relación con una menor, por el uso que hizo de vuelos estatales para trasladar a bailarinas y demás huéspedes a sus fiestas en Cerdeña y por el caso Mills (el abogado británico condenado por haber recibido de sus manos 600.000 dólares para mentir en su favor), Silvio Berlusconi tuvo ayer un resultado peor de lo que se esperaba en las elecciones parlamentarias europeas.

Si bien su Partido del Pueblo de la Libertad se confirmó como el más votado por los italianos, no alcanzó el umbral del 40% que preveían los sondeos y que el mismo Berlusconi se había puesto como meta, sino un modesto 35,6% (una baja respecto del 37,4% obtenido en las elecciones generales del año pasado), según resultados aún provisorios.

La xenófoba Liga Norte, aliada en el gobierno de derecha de Berlusconi, en cambio, había obtenido un espectacular 9,2%. El Partido Demócrata, el principal de la oposición, habría descendido al 26,3% (varios puntos por debajo del 33,1% obtenido el año pasado), mientras que el partido Italia de los Valores, del ex fiscal Antonio Di Pietro, habría obtenido un excelente resultado: 8,6%.

Consciente de que la votación era una suerte de referéndum sobre su persona, en los últimos días Berlusconi había clamado una y otra vez su inocencia en la presunta relación con Noemi Letizia, una joven de 18 años que lo llama "papi". El Cavaliere juró no haber tenido relaciones "picantes" con ella y acusó a la izquierda de inventar un affaire para perjudicarlo.

Al igual que en el resto de Europa, pero en menor grado, en Italia (donde también se celebraron elecciones administrativas), hubo una menor participación: votó el 67% de los electores, 6 puntos menos que en los comicios de 2004. El abstencionismo fue relacionado con un rechazo de la gente hacia la política.

La publicación en el diario español El País de algunas fotos de las fiestas de Berlusconi, el viernes pasado, puso el broche de oro a un mes de campaña electoral marcado por el huracán Noemi y las polémicas sobre la vida privada del premier, en un clima de telenovela y la ausencia de debate.

En las imágenes se ven chicas en cola less y topless y un hombre totalmente desnudo (el ex premier de la República Checa) dentro de Villa Certosa, la famosa mansión que Berlusconi tiene en Cerdeña. Las fotos provocaron un fuerte revuelo, tal como sucedió en 2007, cuando el semanario Oggi publicó una serie de imágenes, también en Villa Certosa y tomadas por el mismo paparazzo , en las que se veía al hombre más rico de Italia con cuatro chicas sentadas sobre sus rodillas. Pese a que Berlusconi inició acciones legales contra El País , el diario español insistió ayer en el tema y difundió dos fotos más, en las que se ven dos chicas duchándose en topless , y otras dos, evidentemente en época invernal, con minifaldas.

Más allá de su posible repercusión electoral, las fotos en cuestión, que habían sido secuestradas por la fiscalía de esta capital, crearon revuelo por el tipo de protección que se le da al primer ministro. "¿Qué hubiera pasado si en lugar de un teleobjetivo hubiera habido un fusil?", se preguntaron algunos exponentes oficialistas.

Estrella de Hollywood

En este contexto, la estrella de la jornada electoral fue nada menos que Noemi, que saltó a la fama luego de que Berlusconi asistió a su fiesta de cumpleaños, episodio que provocó la ira de su segunda esposa, Veronica Lario. La mujer, madre de tres de sus cinco hijos, le pidió el divorcio al Cavaliere , de casi 73 años, y alegó que ya no podía estar con un hombre que "frecuenta menores de edad".

Lo cierto es que Noemi, que desde que estalló el escándalo se había recluido en su casa y en su colegio, ayer volvió a salir a la calle para ejercer sus derechos cívicos por primera vez en su vida. Fue así que, cuando la joven rubia, vestida como una celebridad (de negro, con escote pronunciado, anteojos oscuros), llegó a su colegio electoral del barrio napolitano de Portici, donde la esperaban desde el sábado nubes de periodistas, todo fue caos.

En contra de todas las normas, las puertas del lugar se cerraron y se registraron momentos de gran tensión, al punto de que la chica debió ser escoltada por agentes de la policía. Entonces, no sólo hubo protestas de los periodistas, sino también porque las autoridades permitieron que su padre la acompañara hasta la urna. "Es una vergüenza, escoltan a un ciudadano común", gritaba la gente, mientras la chica se iba en un Mercedes, sin hacer declaraciones, como una estrella de Hollywood.

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