Crucero del Norte goleó 3-0 a Boca Unidos, en una de las mejores producciones futbolísticas de la temporada. Sagarzazu, Álvarez y Mazurek fueron los autores de los goles de una victoria que alimenta la ilusión de la permanencia en la B Nacional.
Colectiva e individualmente, el equipo dirigido por Iván Delfino mostró una de sus mejores versiones en el campeonato. De hecho, por primera vez en la temporada pudo ganar por una diferencia de tres goles y por segunda vez marcó más de dos goles (la anterior fue en Paraná, 5-3 frente a Patronato por la segunda fecha).
Más allá de los números, el Colectivero edificó una victoria que se fundamentó en la contundencia y el oportunismo para golpear en momentos clave del partido (en el epílogo del primer tiempo y en el amanecer del complemento). Con producciones individuales que se destacaron en el contexto de un sólido trabajo colectivo. Pinti Álvarez, Sagarzazu y el pibe Mazurek, precisamente los autores de los goles, cumplieron una gran labor individual.
Si bien Crucero tuvo un andar irregular en la primera etapa. Cuando Boca Unidos manejó con más paciencia y tranquilidad la pelota y complicó con la movilidad de Israelevich por la izquierda y la experiencia de Núñez para jugar en todo el frente de ataque. El Colectivero no se desesperó. Y aprovechó la potencia de Álvarez que, a los 44 minutos, lo sacó a pasear a Moisés por la derecha, colocó un centro que no pudo conectar Bruno en primera instancia, pero sí pudo definir Sagarzazu. Fue el 1-0 y el inicio de otro partido.
En el segunda tiempo Crucero salió con la determinación de resolver el pleito y encontró rápidamente la ventaja tranquilizadora. En una jugada de gran factura, gestada de izquierda a derecha, con participación decisiva de Sagarzazu y Mazurek, Álvarez le rompió el arco a Gato Sessa y estableció el 2-0. A partir de ese momento el equipo se soltó definitivamente. Y después de bastante tiempo apareció el ole de la gente y el efecto contagio aportó su cuota al rendimiento grupal. Otra vez vez una gran jugada elaborada con Bruno desequilibrando y Álvarez asisitiendo (el paraguayo fue la figura, con un tanto y dos pases-gol en su cuenta personal) para que Mazurek rubricara el 3-0.
Una actuación convincente de Crucero. Con firmeza defensiva para mantener el cero en el arco propio y contundencia para marcar la diferencia en la valla rival. Un rendimiento que ilusiona de cara a las cuatro finalísimas que se vienen (Huracán, Banfield, Chicago y Olimpo). Jugando como hoy queda claro que el objetivo de la permanencia se puede alcanzar.
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