Ganar en dólares ya no es tan fácil: la bicicleta rinde tres veces menos que hace un mes

La ganancia que se puede obtener con el arbitraje que hacen los inversores cayó del 10% al 3% mensual. La operación perdió atractivo con la caída en los rendimientos de los plazos fijos y la suba en las tasas de futuros de dólar
La oportunidad para obtener generosas ganancias en dólares, con un simple arbitraje entre activos en pesos y contratos a futuro, se empezó a agotar a lo largo de noviembre y terminó disipando una buena parte del atractivo que tenía para los especuladores el mercado local. Con esto, dicen los analistas, podrían esfumarse en poco tiempo los incentivos que hasta hoy veían los ahorristas para volcar su dinero en los bancos locales, e incluso -yendo algo más allá- a evaporarse una de las pocas tentaciones que aún encontraban para ingresar o repatriar sus capitales al país.

‘Las inversiones en pesos ya no parecen tan rentables, y los ahorristas van a empezar a compararlas contra otros instrumentos. Al carry trade hoy le conviene ir a Brasil, que tiene una moneda que tiende a apreciarse, una mayor seguridad jurídica y depósitos muy por encima del piso del 8,25% que establece la Selic", explicó Juan Manuel O’Donnell, de Econviews.

Las tasas implícitas en los contratos a futuro a 30 días se dispararon del 2,5% al 6,4% desde mediados de octubre hasta hoy, y redujeron prácticamente a un tercio la brecha que habían llegado a mantener con los rendimientos de los plazos fijos, hasta mediados del mes pasado. No fue por el efecto de una mayor presión sobre el dólar, sino por la caída de la cotización al contado del billete, que en tres meses ya lleva perdidos cinco centavos. En igual tiempo, las tasas que pagan los bancos privados por sus plazos fijos cayeron a un mínimo en los últimos 18 meses. Desde la primera quincena de octubre, por ejemplo, la Badlar (de los depósitos a 30 días mayores al millón de pesos) cayó entre 150 y 200 puntos básicos, hasta perforar el viernes pasado el piso del 10% por primera vez desde mayo de 2008.

La discrepancia entre ambas curvas (ver infografía) desactiva una "bicicleta financiera" que había entusiasmado a los especuladores del mercado local. En ella, el inversor vendía sus dólares en una casa de cambio, y obtenía la cantidad en pesos correspondiente al precio del día. Luego los colocaba, por ejemplo, en un plazo fijo a un mes, que por esos días llegaba a rendir alrededor de un 12% y, pasado el vencimiento, compraba con lo obtenido un contrato de dólar a futuro, con una tasa implícita de 2,5%. El resultado era una ganancia (en dólares) de casi 10%, para nada despreciable si se consideran las tasas que se ofrecen a nivel global.

Esa ventaja a favor de los inversores había dejado a los bancos la mayor acumulación de depósitos sostenida en el año. En los últimos 60 días, el sector privado incrementó su colocación en unos $ 3.600 millones.

"Hoy por hoy debería desacelerarse la colocación de depósitos, si bien en el mercado local no hay tantas oportunidades para cubrirse en tan corto plazo. Los bonos y las acciones son una inversión más arriesgada porque aún muestran volatilidad. Pero en las Lebac, la brecha con el dólar a futuro es levemente más amplia, porque a 27 días paga 10,75%", agregó O’Donnell.

De todos modos, para plazos mayores, las tasas en los contratos a futuro sigue sin ser demasiado elevadas. "La curva se aplana a partir del contrato de julio de 2010, cuya tasa es del 9% y sólo pasa al 9,8% para octubre de 2011", explica el jefe de research del Rofex, Alejandro Bour. "Hasta octubre de 2011, son casi dos años. Así que para comparar habría que estar viendo un bono largo. Por ejemplo, el Bonar V, en pesos, que vence en junio 2012, da un rendimiento de 19,96% fijo en pesos. Hoy en día aún se pueden hacer estos arbitrajes más largos", agregó.

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