La ganadería de Santa Fe perdió u$s 63 millones por la sequía

La ganadería de Santa Fe perdió u$s 63 millones por la sequía
La sequía provocó estragos en Santa Fe. Por efecto de la falta de agua, desaparecieron alrededor de 300 mil cabezas de ganado durante 2008, lo que representa una pérdida de 63 millones de dólares para la producción santafesina. Pero los pronósticos son aún menos alentadores. Según estimaciones de especialistas del sector, nacerán en el país entre medio millón y un millón de terneros menos este año.
Frente a un escenario de estas características al que Santa Fe debe sumarle las pérdidas provocadas en la actividad agrícola, los referentes de la producción y la industria apuntan sus reclamos al gobierno en dos frentes: la eliminación de los pesos mínimos de faena (que actualmente se encuentran en 280 kilos) y la apertura de la exportación para los cueros sin curtir, lo que abriría un nuevo mercado al sector frigorífico y redundaría en mayores beneficios para el criador.

El secretario de Sistemas Agroalimentarios de Santa Fe, Carlos Sartor, señaló "se perdieron entre 250 y 300 mil cabezas de ganado en la provincia por la sequía" y explicó que el número se desprende de los pedidos de certificado de emergencia en Santa Fe.

El titular de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa), Angel Girari, hizo un cálculo preliminar y señaló que "promediando los valores actuales de la vaca, el ternero y el novillo (250 dólares aproximadamente por cabeza) y contemplando la reducción del número de animales, las pérdidas económicas sumarían unos 63 millones de dólares".

"Algo se perdió por peso, también por mortandad, pero también muchas vacas fueron terminadas en feed lot, se reciclaron para no perderlas del todo", explicó el consultor Victor Tonelli, consultor. "Son malas ventas que hicieron los productores y esto a la larga va repercutir en los índices de preñez", agregó.

Por caso, el especialista en mercados ganaderos Ignacio Iriarte vaticinó a fines de este año en un artículo especializado que "nacerán en el país durante 2009 entre medio millón y un millón de terneros menos, en parte porque recibirán servicio menos vacas, y en parte porque ya hay zonas donde el daño es irreversible".

Medidas. En ese sentido Girardi, aseguró que "los funcionarios que dictan políticas equivocadas deberían ir al escenario para observar la realidad".

Por eso, desde Aprocaboa promueven la eliminación del peso mínimo de faena por un período determinado "y atendiendo la terrible coyuntura". Aunque Girardi aclaró: "No somos partidarios de matar animales pequeños y estamos de acuerdo con el peso mínimo, pero esta es una situación atípica", dijo. Además, propuso que se liberen las limitaciones para que la industria frigorífica pueda exportar cueros sin curtir.

Jorge Martínez, de frigorífico Sugarosa, consideró que "sería bueno que se tomaran estas medidas", aunque lo consideró "complejo" debido a que estas decisiones están en la órbita de la Secretaría de Comercio Interior que conduce Guillermo Moreno. "Se está pensando a corto plazo, pero el problema es más serio ya que con la mortandad, el año que viene no vamos a tener terneros y la vaca en vez de engordar va a quedar en conserva y la otra va a desaparecer. Entonces van a faltar novillos y terneros", indicó.

Si bien aseguró que hasta el momento no han tenido problemas para hacerse de hacienda para faena, creció el ganado sin terminar, de menor valor. "Si sube el valor del cereal, el negocio del feed lot también se va a complicar", aseguró Martínez y agregó que hasta el momento no hay problemas con la hacienda porque la demanda del mercado interno está tranquila.

En tanto, el titular de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe, Jorge Torelli, señaló que "la sequía está complicando el abastecimiento porque afecta a La Pampa y el norte santafesino", pero consideró que "hasta el momento no se tuvo una caída en la faena". De todos modos, no descartó que esa situación pueda ocurrir.

Para el empresario, una medida vital para el sector industrial —que vienen peleando desde hace un tiempo—es la liberalización de las exportaciones cárnicas, a lo que sumó la necesidad de "un incentivo fiscal de manera urgente".

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