Gamsur y el Municipio, una relación muy desgastada y con final incierto

Cuatro trabajadores habrían recibido telegramas de despido por una supuesta falta de colaboración en Navidad. Los trabajadores rechazan los argumentos empresarios y alegan que habría problemas de infraestructura en un contexto muy complicado para la firma que se manifiesta también en Río Cuarto. Intervendría Pablo Moyano. El Intendente no quiere una solución traumática pero sabe que debe encontrar una lo más rápidamente posible.
Ni las multas a Gamsur SEM, ni los problemas con el servicio son una novedad en Olavarría. Esta es la tercera sanción económica que le aplica el Municipio desde 2007, y ya suman casi 100 mil pesos entre todas ellas.

Esta última fue destacada por El Puntal, el diario de Río Cuarto, ciudad cabecera de esta empresa de capitales mixtos entre el Municipio cordobés y empresarios privados. la causa fue que la firma no recogió residuos durante cuatro días pero se le atribuye además "inconvenientes reiterados".

A todos los problemas que viene arrastrando, la contratista estaría enfrentando ahora un conflicto laboral con el gremio porque cesanteó cuatro trabajadores y el sindicato, obviamente, no lo quiere aceptar y está peleando para reincorporarlos.

Hoy por hoy, las conversaciones estarían totalmente trabadas al punto que estaría a punto de intervenir el gremio de Buenos Aires con Pablo Moyano a la cabeza.

El problema se originó en la Navidad y el concesionario fue multado por no haber recolectado los residuos durante cuatro días. Algo similar habría pasado en Río Cuarto, aunque sin multas, cuando la empresa, siempre según El Puntal, habría dejado sin el servicio a varios barrios de la ciudad durante cinco días.

Este lunes, el intendente, José Eseverri fijó por decreto una multa de 45.937,25 pesos por incumplimiento de servicio, pero un par de días antes el mandatario comunal había ido al galpón de la empresa, absolutamente enojado, para indagar por él mismo las causas de lo que había pasado. Dicen que los habría amenazado a que si pasaba lo mismo en Año Nuevo, las consecuencias podrían ser mucho más graves que una sanción económica.

Con esta, ya son tres las multas. La primera fue en mayo de 2007, por 25 mil pesos, la segunda fue en junio de este año por 27 mil pesos globales durante todo el mes y la tercera es esta última, de casi 46 mil pesos, por "reiterados inconvenientes en la prestación del servicio".

Los camiones y los empleados

Los hechos recientes no son casuales ni aislados y estarían vinculados por la complicada situación económica por la que estaría atravesando la empresa en Río Cuarto que obviamente se trasladan a Olavarría, lugar donde la firma inició su expansión.

Trascendió que la firma habría transferido a parte del personal la responsabilidad de lo sucedido, pero fuentes gremiales plantearon a este Diario que los problemas serían de no contar con la infraestructura suficiente para recorrer la ciudad: "tiene que haber seis o siete camiones compactadores y un volcador en el relleno, y en este momento estaríamos trabajando con cinco". E invitó a la prensa a hacer un control de los trabajos en el relleno sanitario y si están todas las máquinas que deben estar. "Fíjense la altura del relleno, si está bien compactado y dónde estarían tirando la basura", sugirió.

El barrido es otro problema, y en realidad no se sabe si se está o no cumpliendo con el contrato porque los reclamos vecinales por este servicio son reiterados.

Al sindicato lo acusan de no colaborar pero en el gremio dicen que el problema es de infraestructura, algo así como que no están en la calle todos los vehículos necesarios para prestar un buen servicio. "Debe haber seis camiones en servicio y salen cinco y a veces cuatro", confió una fuente vinculada a los trabajadores. Y agregó: "a principios de diciembre se rompió un camión y todavía no lo arreglaron".

La dirigencia local estuvo en estos días viajando a Buenos Aires para ver cómo evitar los cuatro despidos. Los trabajadores ya recibieron los telegramas pero el gremio no acepta la medida y estaría a punto de intervenir el mismo Pablo Moyano para que todo vuelva para atrás. La empresa los responsabilizó de una supuesta falta de colaboración en Navidad para hacer la recolección. "No vamos a permitir que nos echen la culpa a nosotros -continuó la misma fuente-. Ellos están en una situación muy complicada y nos quieren echar la culpa a nosotros".

La bronca de José

Es decir, sobre llovido, mojado. A los problemas con la Municipalidad, la empresa abre un nuevo frente de conflicto con los trabajadores.

La multa del lunes, esta vez por casi el doble de la última, podría prefigurar un final anticipado del vínculo con el Municipio. No sería la primera vez que ocurre algo parecido ya que en 2001, Helios Eseverri interrumpió el contrato con Clear y puso en marcha uno provisorio con Transportes Malvinas SA a partir de enero de 2002, aunque en un contexto económico y social diferente al actual.

En junio ya se barajaba la posibilidad de rescindir el contrato cuando Eseverri dispuso la segunda multa que recibió el concesionario desde que se hizo cargo en Olavarría del servicio de recolección, barrido y tratamiento de residuos.

"No vamos a tolerar esta calidad de servicio para los olavarrienses. Vamos a ser inflexibles. Nosotros hicimos lo que tenemos que hacer, ejercimos las facultades que nos permite el pliego y no queremos explicaciones, queremos realidades. No nos merecemos esto. Queremos que la gente sepa que el Gobierno va a estar detrás de la empresa permanentemente", había dicho José Eseverri.

El Intendente tiene el temor lógico de producir un hecho traumático en un servicio que es absolutamente sensible para la gente y de rápido impacto político en la comunidad. Lo que no quiere decir que esto lo paralice sino que estaría buscando una solución sin producir efectos no deseados. "José está muy caliente y quiere ver cómo resuelve esto de una buena vez, pero el otro día entró al taller con una bronca bárbara y dijo que no va a tolerar más problemas", confió una fuente municipal.

Cabe decir que hubo sobre este servicio dos reclamos legislativos, uno lo hizo el denarvaísmo hace ya un par de años cuando requería información sobre el tratamiento de los líquidos lixiviados en el relleno sanitario porque se estaba aplicando un sistema que no era el que consignaba el contrato. El segundo lo hizo la Coalición Cívica por los inconvenientes o falta de barrido en algunos sectores de la ciudad. Luego llamativamente se pararon pese a que los problemas continuaron sucediéndose.

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