La gamela se paga entre un 7% y un 13% más

Las variedades blancas ya comenzaron a recogerse en algunas fincas. El tacho se paga entre $1,50 y $1,70.
Ayer, a las 9 de la mañana el sol ya pegaba bien fuerte en la finca de Pozo de los Algarrobos, en Caucete, donde unas 80 personas iban y venían por las viñas con los tachos bien cargados de Chardonnay, un varietal blanco para vinificar.

Como en esa finca, ya son varias las que empezaron a cosechar uvas finas en la provincia y esa actividad ya genera los primeros indicadores económicos de la temporada.

Los cosechadores comenzaron el 2009 con una gamela (cajón o tacho de plástico en el caso de la finas), con un valor apenas mejor que el del año pasado, entre $1,50 y $1,70 dependiendo de la finca; la misma caja de 18 kilos por la que el año pasado se pagó $1,40 y $1,50.

Las uvas finas siempre se cosechan primero que las uvas comunes porque consiguen antes la madurez necesaria y el grado. Y si bien el valor de la gamela de varietales se establece en cada finca -muy distinto al sistema que se usa para el valor de la gamela de comunes que se fija en paritarias-, esta primer cifra ya marca una base y una relación respecto al año anterior que da una idea de lo que puede pasar con el grueso de la cosecha.

Los viñateros y bodegueros de la provincia ya habían advertido este año que "con suerte" se podría pagar el mismo valor que el año pasado por la gamela de comunes, es decir $1. ¿Los motivos?, la crisis interna y externa que ya hicieron caer las ventas de vino y mosto, y el aumento de los costos en el país.

Sin embargo las finas comienzan con una leve mejora: Quienes en el 2008 pagaron $1,40, están pagando $1,50, como en el caso de Casa Montes, en Caucete, un 7% más; mientras que en Zonda la finca Santa Silvia pagó $1,50 el año pasado y ahora cotizó el tacho a $1,70, un 13% más.

En la bodega Bórbore, de San Martín, están por comenzar la cosecha en unos días y dijeron que la gamela se pagará "más o menos como el año pasado, $1,40 o $1,50". "Sabemos que por ahí la gente tiene otras expectativas, pero las condiciones del sector hoy no son nada buenas", dijo Andrés Berzencovich.

Mientras que otra de las tradicionales familias bodegueras de la provincia, Pulenta, este año tuvieron que lamentar la pérdida del 100% de sus varietales en 9 de Julio por la piedra, y no tienen nada para cosechar. Sin embargo Mario Pulenta (h), dijo que "dependiendo de la zona", se pagará más o menos lo mismo que el año pasado, es decir unos $1,50.

El único que dio valores por debajo de los del año pasado fue Juan José Ramos, presidente de la Asociación de Viñateros Independientes, quien dijo que este año pagaría $1 por la gamela de finas de su finca. "No es lo mismo la situación financiera de las bodegas grandes que exportan, que la del productor que tiene uvas finas pero que las vende acá", argumentó.

En marcha

Los primeros en cosechar fueron los de Santa Sylvia, en Zonda, ya que el microclima de la zona les permite una maduración anticipada. Allí ya cosecharon casi todas las variedades blancas, el 30% del total. En esta propiedad casi no tuvieron pérdidas por el granizo, que si bien cayó fuerte en el departamento, pasó muy fugaz y fino por este sector.

No tuvieron la misma suerte los varietales de Caucete, 9 de Julio, Sarmiento y Rawson, que cosecharán con mermas de un 40% promedio, en las zonas más afectadas. En la finca de la bodega Casa Montes estiman que perdieron un 35% del volumen por el granizo.

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