Gamarra tendrá oposición en la asamblea mercantil

El Movimiento Nueva Esperanza Mercantil de Formosa asistirá a la asamblea general ordinaria llamada por la actual conducción del Centro de Empleados de Comercio (CEC) filial Formosa, aunque los miembros de la nueva organización sospechan una actitud maliciosa por el horario en que se desarrollará la reunión.
La asamblea fue convocada para el lunes 22 de diciembre a las 20,30, “cuando la conducción actual del CEC sabe que muchos empleados de comercio trabajan hasta después de las 21,30”, planteó la oposición de Juan Gamarra.

“Ante la penosa situación actual por la que atraviesa nuestra obra social, y que es de conocimiento público los empleados que conformamos el Movimiento Nueva Esperanza Mercantil de Formosa, vamos a estar presente en la asamblea general ordinaria del día lunes 22 de diciembre. Queremos plantear que es lo que se va a hacer al respecto, porque lo que hoy esta sucediendo con OSECAC, es algo insólito. Y los afiliados, quienes aportamos a la obra social y al sindicato no entendemos porqué se llego a este extremo”, comentó Ángel Blasich.

”Con respecto al horario de la asamblea, me llama la atención el horario que se fijó, cuando toda la comisión directiva del Centro de Empleados de Comercio filial Formosa, sabe que la mayoría de nuestros compañeros mercantiles trabajan hasta después de las 21,30. Es algo que sinceramente no me cierra. Me parece que todavía no se dieron cuenta que en la Argentina de hoy, ya no vivimos en la dictadura”, advirtió.

Por su parte Ramón De Villán Garicoche, afiliado, confesó que el sector que integra pretende que la conducción actual del Centro de Empleados de Comercio - algunos de ellos son los que también manejan nuestra obra social - se ponga a trabajar en serio por los afiliados, porque es muy poco lo que han hecho por nosotros en estos últimos diez años”.

“Para la atención médica tenemos que renegar, para que nos den turnos es lo mismo. Y si la cosa es grave y no podemos esperar, no nos queda más remedio que pagar un sanatorio privado, y si justo no hay plata, tenemos que recurrir a la sala y al hospital público. Para las derivaciones de alta complejidad, es una constante lucha, me pasa desde hace once años. Todo lo conseguimos los afiliados a costa de esfuerzo personal. Y creo que a esta altura de la vida no tenemos porque mendigar, cuando estamos aportando todos los meses”, graficó.

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