Las galerías y locales del centro ya sufren el impacto de la crisis

Las galerías y locales del centro ya sufren el impacto de la crisis
El centro comercial de Rosario ya comenzó a acusar los primeros impactos de la recesión. La imagen de las galerías repletas de comercios abiertos es hoy una postal del pasado. A la caída en las ventas ahora se le agregan algunos locales vacíos y la reducción de stock por parte de los negocios de indumentaria. Los comerciantes se quejan de la suba en los alquileres, pero anticipan que no habrá aumento de precios.
Con sólo caminar unas cuantas cuadras por las peatonales e ingresar en las galerías, el dato salta a la vista. Muchos empleados de brazos cruzados y la misma frase repetida: "Vendimos poco y nada".

El titular de la Asociación Empresaria de Rosario, Elías Soso, reconoció una caída, sobre todo en la venta de ropa. "A pesar de la facturación por la compra de útiles e indumentaria escolar, la recaudación se redujo y hay en la gente una actitud de cautela", indicó el dirigente empresarial y agregó: "El aumento de los alquileres de locales comerciales y la tarifa de las cocheras son causantes de la desertización del centro".

En una recorrida hecha por LaCapital se observó que la galería Cassini tiene libres cinco locales cuyos alquileres oscilan entre los 750 y los 5.000 pesos. También las vidrieras vacías se advierten en las galerías Pasaje de la Nación, la de San Martín 843 y Calle Angosta. También hay vidrieras vacías en locales que dan a la peatonal Córdoba a la altura del 900 o en la emblemática esquina de San Martín y Córdoba.

La caída marca una tendencia negativa. Estancamiento en las ventas, clima de incertidumbre y la renovación de los contratos de alquiler con la yapa del aumento. "La incidencia de los alquileres en los costos ya llegó al 10 por ciento, lo cual es exagerado. Los propietarios deben entender que el esfuerzo es compartido y así como no echamos personal ellos deben cooperar", indicó Soso.

El presidente de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario (Cadeiros), Javier Grandinetti, plantea una mirada distinta a la problemática. "Si bien los componentes de un alquiler aumentaron (impuestos y servicios) se está por debajo de los valores históricos de amortización y renta. Hoy puede haber una suba de alquileres de un 5 por ciento, mientras el índice de la construcción se incrementó el 24 por ciento en un año", comparó el directivo.

La realidad en los alquileres se ha segmentado. "Las locaciones en los shoppings eran caras pero siguen cobrando los mismos porcentajes. En cuanto a las ventas veníamos trabajando todos en paralelo, pero con los incrementos de los alquileres muchos comercios del centro rescinden el contrato, se achican o se mudan a calles laterales", graficó Grandinetti antes de considerar que el cierre de un local "no obedece a una suba en los alquileres, sino a que la ecuación económica es inviable". En este sentido, acotó que muchos propietarios de locales "ante la incertidumbre prefieren mantenerlos desalquilados".

Ambas fuentes consultadas por este diario coinciden en un mismo diagnóstico: existe mayor rotación de negocios, a la búsqueda de menores costos locatarios, que dará como resultado la "supervivencia del más fuerte". A ello se le agrega el cambio de rubro y el marcado aumento de los servicios como los gastronómicos o de venta de celulares.

Segmentación. A diferencia de 2001, cuando la crisis golpeó fuerte en todos los sectores, el estancamiento en las ventas segmentó la subsistencia de los comercios en el centro. La recorrida hecha ayer muestra que las galerías Libertad, Del Paseo, Paseo Peatonal, Palace Garden y Corrientes tienen ocupación plena de sus espacios, pero no escapan al clima recesivo y a la caída en las ventas.

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