Gabriela Michetti reunió a Mauricio Macri y al futuro gabinete en una multitudinaria cena

Gabriela Michetti reunió a Mauricio Macri y al futuro gabinete en una multitudinaria cena

Fue el primer festejo público de la cúpula de Cambiemos tras el ballotage, en la Rural de Palermo. Asistieron varios de los ministros designados por el presidente electo

"Para nosotros hoy es además un día de festejo, porque todavía no hemos podido festejar todos juntos".Gabriela Michetti, la anfitriona del evento, de punta en blanco, tenía razones para estar exultante: entre embajadores, personajes de la farándula, dirigentes políticos y periodistas, la vicepresidenta electa reunió anoche a Mauricio Macri y a gran parte del futuro gabinete nacional en una multitudinaria cena en el salón El Central del predio Rural de Palermo, en lo que fue el primer festejo público de Cambiemos tras las elecciones. La excusa fue la cena anual de recaudación de fondos de la Fundación SUMA, que preside la senadora, cuyo embolso ascendió, según los organizadores, a unos 2 millones de pesos.

Macri llegó pasadas las 9 de la noche acompañado por su mujer, Juliana Awada. Además de Michetti y su pareja, el empresario Juan Tonelli –con quien el presidente electo charló animadamente durante un largo rato-, compartieron la mesa principal con los ministros Esteban Bullrich y Andrés Ibarra, de Educación y Modernización respectivamente, y cuyos cargos ocuparán también a nivel nacional; Rogelio Frigerio, presidente del Banco Ciudad y futuro ministro del Interior; Hugo Quintana, de la Asociación del Personal de Organismos de Control (APOC); los radicales Oscar Aguad, designado ministro de Comunicaciones a partir del 10 de diciembre, y Ernesto Sanz, y la modelo Valeria Mazza y su marido, el empresario Alejandro Gravier, de impecable traje, como de costumbre.

Marcos Peña, Patricia Bullrich, Mario Quintana, Hernán Lombardi, Horacio Rodríguez Larreta –su mujer, Bárbara Diez, espera para los primeros días de enero-, Jorge Macri, Guillermo Montenegro, Martín Borrelli, Diego Santilli, Daniel Chaín, Laura Alonso, Federico Pinedo, Alejandro Rabinovich, Enzo Pagani, Martiniano Molina, Diego Valenzuela y Alex Campbell sobresalieron entre los 700 invitados distribuidos en el salón.

"ESTE PARTIDO LO VAMOS A JUGAR TODOS, ESPERO QUE NOS ACOMPAÑEN", DIJO MACRI

Para acceder a la gala había que embolsar unos 1.500 pesos por cubierto o entre 20 y 80 mil pesos por mesa. Según los organizadores hubo alrededor de 400 pedidos que no fueron satisfechos. Además de la dirigencia política, se apiñaron entre los invitados los embajadores de España, Alemania, Australia, Suiza, Taiwán, India, Israel, Canadá y los Emiratos Árabes, empresarios como Jorge Brito (hijo) y Alejandro MacFarlane y Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural, y periodistas de la talla de Magdalena Ruíz Guiñazú, Ari Paluch, María O'Donnell, Fabián Domán, y Alfredo y Diego Leuco. Sorprendió Alberto Kohan, ex secretario general de Carlos Menem, de buenos vínculos con un sector importante del Gobierno porteño.

En el centro del salón, a metros del escenario, la mesa principal fue una romería de comensales que se apresuraron por acercarse a saludar al presidente electo, que recibió una camiseta de Boca Juniors –la 10 de Carlos Tevez- enmarcada y autografiada por el plantel xeneize. "Este partido lo vamos a jugar todos, espero que nos acompañen", pidió el jefe de Gobierno, escueto. A sus espaldas, bajo una inocultable algarabía, buena parte de los funcionarios y futuros ministros nacionales desembucharon detalles de la transición en curso y de los primeros días de gestión, cuando Cambiemos desembarque en la Casa Rosada.

"¡Dos Bullrich en el gabinete!", se saludaron entre gritos y al unísono los futuros ministros de Educación y Seguridad, en el coctail previo a la cena, entre cazuelas de pollo, ragú de lomo, canapés de salmón, empanadas varias y diminutos corderos empanados. Patricia Bullrich confesó a un par de invitados que se enteró de que estaría al frente de Seguridad dos horas antes de la conferencia de prensa de Peña del miércoles pasado: Macri se lo comunicó en su departamento y ultimaron detalles durante el viaje en camioneta desde Palermo hasta la sede porteña de Parque Patricios. "Baja el perfil porque te necesito en el Ejecutivo", le había adelantado dos días antes, tras la conferencia de prensa en la Usina del Arte de La Boca, horas después del triunfo en el ballotage.

Según le confió a un puñado de comensales, la futura ministra tiene previsto instalarse en las oficinas de la avenida Paseo Colón, que actualmente ocupa el viceministro Sergio Berni -donde funciona parte del sistema de monitoreo de las fuerzas de seguridad-, y no en las oficinas de Gelly y Obes, donde todavía atiende la actual ministra, Cecilia Rodríguez. Prevé, además, quedarse solo con la división Delitos Complejos de la Policía Federal luego del traspaso anunciado de la fuerza a la ciudad de Buenos Aires.Rodríguez Larreta, que tuvo un paso fugaz por la cena de anoche, andaba algo quejoso por la demora en el anuncio de su gabinete, previsto para este. "La mía es la transición más larga de la historia, lleva cuatro meses", abundó, contrariado.

"A disposición, juntémonos", saludó Montenegro a Bullrich: el que iba a ser y la que finalmente fue. El destino del funcionario porteño estaría en la embajada argentina en Uruguay, aunque todavía no aceptó el cargo. La primera opción tras la designación de Bullrich había sido la embajada en Colombia, aunque nunca hubo ofrecimiento formal. "Le pidieron que no se vaya muy lejos", explicaron en el entorno del ex juez federal. Justo ayer, el juez Sebastián Casanello clausuró la investigación por las escuchas ilegales, en la que aún está procesado el mandatario electo. Ahora deberá opinar el fiscal Jorge Di Lello. Muy cerca de Macri le confirmaron a Infobae que la decisión de Casanello había sido adelantada por el propio magistrado.

En uno de los rincones del coqueto salón del predio ferial, la diputada y futura ministra de Seguridad, que estará secundada por Eugenio Burzaco, desnudó que mantiene para colmo una fuerte puja con Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno electo se ufana de haber realizado la mudanza más compleja: la de gran parte de los despachos porteños al moderno edificio de Parque Patricios. La ex secretaria de Asuntos Penitenciarios jura que la distribución de más de mil presos de la cárcel de Caseros, que ella cerró, a los complejos de Marcos Paz y Ezeiza fue mucho más intrincada. Bullrich todavía conserva entre sus recuerdos la llave de Caseros.

Otro de los invitados que derrochó algarabía por el salón de la Rural fue Borrelli, subsecretario de Prevención del Delito y Relación con la Comunidad del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.

Según pudo confirmar Infobae, el ex legislador fue designado al frente de la Secretaría de Asuntos Registrales del Ministerio de Justicia, que ocupará Germán Garavano a partir del 10 de diciembre. Es una oficina central: maneja, entre otros organismos cruciales, el Registro Nacional de Armas (RENAR), la Inspección General de Justicia (IGJ) y el Registro Automotor, hoy copados por militantes de La Cámpora.

Entre los nombramientos que en la cena ya se daban por descontados se destacaban el de Jorge Macri en el Grupo Bapro, que podría anunciarse oficialmente en las próximas horas, y el de Leandro Despouy, actual titular de la Auditoría General de la Nación, como viceministro de Justicia, sillón que hasta hace poco ocupaba el camporista Julián Álvarez. Despouy termina su mandato en la AGN el 10 de diciembre. El intendente de Vicente López no tendría problemas para ocupar el despacho de Santiago Montoya: no es incompatible con su condición de intendente.

El principal impulsor del auditor radical es Sanz, uno de los principales asistentes del evento y uno de los más requeridos, en especial tras su declinación al cargo que ahora enfrentará Garavano. "Voy a acompañar de cerca a Mauricio", aseguró el senador, que el viernes finalizado su mandato en la conducción de la UCR, a un nutrido grupo de interlocutores. Le había confiado a Macri que no aceptaría el ofrecimiento hace unos 15 días. Para despejar rumores volvió a machacar en que su negativa se debió a razones estrictamente personales. Y reveló un detalle de la intimidad de Michetti y de su pareja, Tonelli: el primer viaje de novios fue a la chacra mendocina del senador. La vicepresidenta electa y el empresario volaron separados, para no alimentar versiones.Sanz los espero por separado, en dos autos. Hoy, un rato antes del mediodía, el mendocino visitará a Macri en su oficina de Parque Patricios para avanzar en un par de asuntos pendientes.

La cena de anoche dejó además testimonios del traspaso de mando y de la transición entre el gobierno saliente de Cristina Kirchner y el entrante. Patricia Bullrich contó a algunos de los invitados que hasta ahora mantuvo, al menos, dos reuniones con la actual ministra. Frigerio reveló que ya se encontró con Florencio Randazzo y que este miércoles, se entrevistará formalmente al mediodía en Casa Rosada. El jueves podría ser el turno de Alicia Kirchner con su sucesora en Desarrollo Social, Carolina Stanley, una de las ausentes de la velada.

Estanislado de Grandes Pascual, embajador español en el país, fue otro de los invitados que adelantó una posible foto de los próximos días, antes del traspaso presidencial: la del mandatario electo con el conservador José María Aznar, ex presidente de España, que llegará a la Argentina el próximo domingo.De Grandes Pascual confió en su mesa que el eventual encuentro, sin confirmación hasta ahora, no sería la más conveniente para el ex presidente xeneize.

Macri dejó la cena tres minutos después de las 11 de la noche, después de varias selfies y de cantarle el cumpleaños al novio de Michetti, que sopló las velas en el escenario acompañado de la senadora.

La salida del presidente electo y de la futura primera dama fue por una puerta lateral, bajo un simple pero celoso operativo de seguridad. Dejó el salón mientras Teté Coustarot y Teresa Calandra –"martillera pública", según Coustarot- subastaban camisetas de fútbol y obras del artista Milo Lockett. Entre las mesas, un sorprendente doble de Bruce Willis –personajes de película acompañaron y se distribuyeron por el lugar durante toda la gala- miraba solo la retirada de Macri con un arma de juguete bajo el brazo y diez globos de colores amarillos sujetados en alto con su mano izquierda.

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