Un gabinete con sorpresas

Nombró en Exteriores a un político abiertamente gay conocido mundialmente por rehusarse a contestar preguntas en inglés y en Defensa a un aristócrata conservador de 37 años que ya fue ministro de Finanzas. Más joven aún es el titular de Salud.
La nueva coalición de centroderecha liderada por Angela Merkel que asumirá el poder en Alemania durante esta semana llega con dos novedades: un recorte masivo de impuestos y la polémica designación al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores de un político abiertamente gay conocido mundialmente por rehusarse a contestar preguntas en inglés.

Luego de tres semanas de negociaciones tras los comicios de septiembre entre la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de la canciller y el Partido Liberal Demócrata (FDP), el nombramiento de Guido Westerwelle, el líder gay del FDP, sorprendió a más de uno en Alemania.

Es que la experiencia en materia de asuntos exteriores de este político de 47 años es casi inexistente. Conocido sobre todo en el ambiente de los negocios, Westerwelle llegó incluso a declarar antes de las elecciones que a él, personalmente, le hubiera gustado ser ministro de Agricultura, ya que ésa era el área sobre la que tenía conocimiento.

Westerwelle tampoco es conocido por su tacto diplomático. Hace algunos días fue satirizado por los medios alemanes luego de que, en medio de una conferencia de prensa y ante una pregunta en inglés que le hiciera el corresponsal de la BBC, el flamante ministro de Exteriores le respondiera: "Esto es Alemania. Aquí hablamos alemán".

Según la prensa local, Merkel habría designado al inexperto Westerwelle al frente de la cartera de Exteriores para asegurarse de que sea ella la que siga brillando como la cara visible de Alemania en la arena internacional.

Además del nombramiento de Westerwelle, el nuevo gabinete de Merkel trajo otras sorpresas; entre ellas, la designación de su joven y popular ex ministro de Finanzas, el aristócrata conservador de 37 años Karl Theodor zu Guttenberg, al frente de la cartera de Defensa.

A diferencia de Westerwelle, a Guttenberg le encanta hacer gala de su inglés fluido y, encima, es un experto en política exterior. Como ministro de Defensa, su tarea más importante será supervisar las operaciones de los 4500 soldados alemanes desplegados en Afganistán y, mucho más difícil, intentar explicarle a una opinión pública alemana hostil al tema el porqué de la presencia de sus soldados en el país asiático. Hace algunos meses, nada más, Guttenberg abogó incluso por desplegar más tropas en el conflictivo sur de Afganistán, algo a lo que Merkel, hasta ahora, se negó. La tercera novedad, en cuanto a las figuras del gabinete, fue la elección del aún más joven Philipp Rosler, de 36 años, para la cartera de Salud. Es que además de desbancar a Zu Guttenberg del puesto de ministro más joven del gabinete federal, Rosler es el primer ministro en la historia de Alemania nacido en Asia. Hombre de poca experiencia en el campo político, Rosler nació en Vietnam y fue adoptado por una pareja de alemanes cuando era un niño.

El principal objetivo del nuevo gobierno será ejecutar un programa de recorte en los impuestos por un monto de 36 mil millones de dólares para el 2010. "La carga impositiva sobre las familias debe ser aliviada", afirmó la propia Merkel. "Estamos apuntando al crecimiento y a la inversión. Queremos avanzar con vitalidad hacia el futuro", explicó la canciller.

La medida, además de ser un triunfo personal para los liberales –que basaron su campaña en ella y así lograron el mejor resultado electoral de su historia– representa, según el gobierno, el principal esfuerzo para sacar a la economía más grande de Europa de la recesión.

Sin embargo, a la luz del déficit fiscal de 1,5 billón de euros que tiene el país, diversos economistas permanecen escépticos acerca de como hará el Gobierno para prescindir de semejantes ingresos. Para Frank Walter Steinmeier, líder de la oposición socialdemócrata y ex socio de Merkel en la anterior coalición, el anuncio de la medida fue "un primer paso en falso". Incluso Wolfgang Shauble, el nuevo ministro de Finanzas, admitió en una entrevista durante el fin de semana que no había esperanzas de lograr un presupuesto equilibrado durante los próximos cuatro años.

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