Gabinete: Mario Valiente: "Los cambios son tardíos, devaluados y claudicantes"

El referente de peronismo disidente opinó sobre los cambios de gabinete realizados por la gestión Giroldi
Mario Valiente se refirio, a los cambios de gabinete anunciados por la intendenta Giroldi, expresando: "Considero que los mismos son tardíos, devaluados y claudicantes".

En primer término deberían haberse hecho muchos meses antes, demostrando que se percibió el mensaje de las urnas del 28 de junio y que ha pesar de la derrota los reflejos políticos estaban intactos. Cinco meses después es demasiado tiempo de desgaste para una gestión que ya venía con baja consideración de la gente y tiempo durante el cual la oposición aprovechó para jaquearla, avanzar y debilitarla. Tres ejemplos. Uno, el previsible fracaso del diálogo político, con interlocutores oficialistas que luego no iban a estar en la gestión pública. Dos, el foro legislativo, un fenomenal avance de Cazador junto con parte del arco político opositor y contra de la gestión. Y tres, las lógicas consecuencias internas para la fuerza política de gobierno, que a medida que pasaba el tiempo sin percibir señales, se iba paralizando y desmoralizando. Si a esto le sumamos las internas cortesanas y los pases de facturas, tenemos un escenario de marcada debilidad.

Tenga en cuenta que el oficialismo pierde con Varela a la cabeza de la lista, que es como perder en el truco con el as de espada en la mano. Los cambios luego de una derrota tan particular, son un buen remedio para la primera etapa. Luego de tanto tiempo, debería pensarse si no sería peor el remedio que la enfermedad.

Cuándo considera a los cambios devaluados, ¿a qué se refiere?

Dejando de lado el honorable aspecto personal de los funcionarios, hay dos problemas. Uno, se va gente con un peso político importante en cargos políticos importantes y viene gente con menor peso político para ocupar esos cargos. Además como alguno ya estaba en la gestión, es como si fuera "menos de lo mismo".

Por otro lado, se cambia de función gente idónea para los cargos que estaban ocupando y se los pone en otros cargos para lo que parecería que no estuvieran preparados o al menos se desconocen sus antecedentes. Hay que tener cuidado con este tipo de pases, por que se corre el riesgo de que los mismos terminen devaluando la función y al funcionario.

Tengo la sensación que se hizo lo que se pudo. Y es como dicen los chicos, es lo que hay.

Valiente, ya habló de cambios tardíos y devaluados ¿Por qué claudicantes?

Muy simple. Es el ABC de la política y una regla de oro en el peronismo. Nunca la oposición te puede marcar que funcionario del gabinete tenés que echar y menos imponerte el organigrama de funcionamiento del ejecutivo. Y en este caso ocurrió.

El varelismo le entregó a Cazador en bandeja de plata la cabeza de funcionarios importantes y con historia y modificó el organigrama de gabinete a su expreso pedido.

Yo no lo hubiera hecho. En primer lugar no hubiera dormido durante tanto tiempo para hacer los cambios. Segundo, no hubiera sacado de áreas poco cuestionadas a hombres idóneos y exitosos y mandarlos a la incertidumbre de las más expuestas y cuestionables.

Y tercero, jamás le hubiera dado a Cazador el trofeo político de un compañero, salvo que mediaran cuestiones judiciales graves. Yo tengo la sensación que esto fue claudicante" finalizó.

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