El futuro de los K tras el conflicto con el Central

Con el conflicto por la pretensión de usar reservas para pagar deduda, los Kirchner vuelven a usar la confrontación como arma. Las opiniones de los analistas políticos sobre los próximos dos años que restan por delante
"No sé como quedan los Kirchner parados luego del conflicto con el BCRA. Lo que sí puede decirse es que la sociedad, o la mayoría de ella, no quiere más conflictos. La controversia es contraproducente, y la mirada de la opinión pública focaliza más en el Gobierno que en la oposición o en una institución que está al costado del Gobierno, como es el BCRA. Hubiera sido mejor que no se produjera y que Martín Redrado aceptara la decisión de la autoridad presidencial. El conflicto aún está abierto, y tan abierto que están comprometidos los tres poderes de la República. No se puede anticipar un resultado, pero sí se puede observar que la situación de Redrado es muy débil".

Nicolás Elicabe

¿Cómo repercute en el matrimonio presidencial el conflicto con el Banco Central y hacia dónde van los Kirchner?

-En principio, más que en el matrimonio hay que ver cómo repercute este conflicto en la institucionalidad argentina. Creo que, por más que la decisión haya sido del matrimonio, también hay una decisión equivocada por parte del presidente del Banco Central. Y esto no hace más que perjudicar y repercutir a nivel institucional, dado que nuevamente le hemos mostrado al mundo la falta de fortalecimiento de las instituciones y, de alguna manera, la desconfianza hacia Argentina.

-¿El método los llevará a una derrota?

-En las elecciones del año pasado, tras el conflicto con el campo y su trascendencia mediática, el resultado electoral no fue el que la oposición pensaba que podía tener, aunque el kirchnerismo perdió, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Pensando en las elecciones de 2011, los escenarios pueden variar. Si bien hoy hay rechazo a esta forma de gobernar, los escenarios pueden modificarse. Es demasiado prematuro decir que este conflicto del Banco Central lleve a una derrota futura del kirchnerismo.

-¿La recuperación de la imagen de Cristina estará más vinculada a la

situación económica?

-Es un poco de las dos cosas. El electorado, y en particular en la Argentina, mi-de mucho las cuestiones en términos económicos. En el año ‘95, con la reelección de Menem, se preveía otro tipo de elección, pero los motivos económicos hicieron que pudiera triunfar Menem. El factor económico, para el electorado es muy importante

Mariel Fornoni

¿Cómo ve al kirchnerismo en esta especie de juego de avances y retrocesos en el medio ciclo de Cristina?

-Avances y retrocesos en cuanto a demostración de poder, sí los hubo; en cuanto a efecto en su imagen, no. A partir de los primeros tres meses, desde el conflicto con el campo, la imagen de Cristina comenzó a descender, y no ha tenido recuperación. Antes de la elección del 28 de junio teníamos unos 47 puntos de imagen negativa, y hoy la tenemos cerca de 60. Esto pasa también por el arrastre de Néstor Kirchner, que también tiene un retroceso de su imagen. Cuanto más ostentación y demostración de poder él realiza, es peor valorado por la opinión pública. Es inversamente proporcional la consideración pública que tiene la gente de él frente al poder que ostenta. En cuanto a los desafíos por delante del Gobierno está fundamentalmente el tema económico, y tiene un año por delante con aparente bonanza, pero con temas a resolver; por ejemplo, cómo se va a financiar semejante gasto público. Otro es saber cómo manejar la relación con el Congreso y ver si puede lograr que el veto no sea el único instrumento posible. Y otro es si puede escuchar ese humor social y hace algo para revertirlo.

-Es curioso, porque hay medidas con repercusiones negativas en la imagen pero que no son rechazadas por la sociedad, como la ley de Medios.

-El rechazo proviene fundamentalmente de la forma. La gente ni siquiera sabe en qué le impactan algunas leyes. Uno ve que Cristina antes tenía un 40% de aprobación y un 40% de desaprobación, y hoy cualquier medida que uno consulte tiene prácticamente un 70% de desaprobación. Evidentemente, las formas han hecho que la gente haya reducido su índice de aceptación. Cualquier tema abordado por el gobierno se ve vetado por una gran parte de la población.

-¿Hay manera de poder revertir esta imagen en los próximos dos años?

-Revertir una imagen negativa de más de 50 puntos es bastante complicado. Es una foto que es parte de una película, y puede ir cambiando, pero hoy, con este grado de saturación que tiene la sociedad, evidentemente va a estar muy complicado. Una gran bonanza económica podría ayudar a revertir la imagen. Prácticamente, 60 puntos de imagen negativa son muy difíciles de revertir. Hubo dirigentes que lo lograron, pero

no pasaban los 50 puntos. Daniel Scioli tenía una negativa baja, de 25%, y hoy tiene casi 40, pero todavía la puede revertir.

Raúl Aragón

¿Cómo puede repercutir el conflicto con el Banco Central y cómo vislumbra el futuro de los Kirchner?

-La repercusión del conflicto al interior de la política argentina no va a ser más de lo que ya es. Lo que pasa es que cuando se está en el medio del conflicto se lo ve con una lupa distorsionada. De todas maneras, esta gestión ha atravesado conflictos peores que éste, como el del campo, que fue muchísimo más grande en términos sociopolíticos y, sin embargo, pasó. Tuvo un costo altísimo para la Presidenta, para el matrimonio Kirchner, en imagen; pero pasó y continuó gobernando. De todas maneras, este conflicto le vuelve a quitar un poco de imagen a la Presidenta, pero es distinto, porque es muy técnico. Las repercusiones de este conflicto son muy distintas de las de la pelea con el campo.

-En este juego de permanente confrontación, ¿cómo ve el final del mandato de Cristina, el matrimonio toda-vía tiene posibilidades de reelegir?

-Si bien yo no comparto los métodos, para nada, ya nos tienen acostumbrados a ellos, entonces, no generan más repercusiones. Lo que ocurre también es que absolutamente todos necesitamos que la Presidenta termine su mandato. Nadie quiere otra crisis como la del 2001. Y esto incluye a la oposición, que también necesita, por sus propias razones, mantener a la Presidenta en su lugar. Nadie quiere asumir este papel anticipadamente, muchísimo menos Cobos, para quien una renuncia presidencial sería fatal. Por distintas razones, todos necesitan mantener a la Presidenta en su lugar, y necesitan bajar el nivel de conflictividad.

-En el final, ¿qué no sería una derrota catastrófica para el kirchnerismo?

-Primero, que se debe atravesar una interna. Si el kirchnerismo consigue ganar esa interna, aunque pierda en la general, es una victoria. Es una victoria porque seguiría como jefe de la oposición.

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