El futuro puente a Santa Fe se localizará en el sudoeste

Con la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la ciudad, se retomó el viejo anhelo de la región metropolitana, de contar con un nuevo enlace vial entre Paraná y Santa Fe.
El pedido de "ayuda finaciera" que realizó el gobernador Sergio Urribarri a la mandataria, volvió instalar en la agenda pública la necesidad de contar con una nueva conexión fundamentalmente para el transporte pesado, pero que también pueda ser utilizada por los vehículos livianos, en un futuro no muy lejano.

El proyecto tiene largos años, más incluso que el propio túnel subfluvial. Ahora, a 40 años de la inauguración del viaducto interprovincial, y con una circulación diaria de casi 10.000 vehículos, se plantea la necesidad de trazar una estrategia que evite su colapso.

Urribarri confió en público a la Presidenta que el gobierno provincial se comprometerá a presentar los estudios de factibilidad de la obra, "antes de fin de año".

Así, el secretario de Planificación Guillermo Federick indicó a UNO que en los próximos días, fijarán con el gobernador el plan de trabajo, que implicará la coordinación mediante una unidad de gestión, con el gobierno santafesino y ambos municipios.

"El plan está definido y los trabajos anteriores fueron tomados como antecedentes", explicó el funcionario, que acotó que la mayoría de los estudios realizados en los últimos años tienen carácter de prefactibilidad.

"La idea es presentar antes de fin de año los estudios de factibilidad completos –que abarcan aspectos socioeconómicos, financieros, técnicos y de impacto ambiental– tanto de la traza del viaducto, como de las cabeceras", apuntó el funcionario.

El sitio más viable, –según Federick– para la cabecera del lado paranaense, es la zona sudoeste, en una franja que abarca desde avenida Juan Báez hasta el límite con el ejido de Oro Verde. Es, precisamente, al sur del Parque Mutio.

Otros estudios alternativos habían planteado la posibilidad de ubicarlo cerca del túnel subfluvial, sector en que ambas costas están más cerca. Sin embargo, nunca ese lugar fue contemplado por los estudios oficiales.

Ubicación. Ahora, el lugar apuntado tiene como fortaleza la cercanía que tendrá en la vecina orilla con lazona sur del Nuevo Puerto de Santa Fe.

Según aportó Federick a UNO, el enlace tendría una extensión aproximada de 40 kilómetros.

En cuanto al costo económico –por el que Urribarri le pidió "ayuda" a la Presidenta– se estima entre 600 y 1.000 millones de pesos. La obra, en tanto, tendría un plazo de al menos tres años para su concreción.

"En los próximos días, junto con el gobernador, iniciaremos los contactos para lograr el financiamiento de los estudios técnicos", planteó.

Túnel. El nuevo viaducto tiene en principio un objetivo de complementariedad con el túnel subfluvial Uranga-Silvestre Begnis.

"El nuevo puente estaría destinado al flujo de cargo de tránsito pesado, al servicio del corredor Bioceánico. Ello no quita que sea utilizado por el tránsito vehicular. Pero en principio, el tránsito vecinal intrametropolitana podría seguir por el Túnel", explicó.

A criterio del funcionario, para 2015 tendría que estar el puente, pero acotó que el Túnel tiene un horizonte útil de muchos más años que ese período.

Antecedentes del anhelado plan

La idea de un puente que una las costas entrerrianas y santafesinas data de muchos más años que el propio Túnel. Claro que la concreción de esa singular obra de ingeniería bajo el río Paraná permitió conectar ambas provincias.

En los 90, el peligro por la saturación de tránsito en el Túnel y, luego, los daños ocasionadas por las inundaciones de esos años, reflotaron una vez más ese proyecto. Así fue durante la gestión de gobierno de Mario Moine (1991-1995) y más tarde, de Jorge Busti, cuando, impulsada por la Región Centro, se firmó un acta de compromiso con el gobernador santafesino Jorge Obeid, en 1999.

Una década después, está claro que la nueva conexión tendrá que concretarse, aunque el tiempo dirá si esta semana se trató de un anuncio más o fue el inicio decidido hacia su concreción.

Argumento

Cuando se inauguró el puente Rosario–Victoria, mucho se habló sobre su impacto en el tránsito por el túnel subfluvial.

Sin embargo, pasados los años –ese enlace se habilitó en 2003– no tuvo incidencia negativa.

Es más: a la par del crecimiento económico y del aumento del parque automotor, la circulación por el Túnel llega a casi 10.000 vehículos diarios.

número

3 Años demandaría la obra, desde su inicio hasta la conclusión, estimados con un avance sin inconvenientes.

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