Un futuro sin presente

En esta sociedad disociada, unos piensan cómo será el día después de los comicios. Otros, en cambio, desatienden las elecciones. El deshonor de ser segundo. Por Federico van Mameren - Secretario de Redacción
La sociedad es un monstruo bicéfalo. Una cabeza la forman los dirigentes que deciden qué hacer; la otra, los ciudadanos comunes que cargan sus necesidades y, cada dos años, dan su veredicto en las urnas.

La primera tiene en el cerebro el 29 de junio. Los que toman decisiones, los empresarios, el gobernador y sus ministros, los jueces, los dirigentes gremiales y los que manejan el timón de pequeñas, medianas o grandes firmas analizan el futuro. Viven en el mañana.

Hablan de un dólar bastante más caro de lo que hoy figura en las pizarras de la city. Se ufanan de que saben exactamente cómo amanecerá el humor de las fuerzas políticas el día después.

Unos auguran cambios en el gabinete nacional, otros advierten que hay empresas que tendrán que aprender a vivir sin aire.

También están los que ya saben que los cinco puntos que tiene a favor el kirchnerismo en Buenos Aires son suficientes para hablar del poskirchnerismo.

No faltan los que sostienen que esa diferencia muestra que el poder K se revitalizará y que Néstor tendrá lo suficiente para suceder a Cristina.

José Alperovich habla de su "re-re" y está atento a mundos que le son ajenos, tales como la Justicia o la Universidad.

En definitiva, todos cargan la bola de cristal y sólo hablan del día después de la votación.

Los ciudadanos comunes, en cambio, demuestran cierta apatía respecto de estos comicios. Da la sensación de que fuera una cuestión de otros y no propia. Hay quienes ni siquiera pueden decir quién será candidato.

Ahora bien, si en una comunidad, ciudadanos responsables que miran hacia el mañana conviven con otros a quienes no les interesa, se vive en una sociedad disociada.

El presente, que en esta ocasión implica el instante trascendental de la ciudadanía, brilla por su ausencia. Esta disociación es un mal que contagia.

El estadista y los conductores sin duda tienen la obligación de mirar el horizonte; sin embargo, no deben correr el riesgo de mirar tan lejos que no puedan atender lo que está cerca.

Nadie es segundo

En el Poder Ejecutivo tucumano, los decretos se firman en la Casa de Gobierno, pero las decisiones y las verdades se dicen en la casa particular de Alperovich.

El mate iba de mano en mano, como todas las mañanas antes de que el gobernador saliera a que lo entrevisten, tras cortar alguna cinta, y lanzó la pregunta: ¿quién sale segundo en los comicios?

La requisitoria llamó la atención porque la preocupación es saber qué pasará con el Consejo Asesor de la Magistratura y con la re-reelección del primer mandatario.

Sin embargo, uno a uno fueron contestando -tal cual lo reflejó LA GACETA el miércoles pasado- y le permitió corroborar lo que le dicen las encuestas.

No hay ningún segundo para los comicios de este año. La decisión está tan dispersa que José Cano, Fernando Juri, Ricardo Bussi, Renzo Cirnigliaro o Roberto Palina forman un lote de segundones incapaces no sólo de pelear por el primer lugar sino también de diferenciarse entre ellos.

"Hoy sos toda una bacana,/ la vida te ríe y canta,/ los morlacos del otario /los tirás a la marchanta /como juega el gato maula/ con el mísero ratón".

Estas estrofas del tango "Mano a Mano" (Gardel-Razzano y Flores) podrían ser recitadas por Alperovich en estos comicios.

Las encuestas que suele acercarle al gobernador el sociólogo Hugo Haime auguran que el partido del Estado puede llevar tres diputados y medio. Pero si nadie se ubica detrás, ese domingo será tal la dispersión que es posible que la falta de claridad de un segundo termine favoreciendo al oficialismo. De esa manera, los números determinarán que también obtenga la cuarta banca en juego.

En realidad, la pregunta del gobernador debería convertirse en una preocupación para la oposición, que no encuentra el norte ni, al menos, el discurso que conquiste.

Fernando Juri atrasa. Hace casi 15 días llegó a la cancha de San Martín enfurecido contra Palina, y lo buscó para hacerle sentir su bronca. Desagradecido y traidor rezaba el mensaje que le envió. Juri se quedó en la política cándida que veía cuando era niño en la casa de su padre Amado. El ex vicegobernador espera que aquellos favores pagados -explícitamente- tengan un correlato de agradecimientos y fidelidades. En la política de hoy, cuando "billetera mata galán" cualquier favor o ayuda en una Cámara legislativa o en la estructura propia del Estado es parte de la lógica del sistema; por lo tanto, no se espera un ida y vuelta.

"Hoy tenés el mate lleno/ de infelices ilusiones;/ te engrupieron lo otarios,/las amigas, el gavión". Continúa el tango citado.

Debate fallido

La Universidad Nacional de Tucumán puso en juego esta semana un debate con temas específicos que preocupan en esa casa de altos estudios.

Juri y Delia Pinchetti de Sierra Morales se borraron porque creen que el debate está hecho a medida del radical José Cano.

Alperovich piensa lo mismo; pero no habló de la UNT sino contra el secretario general de esta, Hugo Saab. Hacia él fueron los dardos. El gobernador, en realidad, cuando cargó contra el funcionario universitario, demostró un conocimiento cabal de la interna de la UNT, y parece que desnudó su simpatía por el rector, Juan Alberto Cerisola. Así como alguna vez acudieron fiscales, jueces o miembros de la Corte, no es de extrañar que el rector de la UNT comparta alguna mateada en la casona de Crisóstomo Alvarez al 4.000, puesto que la pelea universitaria ya se desató, aunque aún falte para esos comicios.

En definitiva, como lo que importa es el futuro y no el presente, dos importantes referentes, como el oficialista Frente para la Victoria y la alianza del "jurismo", estarán ausentes. De nuevo el divorcio entre sociedad y dirigencia. Lo importante hubiera sido debatir ideas y conocer cómo piensan los postulantes, no que brillen por su ausencia.

Quién podrá defenderme

El mate del jueves tuvo un minuto de silencio que pareció una eternidad. El mandatario le había dicho a la prensa que la diputada Beatriz Rojkés de Alperovich no iba a ser su sucesora en el trono de gobernador. Fue un mensaje muy fuerte hacia su entorno, hacia el peronismo y hacia afuera.

Fue el prefacio para su advertencia de que si la Justicia no le da la posibilidad de ser reelecto llamará a una reforma constitucional para que le avale la "re-re". Los jueces tienen tiempo para fallar, pero la posibilidad de una reforma puede sonarles como una advertencia de que ellos podrían entrar en comisión, es decir, se les mueve el piso.

El jueves, el mate volvía a circular. Todavía no habían llegado todos los "sijosesistas". De repente la pregunta salió de boca de la primera dama: "¿y ustedes, por qué no me defendieron o dijeron algo cuando José señaló que yo no iba a ser candidata gobernadora?". Los legisladores Gregorio García Biagosh, Roque Alvarez, Raúl Hadla y los ministros Edmundo Jiménez (Gobierno) y Eduardo López Herrera (Seguridad Ciudadana), entre otros, enmudecieron y se pusieron más colorados que Domingo Amaya cuando Alperovich le pregunta si tiene algún planteo o si son ciertas las versiones de que hay una puja contra el alperovichismo.

Vientos de cambio

En Buenos Aires y en otros centros urbanos del país hay vientos de cambio. El monstruo bifronte preanuncia cambios, gane quien gane. Hay dudas sobre lo que pasará. Se vive el día a día. Hay una lucha por cada paso que se da, incluso con excesos propios de una contienda que se desata con odios y con códigos deshilachados.

Está claro que para que haya 29 habrá un 28 claramente disputado y, que para que se llegue a esa votación, los días previos son una batalla de trabajo y de estrategia, y de plata también. No en vano, Francisco De Narváez y Néstor Kirchner están arriba. Son los dos que más están "invirtiendo" en esta disputa.

En Tucumán, parece que las cosas no van a cambiar, al menos por ahora. La oposición fue sorprendida con los comicios. No estaba preparada. Ni siquiera había separado fondos para competir. La discusión es si le sacarán o no un diputado a Alperovich. Muy poco para tanto en juego.

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