¿Un futuro Obama ruso?

Un inmigrante de Guinea Bissau se presentó para asumir el gobierno de su ciudad. "Quizás Rusia no esté preparada, pero alguien tenía que empezar", aseguró.
En un país donde la xenofobia está presente, donde se registran discriminaciones e incluso hasta agresiones mortales por causas racistas, un inmigrante de Guinea Bissau decidió seguir su vocación política, enfrentarse a todas las miradas rubias de reojo y presentó su candidatura para asumir un gobierno regional ruso, el de Srednyaya Ajtuba. "Si gano, trabajaré para ustedes como un negro", eligió de lema.

Joaquim Krima, de 37 años, tiene un perfil similar al del actual presidente estadounidense, Barack Obama, a quien tomó como modelo político. Con apenas 17 años decidió migrar hacia territorio ruso. Allí se inscribió en la Universidad de Volvogrado, donde terminó su carrera de pedagogía; está casado, tiene un hijo de diez años y se gana la vida vendiendo sandías.

El bautizado "Obama del Volga", por su región se adopción, cuenta con muchas simpatías y despierta la curiosidad de los votantes. Un debate con todos los candidatos por internet lo confirmó: la mayor parte de los internautas sólo quiso hacerle preguntas a él.

Por otro lado, las encuestas revelan que el pedagogo gusta a los electores, aunque eso no sería suficiente, según se opina en los pasillos de la política. "No tiene nada que ver con el racismo", asegura un ingeniero que dice llamarse Vladimir. "Como región necesitamos mantener buenas relaciones con Moscú, nadie tomaría allí en serio a un político local negro", apunta. Los rivales comunistas de Krima incluso hablan de "peligro negro" en sus mítines.

"Quizás Rusia no esté preparado para tener un diputado negro en la Duma (Parlamento) del distrito, pero alguien tenía que empezar", subraya Krima, que sufre todas las dificultades de ser un pionero.

Sus allegados lo definen como un hombre honrado, que no se dedica a las drogas ni a ningún otro negocio sucio, pero, aun así, la mayoría preferiría tener a "un ruso de verdad" al frente de la comarca. Algo que enfada a uno de los empleados de Krima, Vladimir Kritski. "Joaquim no bebe vodka, pero tiene alma rusa y su humor también lo es".

"La política siempre le ha interesado", explica Kritski. "Cuando Obama ganó nos dijimos que también nosotros podíamos", en alusión al exprimido y explotado lema Yes we can! del demócrata.

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