Futuro incierto para la sociedad de fomento Villa Flandria

El viernes se realizó la primera reunión de vecinos para analizar la difícil situación de la entidad.Se barajó la posibilidad de conformar una nueva sociedad de fomento.
El viernes, unos 50 vecinos de Jáuregui participaron de una reunión realizada en el Club de Pescadores de esa localidad. El tema convocante fue la sociedad de fomento Villa Flandria, a semanas de la finalización del mandato de Damián Guglielmo.

En realidad, después de casi una década de Guglielmo en el poder, existe una absoluta falta de certeza sobre la situación financiera y legal de la entidad, aunque se supone que no atraviesa su mejor momento.

Los vecinos reunidos –muchos de ellos socios de la institución- hablaron de una gran cantidad de juicios laborales y de una deuda económica que pondrían en serio riesgo el futuro de ese espacio surgido de la mano de Julio Steverlynck y su poderosa Algodonera Flandria. Tales son las complicaciones que el grupo no descartó la posibilidad de fundar una nueva sociedad de fomento, como una especie de borrón y cuenta nueva para evitar heredar los inconvenientes que hoy caracterizan a la histórica institución.

Un tema que no estuvo ausente en el encuentro del viernes fue la decisión tomada por el municipio a fines del año pasado. El gobierno de la intendenta Graciela Rosso determinó rescindir el contrato mediante el cual la Municipalidad delegaba en la sociedad de fomento Villa Flandria las tareas de servicios públicos de la localidad y su área de influencia, además del mantenimiento del cementerio local.

En los números, la derogación del contrato le significó a la entidad dejar de percibir 30 mil pesos mensuales por la realización de esos trabajos.

En su mayoría, los vecinos entendieron que la determinación de la gestión Rosso fue acertada y dentro de la ley. Sin embargo, recordaron que con la finalización del contrato, los trabajadores que pertenecían a la institución pasaron a la planta de empleados del municipio, pero perdieron la antigüedad. Esto podría significar juicios laborales que compliquen, aún más, el presente de la entidad conducida por Guglielmo.

MUCHAS DUDAS

Las dudas sobre el funcionamiento de la sociedad de fomento durante los últimos años, son amplias. En primer lugar existen pocas certezas sobre si aún conserva la personería jurídica. Varias personas con experiencia en el fomentismo aseguraron que ese encuadre jurídico, que debe renovarse cada una cierta cantidad de tiempo, está caduco para el caso de la sociedad de fomento Villa Flandria por el incumplimiento en la presentación de los papeles correspondientes.

Por otra parte, se desconoce la situación de los socios. Algunos de los asociados que estaban en la reunión comentaron que la última vez que abonaron la cuota fue en noviembre o diciembre del año pasado. Son pocos, al menos de los presentes en el encuentro, los que se encuentran al día.

Pero la incertidumbre que genera más preocupación tiene que ver con la realidad económica. Un vecino contó que en el balance presentado en 2005, la institución tenía un pasivo cercano a los 130 mil pesos. En esa oportunidad, algunos presentes en la asamblea pidieron detalles sobre tamaño déficit. La respuesta fue que, en la mayoría de los casos, la deuda correspondía a aportes previsionales no realizados.

“Las irregularidades y la falta de documentación deben ser el común denominador”, dijo un vecino sobre el estado de las actas durante el reinado de Damián Guglielmo.

Los vecinos se mostraron preocupados, además, por la gran cantidad de juicios laborales que existirían contra la entidad. Para abonar los rumores que hablan de una sucesión de causas impulsadas por ex empleados, en la reunión se encontraba presente un ex trabajador: “A mí me deben vacaciones, aguinaldos. No sé si me hicieron los aportes jubilatorios. Trabajé durante 36 años en la sociedad de fomento”, dijo el hombre al periodista de este medio.

VOLVER A EMPEZAR

En ese marco de complicaciones y dudas, la moción que sonó con mayor fuerza durante el encuentro apuntó a conformar una nueva sociedad de fomento. La estrategia consiste en comenzar de nuevo y evitar, en caso de conformar una comisión que acceda a la conducción de la actual entidad, herencias que condicionen el trabajo futuro.

La alternativa incluye, en primer término, la disolución de la institución vigente. Si esto ocurre, de acuerdo a lo establecido en el artículo 45 del estatuto interno, los bienes y propiedades pasan al patrimonio del municipio. El paso siguiente sería que la nueva organización solicite a la Municipalidad la donación de esos bienes y propiedades.

La posibilidad cayó bien entre los vecinos reunidos. Sin embargo, no se llegó a ninguna definición. Primero quieren conocer con exactitud la situación de la sociedad de fomento Villa Flandria y el marco legal. Por esta razón se decidieron dos acciones: por un lado remitir una carta a Guglielmo para que el todavía presidente facilite toda la documentación correspondiente a finanzas y al estado legal. Por otra parte, convocar para el próximo viernes, desde las 20.30, al director de Entidades Comunitarias, Julio García. Al cierre de esta edición, el funcionario ya había comprometido su presencia en dicho encuentro, que tendrá lugar en el Club de Pescadores.

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