El futuro económico del país .

En el marco del ciclo de conferencias 2009 organizado por la fundación Osde, el licenciado José María Fanelli desarrolló el título "La economía argentina frente a un doble desafío: la crisis internacional y el año electoral".

La exposición tuvo lugar en el salón Diamante del hotel Altos de la Viña, con la presencia de actores del sector privado local.

En su introducción Fanelli hizo especial mención, entre las diversas causas, de la conjunción de tres factores clave en el surgimiento de la crisis: Desbalances globales originados en el superávit de China, Alemania, Japón y países emergentes, sumado a ello el déficit excesivo en Estados Unidos y otros países europeos. Tasas de interés excesivamente bajas, a raíz de una política monetaria muy laxa y la acumulación de reservas de los países emergentes. Abusos financieros propiciados por los riesgos "ocultos" y el pánico generalizado.

De acuerdo al análisis de Fanelli, la crisis es sistémica, de liquidez y de solvencia, provocando recesión global e impactando el comercio mundial. La situación descripta, demanda políticas activas que impliquen la intervención estatal en bancos y un denodado esfuerzo fiscal.

Planteó como desafíos de la crisis internacional revertir la falta de liderazgo y de políticas consistentes y creíbles en los países desarrollados, encuadrado ello en una adecuada coordinación global. Modificar el rumbo de insuficiencia que adoptaron los mercados y evitar la destrucción acelerada del comercio.

El especialista propuso, de cara al panorama internacional, fortalecer la coordinación internacional y motorizar la búsqueda de consenso político para frenar la implosión del comercio. Alienta además, a evitar las depreciaciones competitivas y, simultáneamente, proteger el acceso al crédito de los emergentes. Reestructurar los derechos de propiedad en el circuito de comercio real en los industrializados en crisis.

Descripto el contexto global, abordó la actualidad Argentina, haciendo en primer término una reseña de la economía nacional antes de la crisis imperante. Consignó la falta de alternativas de desarrollo que caracterizaron los años ‘80 y la refundación de las posibilidades de crecimiento durante la década siguiente, hasta llegar a los 2000, período que encuentra al país navegando entre más exclusión social y una mayor capacidad de crecimiento. A favor de los intereses nacionales, destaca la capacidad de ahorro y el superávit fiscal primario (alto en términos históricos), como principales herramientas para enfrentar la crisis.

En su diagnóstico para Argentina advirtió la contracción de la industria la precarización de las condiciones de empleo;una inflación (estimada) cercana al 20 por ciento en 2008, sin poder precisarla por los discutibles índices difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec); a fuga de capitales y el descenso de las reservas internacionales (entre los efectos de mayor gravedad) el desplome de los precios internacionales de commoditties durante el segundo semestre de 2008; l caída del comercio internacional, aunque con continuidad del superávit comercial; y ificultades para mantener el superávit fiscal.

Consideró que los desafíos inmediatos de la economía local son revertir la desaceleración del superávit fiscal y la reducción del superávit comercial. Propender a la reducción del exceso de gasto público, punto de difícil abordaje a raíz de las disputas políticas. Finalmente, afrontar el deterioro del clima social y político, debido al aumento del desempleo, la pobreza y la inseguridad.

Comentá la nota