El futuro director de la CIA, un dolor de cabeza para Obama

Su elección se demora. El elegido debe repudiar la tortura, pero tener apoyo entre espías.
Con el país en guerra en dos frentes, Irak y Afganistán, el presidente electo Barack Obama nombró lo más rápidamente posible a los miembros de su equipo de Seguridad National. Pero nadie sabe todavía quién será el nuevo director de la CIA, un puesto clave en la lucha contra el terrorismo ¿Por qué?

Durante la campaña electoral, Obama criticó duramente los programas antiterroristas del presidente George Bush, que autorizaron a la CIA el establecimiento de cárceles clandestinas, donde los sospechosos son torturados. Obama también se opuso al programa de escuchas telefónicas y la intercepción de e-mails sin autorización judicial, dos medidas adoptadas por el gobierno de Bush.

Ahora, el presidente electo debe decidir qué hará con estos programas. Todos los observadores coinciden al afirmar que mucho dependerá de a quién colocará en el timón de la CIA.

Hasta hoy, todos los miembros del equipo de seguridad nacional que Obama ha nombrado son figuras con mucha experiencia pero que están dispuestas a realizar un cambio. Tanto Hillary Clinton en el Departamento de Estado, como Bill Gates en el Pentágono o el general Jim Jones en el Consejo Nacional de Seguridad son veteranos de Washington que se han pronunciado a favor del cambio que propone Obama. Todo indica, sin embargo, que al presidente electo le está resultando difícil encontrar una figura equivalente en el seno de la CIA.

Su candidato, John Brennan, un espía de gran trayectoria en la agencia que se ocupó de temas de inteligencia en la campaña electoral de Obama, tuvo que renunciar a la posibilidad del cargo la semana pasada. Habiendo sido una de las manos derechas de George Tenet, el director de la CIA que aprobó los centros de detención clandestinos, Brennan fue blanco de una virulenta campaña por parte de la izquierda del partido Demócrata. Pese a su oposición abierta y pública en la CIA a esos programas antiterroristas, los blogs de izquierda en Internet no le perdonan a Brennan el haber trabajado para Tenet.

Obama hubiera podido luchar por él. De hecho, los blogs de izquierda también han criticado duramente a Obama porque Clinton, Jones y Gates apoyaron la guerra de Irak. Pero frente a la ofensiva contra Brennan, Obama decidió no invertir capital político en su defensa y lo dejo caer.

Segun Mark Lowenthal, ex funcionario de la CIA, al excluir a Brennan de la lista de candidatos Obama envío un mensaje peligroso: "si usted trabajo en la CIA durante la guerra antiterrorista, usted esta manchado. Esto ha creado mucha ansiedad", dijo Lowenthal recientemente a The New York Times.

Obama ahora se encuentra en una encrucijada: ¿cómo hacer para elegir a un director de la CIA que signifique un claro repudio a las políticas de detención e interrogación de Bush, sin que eso signifique ponerse en contra a todos los espías de quienes dependerá para seguir adelante con la lucha terrorista?

En su campaña electoral, Obama repitió una y otra vez que su objetivo es que la lucha contra el terrorismo se desarrolle en el marco de los valores de la sociedad norteamericana. Pero ¿podrá cumplir con esa promesa?

El asunto no parece tan sencillo si uno observa lo que le está pasando a la Senadora demócrata por California, Dianne Feinstein, en el Senado. Desde hace ya un año que Feinstein está liderando una cruzada en contra de la tortura. Gracias a sus esfuerzos, en febrero de este año el Congreso aprobó una ley anti tortura. Bush la vetó. Pero está la posibilidad de volver a presentarla cuando Obama ingrese a la Casa Blanca.

De acuerdo a esta ley, la CIA y todas las demás agencias de inteligencia deberían operar en el marco del Manual de terreno del Ejército, que prohíbe la tortura. El conocido manual es muy específico cuando describe las técnicas de interrogación que permite utilizar -que son todas de tipo p sicológica- y las que prohíbe, como el submarino, el simulacro de ejecución, los golpes, la picana eléctrica, etc.

"Terminaremos con el debate nacional sobre la tortura si esta enmienda que propone colocar a la CIA bajo las disposición del Manual de terreno del Ejercito se convierte en ley", dijo Feinstein hace un año.

Ahora Feinstein está por asumir la presidencia del Comité de Inteligencia y Obama ha apoyado esta enmienda, por lo que todo pareciera estar en orden. Pero a juzgar por la ultima declaración de Feinstein, su posición esta cambiando. Durante una entrevista con The New York Times, la senadora dijo que puede haber casos como la inminencia de un atentado terrorista que requieran "cierta flexibilidad". Y en un comunicado publicado después de esa entrevista, Feinstein agregó que, si bien la ley debe reflejar los principios del Manual de Ejército, "reconozco que hay otras opiniones y estoy lista para trabajar con el nuevo gobierno para considerarlas".

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