La futura Intendente prescindirá de algunos funcionarios respaldados por el electo senador.

El futuro gabinete puede socavar la relación entre Grau y Borrego. A cinco meses de asumir la Intendencia, María Victoria Borrego anticipó que no evaluará la continuidad de quienes "han manifestado que no desearían trabajar conmigo".
Dejarán el Ejecutivo -para ser asesores en el Senado- Carlos Fu-marco, titular de Planeamiento, y Mario Deltín, director de Cultura, y quizá el se-cretario de Gobierno y Promoción Económica, Martín Torre, que Mariano Grau desea que siga, en mucho para evitar internas por futuras candidaturas. Tampoco correspondería Borrego al pedido de que Miguel Angel Pedrotti sea el secretario de Gobierno.

El futuro staff, con menos áreas, tendría al menos media docena de nombres nuevos y, según trascendió, la aún Secretaria General y de Economía privilegiaría la capacidad técnica por sobre la militancia política, por lo que no se descarta acuda a independientes o simpatizantes de fuerzas ajenas a la Coalición Cívica.

La transición será ordenada si Grau en-tiende que su reemplazante tiene derecho a elegir a sus colaboradores, y Borrego muestra el carácter, el temple y la de-terminación que requiere el cargo. Ninguno debe perder de vista que el 28 de junio la ciudadanía puso de manifiesto su deseo de cambio. Será Borrego responsable de modificar la opinión que parte de la comunidad tiene de la gestión, manteniendo los aspectos positivos del gobierno de Grau, quien para muchos de-bería pedir licencia y permitir un adelantamiento en la asunción de su sucesora.

Nadie está seguro que no haya crispaciones en la relación con Borrego si ésta decide imponer sus ideas. Si no lo hace, pocas esperanzas hay de que prevea modificar rumbos que requieren imperiosamente variarse.

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