Fútbol para todos, pero para la TV

La medida de prohibir el ingreso de los simpatizantes visitantes en las categorías menores lleva más de 800 días. Belgrano-Instituto se iba a jugar con gente de los dos equipos, pero la AFA lo prohibió porque era "discriminatorio" para los otros clubes...
En boca de todos, el Fútbol para Todos es gratuito en todo el país. Entusiasma a todos, menos a los que no pueden ir a la cancha. Se dirá: ¿de qué se quejan los hinchas de todas las categorías del Ascenso si ahora hay sobredosis de partidos por TV sin pagar un peso? Se quejan, y con razón, de que llevan 818 días sin poder ver a sus equipos cuando juegan de visitantes. Y encima, en Córdoba se les había ocurrido la saludable idea de organizar la semana que viene el clásico Belgrano-Instituto con simpatizantes de los dos lados, pero la AFA se retractó de una decisión inicial que lo permitía. Adujo "un trato marcadamente discriminatorio" hacia los demás clubes, del torneo B Nacional, sin reparar en que, de hecho, esa segregación ya existe porque el campeonato de Primera División se disputa con público local y visitante. Por eso, otra vez –la enésima–, hinchas autoconvocados volverán a marchar pasado mañana para gritar "Fútbol para Todos", pero en la cancha y no sólo frente al televisor.

"A dos años de la implementación de la autoritaria y discriminatoria medida de prohibir la asistencia de público visitante en los partidos de ascenso, y ante la medida oculta de reducir el público visitante en Primera División, exigimos que en este momento en el cual el Estado ha tomado gran participación en el tema futbolístico, tome de manera conjunta con la AFA las medidas necesarias para mejorar la seguridad en los estadios y garantizar la asistencia del público visitante", señalan los autoconvocados de San Lorenzo, Estudiantes de La Plata, Estudiantes de Buenos Aires, Atlanta, Defensores de Belgrano y Almagro, entre otros clubes, que volverán a protestar frente a la AFA pasado mañana a las 19.

Los hinchas no se quedan en la declamación de sus derechos y su prédica contra cualquier tipo de discriminación. O lo que significa una política para público VIP y otra para uno de menor jerarquía. Entregaron una carta en la AFA el 5 de agosto donde sugieren que "la cuestión de la seguridad en los espectáculos deportivos, incluido obvio, el fútbol, es exclusiva responsabilidad del Estado. La AFA aquí no debería tener incidencia...". Sin embargo, la tiene.

En su carta de respuesta, el director general de Relaciones Institucionales y Torneos de la AFA, Hugo Cotz, sostiene que la prohibición de concurrencia data del 31 de julio de 2007 y fue publicada en el boletín de la asociación 4047. Y que "se trata de una medida transitoria que se encuentra permanentemente en evaluación y que será dejada sin efecto en el momento en que las condiciones lo permitan".

Pasaron más de dos años de esa disposición que hasta el Inadi consideró discriminatoria. "...Se ha englobado en forma ilegítima y generalizante a un universo indeterminado de personas, impidiéndoles el acceso a los estadios en calidad de visitantes. Configurando ello, como hemos dicho, una conducta discriminatoria contra dichas personas, al abarcarlas dentro de un estereotipo negativo de peligrosidad", evaluó en su dictamen el organismo que conduce María José Lubertino, el 22 de mayo del año pasado.

No hubo caso. Ni el Inadi, ni las quejas a sus puertas de los hinchas y socios movilizados, ni la vergüenza ajena por los dirigentes que continúan financiando a las barras bravas le hicieron cambiar de opinión a la AFA. El mentor del proyecto que consiguió bajar los índices de violencia en el fútbol, pero que entronizó al mismo tiempo la política de hinchas de primera y de segunda, el ex comisario Mario Gallina, ya no está en el Coprosede, el organismo bonaerense que se encarga de la seguridad deportiva (ver aparte). Julio Grondona, aun cuando mascullaba bronca contra varias iniciativas del ex funcionario, siempre se recostó en la medida que impide el ingreso de visitantes en el Ascenso. De esa manera creerá que esquiva las críticas.

Los reglamentos de los torneos de la B Metropolitana, Primera C y Primera D, también discriminan. Bajo el título "Vigilancia Policial-Falta de Pago" se lee que "si algún partido debiera suspenderse por la falta de pago o el pago parcial del personal policial que debe garantizar la realización del mismo, se dará traslado de las actuaciones al Tribunal de Disciplina Deportiva para que adopte las sanciones correspondientes". O sea, los numerosos hinchas de Chicago, Morón, Almirante Brown, Temperley o Laferrère sólo pueden ver a sus equipos en casa y, además, si sus dirigentes no pagaran los operativos de seguridad, por la razón que fuere, serían pasibles de sanciones.

¿Son imaginables medidas de ese tipo contra clubes de Primera División? La respuesta la pone usted. En la semana que pasó, al golpeado fútbol cordobés, que ya no tiene clubes en la máxima categoría y sufrió el descenso de Talleres al Torneo Argentino A, no le dejaron hacer una prueba piloto. El miércoles 16, mediante el boletín 4319, la AFA había autorizado una iniciativa del Consejo de Seguridad Deportiva de la Provincia de Córdoba (Cosedepro), para que se jugara el clásico Belgrano-Instituto de la sexta fecha de la B Nacional con público de los dos equipos. José Rufeil, el presidente del organismo, se había entusiasmado con la idea de un partido a estadio lleno: "Ojalá sea el puntapié inicial de una nueva etapa en el fútbol de ascenso", aventuró. Pero le bajaron la expectativa de un hondazo. Al día siguiente, la AFA dejó sin efecto el permiso, por lo que la semana que viene sólo habrá simpatizantes de Belgrano en la cancha.

"Se recibieron presentaciones de otras entidades participantes en el citado torneo, manifestando quejas de sus socios y simpatizantes por la decisión tomada, en cuanto implica un trato marcadamente discriminatorio para las parcialidades impedidas de concurrir en calidad de visitante", adujo el Comité Ejecutivo que capitanea Grondona.

Mónica Nizzardo, la presidenta de la organización "Salvemos al Fútbol", dijo que la experiencia frustrada de Córdoba "no se ve como un primer paso tendiente a que vuelvan los hinchas visitantes a los estadios. Estaba a favor de que fueran en Belgrano-Instituto, pero la AFA es incoherente con las medidas que toma. Si Córdoba está preparada para dar seguridad en el clásico, podría garantizarla en todos los partidos. Por eso, el reclamo que haremos el martes debería ser más fuerte".

Mientras tanto, la prohibición de concurrencia para el público visitante seguirá hasta 2011. De transitoria pasó a ser duradera para ciertos hinchas que no son de Boca, River, San Lorenzo o Huracán, los mismos cuyas barras bravas fueron tapa de todos los diarios en los últimos años por los muertos y heridos que dejaron a su paso.

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